La inseguridad alimentaria en Yemen se deteriora rápidamente, alerta la FAO

La FAO calcula que entre 90 y 95 por ciento de los alimentos son importados en Yemen. Foto: UNICEF/Giacomo Pirozzi

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28 de enero, 2016 — Unos 14 millones de personas, o más de la mitad de la población de Yemen, padece inseguridad alimentaria debido a que el conflicto y los obstáculos a las importaciones han reducido la disponibilidad de alimentos básicos y disparado los precios, alertó este jueves la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Esto supone un incremento del 12 por ciento en la inseguridad alimentaria desde junio pasado.

Según los cooperantes humanitarios en el país, los desafíos que enfrentan para hacer su trabajo son enormes, en parte debido al limitado acceso a las áreas donde se encuentran las personas más necesitadas.

Etienne Peterschmitt, representante adjunto de la FAO y jefe de equipo de la respuesta de emergencia en Yemen, describió la situación como “una crisis olvidada” y aseguró que, en estas condiciones críticas, es más importante que nunca ayudar a las familias a producir sus propios alimentos y reducir su dependencia de importaciones cada vez más costosas.

“Las estimaciones que tenemos ahora muestran que entre 90 y 95 por ciento de los alimentos son importados en Yemen. Es obvio que con la persistencia del conflicto, las necesidades alimentarias serán las mismas pero la capacidad del país para producir sus propios alimentos no va a ser mayor”, dijo el experto.

Sólo el 4 por ciento de las tierras del país son cultivables y desde el recrudecimiento de la violencia en marzo de 2015 solamente una pequeña parte de ellas se utilizan para la producción de alimentos.

En vista de la gravedad de la situación, la FAO ha aumentado su llamamiento anual de financiación a 25 millones de dólares en 2016 para cubrir las necesidades alimentarias inmediatas de Yemen.

Este mes el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos advirtió que los enfrentamientos entre la coalición saudí y rebeldes houthis ya han provocado más de 8.100 muertes.

La ONU ha estado tratando de negociar un fin al conflicto pero estos esfuerzos se han visto ensombrecidos por continuas violaciones del alto el fuego necesario para poner en marcha el proceso. El diciembre el enviado especial de la ONU, Ismail Ould Cheikh Ahmed, aplazó las conversaciones hasta mediados de enero para que las consultas bilaterales en el país y la región resultaran en un cese de las hostilidades, pero ese plazo tampoco ha podido cumplirse.

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