“Estamos regresando a los días más oscuros del conflicto en Siria”

Jan Egeland, asesor del enviado especial de la ONU para Siria. Foto de archivo: UN Photo / Anne-Laure Lechat

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09 de noviembre, 2017 — Después de un periodo con menos violencia en varias áreas de Siria, la población civil sufre nuevos ataques y se ve obligada a desplazarse de Idlib y Alepo en el noroeste, en Raqqay Deir-ez-Zor en el norte y el este, además de las regiones centrales.

“Sin embargo, la peor situación se encuentra en Ghouta Oriental, al este de la capital Damasco”, informó este jueves Jan Egeland, el consejero especial del enviado del Secretario General de la ONU para el país.

Se estima que cerca de 400.000 civiles residen en ciudades y pueblos asediados desde septiembre sin poder recibir alimentos. Entre ellos, un número cada vez más grande de niños padecen malnutrición aguda.

“Sufrir de malnutrición aguda significa estar cerca de la muerte.
Por ello necesitamos evacuaciones médicas”, afirmó Egeland.

Las tentativas de llevar alimentos y medicinas a las áreas afectadas han sido infructuosas en las últimas dos semanas.

La Media Luna Roja Siria solo ha logrado evacuar a doce personas de Ghouta oriental. “Recibimos confirmación que siete pacientes fallecieron por no haber sido evacuados. Pero seguimos sin recibir permiso para evacuar, aunque todo está listo”, dijo.

El consejero especial informó que la situación en la zona llamada “Berm”, en un área desolada cerca de la frontera con Jordania, también seguía siendo crítica, con más de 50.000 personas en espera de recibir ayuda humanitaria.

Recordó que el invierno en Siria puede llegar a ser tan riguroso como en Europa. “La diferencia con Europa es que Siria ya ha sufrido siete años de guerra, más que la segunda guerra mundial. Los sirios tienen pocas, o ninguna, reserva. No tienen calefacción, viven dentro de ruinas. La violencia tiene que parar”, insistió.

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