
António Guterres se dirige a líderes religiosos durante el lanzamiento del Plan de Acción de Fez. Foto: ONU/Eskinder Debebe
14 de julio, 2017 — La voz, la autoridad y el ejemplo de los líderes religiosos son fundamentales para prevenir la incitación a la violencia, declaró el Secretario General de la ONU este viernes.
Guterres se dirigió a líderes religiosos de todo el mundo que se dieron cita en la sede de la ONU en Nueva York para lanzar un nuevo plan de acción dirigido a prevenir futuros genocidios.
El Plan de Acción de Fez tiene como objetivo prevenir, fortalecer y construir medidas para contrarrestar ideologías como la que ha dado lugara la matanza de integrantes de la minoría Yazidi en Iraq desde 2014 a manos de los militantes del ISIS.
Durante su discurso, Guterres recordó sus años como Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, en los que ayudó a millones de personas desarraigadas de sus hogares por la violencia.
Señaló que para muchas personas en esta situación, la fe es un “ancla en medio de un mar de miedo, pérdida y separación” que es vital para mantener la esperanza.
“Sin embargo, la religión se ha tergiversado y ha sido manipulada cínicamente para justificar la violencia y la discriminación”, aseguró.
Guterres también llamó la atención sobre el alarmante aumento de los discursos de odio en línea y en persona, que genera desconfianza e intolerancia.
“El discurso de odio es una de las señales de advertencia más comunes de los crímenes atroces como los genocidios, los crímenes de guerra y de lesa humanidad. Ya que conocemos estos indicadores de advertencia, podemos tomar medidas tempranas para prevenirlos. La voz, la autoridad y el ejemplo de los líderes religiosos son críticos en este sentido. Esta convicción condujo al desarrollo de la iniciativa que se lanza hoy”, recalcó el titular de la ONU.
El Plan de Acción de Fez establece una amplia gama de guías para que los líderes de todas las religiones puedan prevenir la incitación a la violencia y contribuir a la paz y la estabilidad.
La iniciativa fue el resultado de dos años de consultas con organizaciones religiosas en todo el mundo y hace especial énfasis en la importancia de las mujeres y los jóvenes en todas las actividades de prevención.
Según la Oficina de Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, un millón de personas están al borde del hambre en Sudán del Sur debido a la inseguridad y la falta de acceso humanitario. Las Organizaciones Humanitarias están pidiendo fondos urgentemente para responder a la creciente crisis. Se necesitan 1600 millones de dólares para proporcionar ayuda vital.
Una de las principales tareas de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) es desminar la línea de retirada que separa este país de Israel, también conocida como la «línea azul». En sus campañas de concienciación, el FPNUL invita a los estudiantes locales a conocer el problema de las minas y la labor de desminado.