República Centroafricana: representante de la ONU resalta la necesidad de un acuerdo de desarme

Babacar Gaye, Representante Especial del Secretario General y jefe de la BINUCA Foto Archivo:JC McIlwaine

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24 de junio, 2014 — El representante del Secretario General de la ONU para la República Centroafricana, Babacar Gaye, expuso este martes al Consejo de Seguridad la tragedia de la población civil y el deterioro político en ese país y resaltó la necesidad de desarmar a los grupos que combaten.

“No hay duda alguna de que para alcanzar una seguridad duradera, el desarme y un diálogo político inclusivo son pasos esenciales”, manifestó Gaye durante su intervención mediante videoconferencia desde ese país.

Explicó que las comunidades civiles siguen siendo objetivo directo de la violencia sectaria y de las represalias y que los escasos grupos musulmanes que permanecen en la capital, Bangui, están rodeados por milicianos anti-balaka que les impiden salir o recibir alimentos y medicinas.

También señaló que los grupos y los civiles con armas continúan cometiendo violaciones de las garantías básicas y del derecho internacional humanitario con impunidad y más de medio millón de personas siguen refugiados lejos de sus hogares.

“La mitad de la población en este país está necesitada de asistencia humanitaria”, resaltó en otro momento de su exposición.

En el plano político, el representante de la ONU indicó que la situación se ha deteriorado en el último mes, que aumentan las críticas al gobierno de transición por la inseguridad y que la élite política está profundamente dividida y existe un elevado antagonismo social y político.

Gaye explicó que la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de la ONU en ese país, (MINUSCA) se propone aumentar su presencia a finales de julio en áreas fuera de la capital y continúa trabajando para estar plenamente operativa el 15 de septiembre, como establece el mandato del Consejo de Seguridad.

Este órgano adoptó el pasado 10 de abril, por unanimidad, una resolución mediante la que se creaba esta misión de paz, que relevará a la Oficina de la ONU en ese país y a la Misión de Apoyo bajo liderazgo africano (MISCA) y estará integrada por un máximo de 10.000 efectivos militares y 1.800 policías.

Gaye recalcó que hay una necesidad inmediata de apoyar un proceso inclusivo de negociación sobre desarme, que lleve a un acuerdo político y al eventual abandono de las armas por parte de los grupos rivales.

“No hay duda de que este proceso será complicado y requerirá tiempo”, reconoció el representante de la ONU y agregó que es esencial que ese proceso de diálogo sea conducido por los propios centroafricanos.


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