La ONU organiza una cumbre de alto nivel contra los abusos y la explotación sexual

Naciones Unidas trabaja con las comunidades de Kavumo, en la República Democrática del Congo para sensibilizar a la población sobre la prevención de la explotación sexual y los abusos. Foto: MONUSCO

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17 de septiembre, 2017 — El Secretario General de la ONU ha convocado una reunión de alto nivel para combatir los abusos y la explotación sexual por parte del personal de la Organización.

La cumbre, que se celebra el 18 de septiembre en la sede de la ONU, tiene lugar después de que António Guterres presentara en febrero una nueva estrategia para combatir estas prácticas y de que anunciara el nombramiento de la australiana Jane Connor como primera defensora de los derechos de las víctimas. El objetivo de estas iniciativas es poner en práctica una política que Guterres resume como “los derechos y la dignidad de las víctimas primero”.

“Es importante que esta reunión tenga lugar, el hecho de que acudan jefes de Estado y de Gobierno y de que la sociedad civil vaya a estar en la sala”, explica Jane Holl Lute, Coordinadora Especial para Mejorar la Respuesta de las Naciones Unidas a la Explotación y los Abusos Sexuales, en una entrevista con Noticias ONU. “El Secretario General presentará a los líderes que se han comprometido a unirse a nosotros en esta batalla y también a la nueva defensora de las víctimas”.

Guterres ha propuesto crear “un círculo de liderazgo” que ya cuenta con el apoyo de más de dos docenas de líderes. “Lo que el Secretario General quiere de ellos es un compromiso político al más alto nivel. Que se unan a él para este objetivo, que lleven a cabo actividades tanto en escenarios nacionales como internacionales, que hablen en contra de este problema y que apoyen el trabajo de la Organización para erradicar esta lacra”, explica Lute.

Según un informe divulgado junto con la nueva estrategia de Guterres, en 2016 se recibieron denuncias de 145 casos de abuso y explotación sexual, 80 de ellos cometidos por personal uniformado y 65 por personal civil. El estudio detalla que de 311 víctimas, 309 fueron mujeres o niñas.

Desde la publicación de ese informe, Lute cree que ha habido avances en la recabada de información, el entrenamiento del personal y la gestión de denuncias. “En el terreno, ahora mismo vemos que se están denunciando más casos y creemos que ese es un indicador de que nuestro sistema está empezando a generar confianza para que la gente sepa que si presenta una alegación, se manejará con discreción, con humanidad y que buscamos justicia apropiada y rápida para las víctimas”, señala.

Aun así, la coordinadora de la ONU considera que éste es un grave problema que persiste tanto dentro como fuera de Naciones Unidas. “Lo que es muy preocupante es que las mujeres siempre están en peligro. No hay ningún lugar donde una mujer pueda ir y estar absolutamente confiada y segura de que nunca le va a ocurrir. No hay escuela, iglesia, familia, cultura, sociedad, ningún lugar donde las mujeres estén completamente seguras”, asevera Lute, que considera que la sensibilidad de la sociedad hacia este problema es cada vez mayor, pero aún no suficiente.

“Creo que es imposible encontrar a alguien en el Sistema de la ONU que no conozca este asunto y que no sepa la importancia que el Secretario General le concede. Así que tenemos que traducir ese conocimiento y esa conciencia en acción”, concluye.

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