La escalada de tensión en Jerusalén tiene un potencial catastrófico que va más allá de Medio Oriente

Entrada a la Ciudad Vieja de Jerusalén. Foto: ONU/John Isaac

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24 de julio, 2017 — La escalada de tensión en la Ciudad Vieja de Jerusalén puede tener consecuencias catastróficas que no afectarían sólo a israelíes y palestinos, advirtió hoy el coordinador de la ONU para el Proceso de Paz en Medio Oriente.

Al término de una reunión de consultas a puerta cerrada del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Nikolai Mladenov afirmó ante la prensa que Jerusalén puede considerarse una de las ciudades más emocional, religiosa e históricamente importantes del mundo por lo que significa para miles de millones de personas.

Asimismo, llamó la atención sobre la gravedad de la actual crisis, iniciada luego de que Israel instalara detectores de metales y cámaras de seguridad en la mezquita del Monte del Templo el 14 de julio pasado y que ha generado enfrentamientos e, incluso, varias muertes.

“Nadie debe equivocarse pensando que estos acontecimientos son localizados, de hecho, pueden estar ocurriendo en un área de 200 metros cuadrados, pero afectan a millones y millones de personas en el mundo y tienen un costo potencial catastrófico mucho más allá de las murallas de la vieja ciudad de Jerusalén, mucho más allá de Israel y Palestina y mucho más allá de Medio Oriente”, puntualizó.

Mladenov dijo que estos hechos ocurren en medio de un vacío político y una falta de perspectiva política que debe ser restaurada urgentemente por la comunidad internacional para evitar que el conflicto devenga en un conflicto religioso extremadamente peligroso para la región y el mundo.

Recordó que Jerusalén oriental continúa ocupada y que, como potencia ocupante, Israel tiene que cumplir con las obligaciones marcadas por las leyes internacionales humanitarias y de derechos humanos, y debe actuar con contención máxima para evitar más muertes y una escalada de la violencia.

El diplomático agregó que esta crisis aleja a las partes del propósito de buscar una solución negociada que satisfaga las aspiraciones legítimas de israelíes y palestinos, que se ajuste a las resoluciones del Consejo de Seguridad y a las leyes internacionales y que culmine con dos Estados conviviendo pacíficamente.

Mladenov participará mañana en una discusión abierta sobre el tema en el Consejo de Seguridad de la ONU, tras lo cual regresará a Jerusalén para seguir conversando con todas las partes en busca de una salida a la crisis que respete el estatus quo y garantice el acceso seguro a los sitios sagrados en Jerusalén.

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