ONU analiza una década de deterioro en Gaza

Mujer palestina refugiada en un albergue de la UNRWA. Foto: UNRWA/Shareef Sarhan

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11 de julio, 2017 — Diez años después de que Hamas asumiera el control de la Franja de Gaza e Israel impusiera el bloqueo a ese territorio, la población vive en condiciones cada vez más precarias y desesperadas.

El equipo de la ONU en Palestina publicó hoy un informe en el que conmina a Israel, a la Autoridad Palestina, a Hamas y a la comunidad internacional a actuar para impulsar el desarrollo sostenible y la reactivación de los sectores productivos de Gaza, así como a mejorar la libertad de movimiento de personas, bienes y servicios desde y hacia ese territorio.

Advierte que las proyecciones realizadas hace 5 años de una situación “invivible” para los habitantes de Gaza en 2020 son aún peores porque el deterioro se ha acelerado considerablemente.

El coordinador de la ONU para Ayuda Humanitaria en los Territorios Palestinos Ocupados, Robert Piper, consideró que si bien la toma del poder en Gaza por Hamas, las restricciones impuestas por Israel y la división administrativa de la Franja y Cisjordania son los factores identificables, existen otras causas para ese sufrimiento.

“Hay muchos actores involucrados y muchos de nosotros, incluyendo a la comunidad internacional, cargan con parte de la responsabilidad de la situación en la que se encuentran hoy los civiles de Gaza”, dijo.

El estudio subraya el empeoramiento de los servicios de salud y la carencia de doctores e instalaciones hospitalarias.

Asimismo, señala que gracias al trabajo de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Gaza ha mantenido estándares educativos altos pese a que las horas de clase se reducen a cuatro diarias.

Por otra parte, indica que la única fuente de agua se habrá agotado sin remedio para 2020 a menos que se tomen medidas inmediatas para preservarla.

Piper reiteró el llamado a tomar medidas que reviertan el atraso en el que se hunde ese territorio y el desconsuelo de su población.

“La asistencia humanitaria, sobre todo de parte de la UNRWA, ayudan a frenar un poco la caída, pero la dirección hacia un mayor sufrimiento es clara”, alertó.

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