La ONU condena la expulsión de su representante de derechos humanos de Yemen

En los últimos 9 meses han muerto más de 2.800 civiles como consecuencia del conflicto en Yemen. Foto: PMA/Ammar Bamatraf

Share

08 de enero, 2016 — El Secretario General de Naciones Unidas condenó la decisión del gobierno de Yemen de expulsar al representante del Alto Comisionado para los Derechos Humanos. También expresó su preocupación por la seguridad del personal nacional e internacional que permanece en el país.

Ban Ki-moon recordó que el pueblo de Yemen ha sufrido graves violaciones de derechos humanos. El Alto Comisionado se dedica precisamente a investigar y documentar esas violaciones, mientras trata de fortalecer la justicia y la rendición de cuentas.

El Titular de la ONU aseguró que al impedir el trabajo de Naciones Unidas en Yemen, el gobierno está incumpliendo sus obligaciones. “Esto sólo puede ser perjudicial para el regreso del país a la paz y la estabilidad”, dijo en un comunicado de prensa.

A su vez, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos urgió este viernes al gobierno a revertir su decisión, argumentando que la expulsión del representante es “injustificada, contraproducente y perjudicial para la reputación del gobierno y sus aliados en la coalición”.

“Lamento esta decisión del gobierno. Mi equipo sobre el terreno ha desempeñado, desde mi punto de vista, un buen trabajo bajo circunstancias extremadamente difíciles”, dijo Zeid Ra’ad Al Hussein en un comunicado.

Según el Alto Comisionado, la expulsión se basó en una serie de malentendidos, sobre lo que su Oficina ha declarado en público y sobre el papel que juega la ONU en una situación de conflicto. También advirtió que la posición del gobierno puede comprometer la seguridad del equipo que permanece en el país.

“Nuestra función no es poner en evidencia las violaciones cometidas por una parte e ignorar las perpetradas por la otra”, aseguró Zeid. “En la medida de lo posible, en un entorno muy volátil y peligroso, hemos tratado de monitorear y reportar objetivamente sobre la situación de derechos humanos en Yemen. Desafortunadamente, ambas partes han cometido claras violaciones, que han resultado en la muerte de 2.800 civiles en los últimos 9 meses”, añadió.

“Nuestro papel es centrarnos en los derechos humanos y la protección de los civiles, no en la política”, concluyó.

El jueves, el ministro de Derechos Humanos de Yemen dio varias razones para justificar la decisión del gobierno, entre ellas la insuficiente atención que la ONU había prestado a la situación en Taiz y que había divulgado comunicados de prensa con “información incompleta”.

El Alto Comisionado apuntó que es probable que la expulsión de su representante complique la capacidad de su Oficina para implementar una resolución adoptada por el Consejo de Derechos Humanos en septiembre que le encargaba ofrecer asistencia técnica al gobierno de Yemen para que pueda cumplir con sus obligaciones de derechos humanos.

Noticias relacionadas