UNICEF distribuye concentrado de proteínas a niños desnutridos en Cuerno de África

Plumpynut

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05 de agosto, 2011 — El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) distribuye entre los niños afectados por la hambruna en el Cuerno de África Plumpynut, un concentrado de proteínas, nutrientes, grasa, carbohidratos, vitaminas y minerales que obra milagros.

Para los pequeños con desnutrición aguda es simplemente…vida.

“Es una revolución. Debemos verlo como una revolución”, dijo Arnold Timmer, asesor principal de UNICEF sobre micronutrientes.

“El producto tiene todos los nutrientes esenciales. Lo que ha sucedido es que lo hemos sacado del hospital y lo hemos llevado a la comunidad. Por lo tanto, el tratamiento ya no está en manos de los médicos, sino en las de los trabajadores de la salud y también en el de las madres en el hogar”, agregó.

Plumpynut fue ideado hace 15 años. Hasta entonces a los niños con desnutrición aguda se les trataba con leche fortificada. El 5% no sobrevivía porque su enfermedad estaba muy avanzada. Ahora, ese porcentaje se redujo a 1%, explicó Timmer.

“Hemos visto que más del 80% de los niños que usan este producto se recuperan rápidamente. Además, el número de los que mueren es mucho menor que los que reciben el tratamiento más antiguo en un establecimiento médico”, apuntó.

Lo que sucede, añadió el experto, es que el proceso para que reciban alimentación terapéutica en un hospital es mucho más lento.

“Los chicos tienen que ser remitidos a esos hospitales y las madres tienen que permanecer con ellos y no pueden cuidar a los hijos que dejaron en casa. Por lo tanto hay una alta tasa de abandono del tratamiento”, indicó.

Plumpynut, en cambio, es un producto que le puede dar la madre en el hogar en cuanto detectan los primeros síntomas de desnutrición aguda.

A veces, con este tratamiento, los niños alcanzan su peso normal en sólo un mes.

“Pero en sólo unos días se pueden notar los cambios no sólo en su apetito. Están más alerta, más activos. A menudo, cuando el chico está desnutrido, llora todo el tiempo. Poco después de iniciar el tratamiento empieza a jugar, responde a los gestos de su madre y de otros”, subrayó Timmer.

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