Ban expresa su enérgica condena de los ataques a civiles y cascos azules en Sudán del Sur

Civiles refugiados en una base de UNMISS en Sudán del Sur Foto:ONU/Rolla Hinedi

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17 de abril, 2014 — El Secretario General de la ONU condenó hoy de forma enérgica el ataque a civiles y a soldados de la Misión de la ONU en Sudán del Sur, la UNMISS, ocurrido este jueves en la localidad de Bor, la capital del estado de Jonglei en ese país.

La UNMISS explicó que un grupo de civiles armados se acercó a sus instalaciones en esa ciudad aparentando que se trataba de manifestantes que de una forma pacífica querían plantear una petición.

Una vez allí, entraron por la fuerza en la base y abrieron fuego sobre los numerosos desplazados por el conflicto que se han refugiado en esas instalaciones.

Por el momento no se ha determinado el número de víctimas mortales ni el total de heridos, pero la UNMISS calcula que en el momento del ataque había unos 5.000 civiles refugiados allí.

Docenas de desplazados que resultaron alcanzados por los disparos están recibiendo atención médica en la clínica de la base, así como dos cascos azules lastimados mientras hacían frente a los agresores.

Ban Ki-moon subrayó que cualquier ataque a las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU “es inaceptable” y constituye un crimen de guerra, según un comunicado difundido por su portavoz.

“El Secretario General pide al Gobierno de Sudán del Sur que tome de inmediato medidas para garantizar la seguridad de todas las zonas de protección de civiles de la UNMISS en ese país. También llama a las partes a evitar acciones o declaraciones que pueden agravar más la situación”, señaló el portavoz, Stéphane Dujarric.

El Secretario General transmitió sus condolencias a las familias afectadas y ofreció todo el apoyo necesario a los heridos en ese ataque.

La UNMISS explicó que este violento ataque tuvo lugar sin haber existido provocación previa y a pesar de efectuar los cascos azules disparos de advertencia.

También reafirmó su determinación a utilizar todos los medios disponibles para proteger de la violencia a los civiles, al personal y los bienes de la ONU y para defenderse en el cumplimiento de su mandato.

Además, enfatizó que las autoridades de Sudán del Sur tienen la responsabilidad prioritaria de proteger a toda la población y de mantener el orden público y pidió que se investigue este trágico episodio y se ponga a sus autores a disposición de la justicia.

El Coordinador Humanitario de la ONU en ese país, Toby Lanzer, manifestó por su parte que estaba “profundamente apenado y frustrado” por los recientes actos de violencia ocurridos en Bentiu, en el estado de Unity, y en Bor.

“No hay escusa para los ataques directos a civiles o a los que están arriesgando sus vidas para protegerlos”, afirmó Lanzer y agregó que el ciclo actual de venganza no llevará a la gente en ese país a ninguna parte, sino que destroza el presente y ensombrece lo que debería haber sido un brillante futuro.





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