La ONU rinde homenaje a su personal caído en misiones de paz

El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, deposita una corona de flores en homenaje a los cascos azules fallecidos en acto de servicio Foto. ONU/Devra Berkowitz

Share

29 de mayo, 2014 — Las Naciones Unidas perdieron el pasado año a 106 cascos azules y personal de operaciones de mantenimiento de la paz y por sexto año consecutivo la cifra de víctimas mortales superó el centenar. En lo que va de año han fallecido otros 36 funcionarios y la última víctima fue un soldado ruandés al servicio de la Misión hibrida de la ONU y la Unión Africana en Darfur (UNAMID).

En total, más de 3.200 personas han perecido al servicio de la paz en la historia de esas misiones de la ONU, que comenzó en 1948.

Con ocasión del Día Internacional del Personal de Paz de la ONU, que se celebra en todo el mundo cada 29 de mayo y se dedica a honrar su memoria y su valioso servicio, la Organización celebró este jueves una emotiva ceremonia durante la que se entregaron las medallas Dag Hammarskjöld a título póstumo a representantes de los países a los que pertenecían los caídos.

Entre ellos, al cabo Alfredo Maldonado, de Uruguay, quien perdió la vida el 12 de octubre de 2013 mientras prestaba servicio con la Misión en la República Democrática del Congo, la MONUSCO.

Algunos de esos cascos azules murieron al ser atacados los convoyes en los que viajaban o que escoltaban en Darfur y en Sudán del Sur; otros perecieron en otros actos de aservicio, como en Mali y también a causa de enfermedades mortales, como ocurrió en Haití y en países de Oriente Medio. En otros casos, recibieron disparos mientras protegían a la población civil, como sucedió en la República Democrática del Congo.

El Secretario General de la ONU pronunció un discurso durante la presentación de una ofrenda floral a los fallecidos, en el que destacó los riesgos que afronta el personal de paz.

“Las amenazas continúan este año, la inseguridad en Sudán del Sur, en la República Centroafricana, Mali y Darfur han puesto a prueba nuestras capacidades hasta los límites. Naciones Unidas hace todo lo posible para proteger al personal en el terreno”, manifestó Ban Ki-Moon.

“A pesar de nuestros mejores esfuerzos, no podemos reducir los riesgos por completo. Por esa razón, aplaudimos hoy el valor, la dedicación y profesionalismo de 120.000 cascos azules desplegados en algunos de los sitios más peligrosos de la Tierra”, subrayó.

Por su parte, el responsable de las operaciones de paz de la ONU, Hervé Ladsous, destacó en la ceremonia de entrega de medallas a los caídos el gran aporte realizado por esos funcionarios.

“No murieron solamente por un ideal. Nuestros cascos azules han hecho una diferencia tangible en el terreno y eso es lo más importante. Ellos y ustedes sirven en duras circunstancias y en ambientes cada vez más hostiles en el norte de Darfur; protegen los campamentos en Sudán del Sur para que decenas de miles de personas que escaparon a la guerra se sientan seguras; patrullan las calles de Kidal; ayudan a reparar rutas y escuelas sabiendo de los peligros que acechan para que aquellos que viven allí tengan una oportunidad de volver a una vida normal”, destacó el alto funcionario

En una conferencia de prensa posterior, Ladsous resaltó los sacrificios que realiza el personal que trabaja en 16 operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, que cuenta con cerca de 120.000 efectivos procedentes de 120 países.

“Un funcionario de mantenimiento de la paz muriere en alguna parte del mundo cada tres días, lo que es muy preocupante y triste. Este Día Internacional del Personal de la Paz de la ONU es una ocasión para rendir tributo a nuestros compañeros fallecidos y expresar nuestras condolencias a sus familiares”, reiteró.

Señaló que este Día también es una oportunidad para reflexionar acerca de que las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU siguen siendo algo único e irremplazable y aportan la experiencia adquirida, a veces dolorosamente, durante seis décadas y agregó que tienen una legitimidad universal,

Señaló que entre las prioridades en las que su departamento trabaja en la actualidad está el garantizar la seguridad de los cascos azules y de todo el personal en esas misiones y mejorar la tecnología

“Es claro que no podemos seguir trabajando en este siglo con herramientas que pertenecen al siglo pasado”, señaló Ladsous y agregó que es preciso incorporar nuevas tecnologías para realizar un trabajo más eficaz y en algunos casos reducir los costes.

Noticias relacionadas