Ban Ki-moon: ningún lugar del mundo es inmune al riesgo de genocidio

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01 de abril, 2014 — El Secretario General de la ONU manifestó hoy que la prevención del genocidio y de las atrocidades es un esfuerzo colectivo y una responsabilidad de los gobiernos, de la comunidad internacional y de los individuos y subrayó que “ninguna parte del mundo puede considerarse inmune al riesgo de genocidio”

Ban Ki-moon participó este martes en Bruselas en una conferencia internacional para la prevención de ese flagelo, donde aludió a las lecciones extraídas de la fallida respuesta que se dio en los casos de Rwanda, hace ahora dos décadas o en Srebrenica, en Bosnia, en 1995, en los que fueron asesinadas miles de personas.

“Todos debemos pensar en qué más podemos hacer respecto de los atroces crímenes que ocurren delante de nuestros ojos y en que más podemos hacer, mucho antes, para evitar que las sociedades se fragmenten y caigan en la destrucción y la violencia”, manifestó el Titular de la ONU en otro momento de su discurso.

Señaló que para prevenir el genocidio se requieren instituciones nacionales legítimas y responsables que sean inclusivas y fiables para la población. También, garantizar que se respeta el Estado de derecho y que se protegen los derechos humanos sin discriminación.

Además, es necesario eliminar la corrupción, gestionar la diversidad y apoyar la existencia de medios de comunicación plurales y de una sociedad civil sólida.

“Aplaudo a aquellos Estados miembros que han establecido instituciones nacionales centradas en la prevención del genocidio y de crímenes atroces. Y urjo a otros a que los sigan e incluso hagan más”, recalcó Ban.

El Secretario General explicó que sus asesores sobre prevención del genocidio exploran por todo el mundo signos que pueden indicar el riesgo de atrocidades y también aludió a la iniciativa de la ONU “Los derechos en primer lugar” (Rights up Front) que se puso en marcha en 2013 con el objetivo de responder con rapidez a las violaciones graves de derechos humanos.

En ese contexto, recordó la protección que la Misión de la ONU en Sudán del Sur, la UNMISS; está dando a miles de civiles que se han refugiado en sus bases a causa de la violencia.

Ban señaló en otro momento de su intervención que se han logrado avances en el establecimiento de algunas medidas orientadas a prevenir actos de genocidio y que ya no se puede argumentar que esos crímenes son un asunto doméstico y no atañen a la comunidad internacional.

Reconoció sin embargo, que la comunidad de naciones a menudo se muestra reacia a intervenir en esas situaciones, por razones diversas.

Recordó además la pesadilla que están viviendo numerosas personas a causa de los conflictos en Siria y la República Centroafricana y agregó que esas crisis representan un desafío para ejercer nuestras responsabilidades colectivas en cuanto a prevenir que ocurran atrocidades de esa magnitud.

Durante una conferencia de prensa con el primer ministro belga, Elio Di Rupo, Ban manifestó que esta conferencia, que coincide con el 20 aniversario del genocidio en Rwanda, había sido “un gran éxito”, no sólo porque más de 120 países habían estado representados sino por la atención suscitada sobre la importancia de prevenir atrocidades masivas y genocidios.

Explicó además que había tenido ocasión de abordar con el primer ministro belga asuntos de actualidad, incluida la crisis en Ucrania, sobre la que coincidieron en la urgencia de una solución política y la importancia de rebajar la tensión.

También hablaron del conflicto en Siria, del cambio climático y de la necesidad de acelerar el avance hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los preparativos para la agenda de desarrollo sostenible post-2015.








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