PNUMA: Debe haber legislación ambiental para la guerra

Share

06 de noviembre, 2003 — La guerra debe ser siempre la última opción, pero de ocurrir un conflicto armado, es deber de las facciones contrincantes minimizar el número de heridos y los daños al medio ambiente, dijo hoy Klaus Toepfer, director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

En un comunicado emitido con motivo del Día Internacional para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en Guerras y Conflictos Armados, el funcionario subrayó que el medio ambiente ha sido una víctima constante de la guerra.

Por lo mismo, consideró, si tiene que haber guerra, también tiene que haber una legislación ambiental.

Las guerras causan grandes daños, muchos de ellos por contaminación, al aire, agua y suelo, añadió.

Si los sistemas de apoyo de la vida de los que depende la gente han sido parcial o totalmente destruidos, una sociedad post-conflicto deberá pelear más duro para recuperar su dignidad, su salud y su futuro, recalcó Toepfer.

En su opinión, el medio ambiente es un “espectador inocente” que no ha sido dañado deliberadamente, pero que sufre y necesita mucho tiempo para reponerse.

Las leyes ambientales internacionales se encuentran en una etapa temprana y la guerra no. Es tiempo de que la legislación ambiental, o por lo menos las reglas de compromiso logradas, adquieran cierta madurez, concluyó el director del PNUMA.

Noticias relacionadas