“El uso de bombas de racimo en Yemen constituiría un crimen de guerra”, dice Ban Ki-moon

En muchas áreas de Yemen, devastadas por el conflicto, la continua inseguridad impide el acceso a las organizaciones humanitarias. Foto: PMA/Ammar Bamatraf

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08 de enero, 2016 — El Secretario General expresó, a través de su portavoz, su preocupación por la intensificación de los ataques aéreos de la coalición liderada por Arabia Saudita y los combates en tierra y bombardeos en Yemen, a pesar de los repetidos llamamientos a un cese de las hostilidades.

En conferencia de prensa en Nueva York, Stéphane Dujarric, aseguró que son especialmente alarmantes los ataques aéreos en áreas residenciales y contra edificios civiles. Entre ellos figuran un salón de bodas y un centro para invidentes.

“También hemos recibido preocupantes informes sobre el uso de bombas de racimo el 6 de enero en varios puntos de la capital, Sana’a. El uso de estos artefactos explosivos en zonas pobladas puede constituir un crimen de guerra debido a su naturaleza indiscriminada”, dijo el portavoz.

Ban Ki-moon recordó a todas las partes enfrentadas la imperiosa necesidad de respetar sus obligaciones en virtud del derecho internacional y de derechos humanos, que prohíbe los ataques dirigidos contra civiles e infraestructuras civiles.

En ese contexto, Ban les pidió que conversaran de buena fe con su representante especial en el país para acordar una nueva ronda de consultas para la paz lo antes posible.

El enviado especial, Ould Cheick Ahmed, llegó a Riad este viernes, donde se reunirá con representantes del gobierno de Yemen y altos representantes de Arabia Saudita.

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