
19 de julio, 2011 — La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó hoy que desde que finalizó el mandato de la Misión de Naciones Unidas en Sudán el pasado 9 de julio las operaciones de asistencia se han complicado.
Indicó que las autoridades del estado sudanés de Kordofan del Sur continúan exigiendo que la ayuda se canalice a través de organizaciones no gubernamentales nacionales.
Según la Media Luna Roja sudanesa, desde que comenzaron los enfrentamientos el pasado 5 de junio, más de 37.000 personas han dejado Kordofan del Sur y se dirigieron a Jartum, la capital del país.
OCHA subrayó la urgente necesidad de desminar y remover los explosivos que han quedado en las rutas y los poblados de ese estado sudanés.
Estimó que en Kadugli, la capital estatal, más de un tercio de la ciudad se encuentra afectado por la diseminación de explosivos sin detonar.