El Secretario General pide más solidaridad para reconstruir la República Centroafricana “en la paz, la seguridad y la prosperidad por el pueblo”

El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, se reunió con personas desplazadas internamente en Bangassou, en la República Centroafricana. Foto: UN Photo / Eskinder Debebe

Share

25 de octubre, 2017 — Tras reunirse este miércoles con el presidente de la República Centroafricana Faustin Archange Touadera, a quién agradeció su llamamiento a la unidad del país, António Guterres pidió a la comunidad internacional más solidaridad para reducir el sufrimiento de la población y reconstruir el país tras años de conflicto interno.

“En la República Centroafricana hay instituciones políticas electas por el pueblo, hay voluntad política de apertura que se plasmó muy bien en la reciente ampliación del gobierno”, dijo hoy el Secretario General a la prensa en la capital, Bangui.

Sin embargo, las divisiones religiosas son el resultado de la manipulación política y se deben condenar y evitar a toda costa, afirmó el titular de la ONU, antes de pedir a los líderes comunitarios y religiosos que “alcen su voz a favor de una reconciliación efectiva”.

Guterres también pidió a la comunidad internacional mayor apoyo para reforzar en tamaño y en capacidad la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de la ONU en el país, la MINUSCA, con el propósito de proteger mejor a la población. En su último informe al Consejo de Seguridad sobre el país, el Secretario General solicitó 900 soldados adicionales para la Misión.

Este miércoles, también visitó al campamento de mantenimiento de la paz de Bangassou, en el sureste del país, donde agradeció a los cascos azules su labor y manifestó sus condolencias a los contingentes de Marruecos y Camboya que perdieron a algunos de sus soldados en el ejercicio de su función.

Finalmente, el Secretario General se reunió con desplazados internos en la ciudad de Bangassou. El número de personas desplazadas por el conflicto en el país ha alcanzado 1,1 millón, la cifra más alta registrada hasta la fecha. Entre ellas 600.000 son desplazados internos. Se estima que la mitad de la población necesita asistencia humanitaria para sobrevivir.

Noticias relacionadas