Ban propone al Consejo de Seguridad un embargo de armas y sanciones a líderes de Sudán del Sur

Ban Ki-moon habló a la prensa sobre la situación en Sudán del Sur.

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11 de julio, 2016 — El Secretario General de la ONU afirmó hoy que el nuevo ciclo de violencia en Sudán del Sur es indignante, un revés lamentable y una burla a los compromisos de paz.

En declaraciones a la prensa en la sede de Naciones Unidas, Ban Ki-moon afirmó que una vez más los líderes sursudaneses le han fallado a su pueblo y que raramente se había visto a un país dilapidar tantas promesas en tan poco tiempo.

“Qué clase de liderazgo puede ser el que acude a armas letales y a políticas de identidad? Una vez más presenciamos un liderazgo fallido. Mi mensaje al presidente Salva Kiir y al vicepresidente Machar es claro: Hagan todo lo que puedan para poner fin a la violencia inmediatamente”, dijo.

Ban subrayó que la gravedad de la situación demanda una respuesta rápida e instó al Consejo de Seguridad a imponer de manera inmediata un embargo de armas al país africano y a implementar sanciones adicionales contra los líderes y comandantes que impidan la implementación del Acuerdo de Paz.

Asimismo, solicitó el fortalecimiento de la Misión de la ONU en ese país (UNMISS) y pidió que se le provean helicópteros de ataque y otro equipo necesario para que pueda cumplir mejor su mandato de proteger a los civiles.

El titular de la ONU también instó a los Estados que aportan tropas a la UNMISS a mantenerse firmes y advirtió que su retirada enviaría una señal equivocada a Sudán del Sur y al resto del mundo.

“Cuando un gobierno no puede o no quiere proteger a su propio pueblo, y cuando las partes contendientes están más interesadas en enriquecerse y en ganar poder a expensas de su pueblo, la comunidad internacional tiene la responsabilidad de actuar”, aseveró.

En ese sentido, Ban Ki-moon urgió al Consejo de Seguridad y a todos los Estados miembros de la ONU a estar a la altura del momento y proteger los derechos humanos del pueblo sursudanés.

Las instalaciones de la UNMISS en Juba han sido impactadas por fuego de artillería. Ban condenó esas agresiones, que han causado la muerte de dos cascos azules chinos y de un empleado de la ONU sursudanés.

Ban recordó que los actos de violencia contra personal de la ONU, civiles y personal humanitario, al igual que sus instalaciones y propiedades pueden constituir crimen de guerra.

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