Iraq: la ONU muy preocupada por la inseguridad y la crisis humanitaria en el norte

Niños refugiados por violencia del ISIL en el norte de Iraq Foto:Iraqi Red Crescent/UNOCHA

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07 de agosto, 2014 — La ONU expresó este jueves grave preocupación por el deterioro de la seguridad y la situación humanitaria en el norte de Iraq, a causa de la ofensiva del grupo terrorista Estado Islámico en Iraq y de Levante (ISIL).

En los dos últimos días más 200.000 civiles han tenido que abandonar sus hogares y la mayoría de ellos se han refugiado en Kurdistán. Esa cifra se suma a un número similar de personas que también huyeron el pasado fin de semana de sus zonas de residencia a causa del avance y la toma de control de localidades por parte de ese grupo armado.

Muchos desplazados forzosos pertenecen a minorías religiosas y comunidades que sufren la persecución de este movimiento extremista islámico.

El Secretario General de la ONU manifestó este jueves que estaba profundamente consternado por las últimas noticias de ataques en Kirkuk y Qaraqosh y otros ocurridos días atrás en las localidades de Tal Afar y Sinjar, que han provocado la huida de numerosas personas de las comunidades cristiana, turcomana y de Yezidis

Ban Ki-moon expresó en un comunicado profunda preocupación por la seguridad de todos esos civiles y pidió a la comunidad internacional que apoye al gobierno y al pueblo de Iraq y que haga todo lo posible para aliviar el sufrimiento de los afectados por este conflicto.

El Consejo de Seguridad de la ONU también abordó este jueves la grave situación en el norte de Iraq, en una sesión de urgencia a puerta cerrada solicitada por Francia.

El embajador británico, Mark Lyall Grant, declaró al término de la reunión que los miembros de ese órgano manifestaron profunda indignación por el desplazamientos forzoso de miles de iraquíes, muchos de ellos de comunidades minoritarias.

“Los miembros del Consejo de Seguridad condenan en los términos más enérgicos la persecución sistemática de individuos de poblaciones minoritarias y de aquellos que rechazan la ideología extremista de ISIL y de grupos armados asociados”, señaló Lyall Grant, que preside el Consejo durante este mes de agosto.

Los miembros del Consejo reiteraron que los ataques indiscriminados a civiles pueden constituir crímenes contra la humanidad por los que sus autores deberán rendir cuentas. Además piden a todas las partes implicadas en esta crisis que cesen las violaciones de derechos humanos y permitan el acceso de los afectados a ayuda humanitaria.

El representante especial adjunto del Secretario General para Iraq, Gyorgy Busztin, declaró por su parte, que miembros de esas minorías sufren graves violaciones de sus derechos por parte de los terroristas, incluidos asesinatos, secuestros, conversiones forzadas y ataques sexuales, así como la destrucción de bienes y de lugares importantes culturales y religiosos.

“Las Naciones Unidas también están muy preocupadas por la situación humanitaria de los civiles que están en áreas controladas por ISIL”, añadió, y precisó que muchas de esas zonas son inaccesibles, por lo que las condiciones de supervivencia de la población se agravan por momentos.

Busztin pidió con urgencia a los gobiernos de Iraq y Kurdistán que coordinen la respuesta humanitaria y en materia de seguridad a esta crisis y que hagan todo lo posible para garantizar la disponibilidad de recursos que permitan atender las necesidades de los afectados por la violencia.


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