La ONU urge a apoyar una misión de paz en la República Centroafricana

Refugiados de la República Centroafricana en Chad Foto: UNHCR/M. Farman-Farmaian

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06 de marzo, 2014 — El responsable de las Operaciones de Paz de la ONU, Hervé Ladsous, solicitó hoy al Consejo de Seguridad apoyo urgente al despliegue de una misión de paz en la República Centroafricana, que continúa sufriendo la violencia entre comunidades.

La propuesta del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, sugiere transformar la Misión Internacional de Apoyo a la República Centroafricana con Liderazgo Africano (MISCA) en una operación de paz, dotándola de 10.000 efectivos militares y más de 1.800 policías.

En una reunión del Consejo de Seguridad sobre la crisis en ese país, Ladsous manifestó que la situación en Bangui, la capital, ha mejorado pero los civiles siguen siendo asesinados por individuos y grupos armados a causa de su afiliación religiosa.

La coordinadora de Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, y el responsable de ACNUR, Antonio Guterres, también informaron en esa misma sesión de la grave situación humanitaria en la República Centroafricana.

El jefe de operaciones de paz sostuvo que la MISCA ha sido de gran ayuda para estabilizar la situación, aunque su despliegue no es suficiente y requiere de un componente de protección adecuada a los civiles, así como de mecanismos de resolución de las raíces del conflicto.

“La MISCA todavía carece de capacidades esenciales para alcanzar su potencial pleno. Me uno al llamado del Secretario General a los socios bilaterales y a los Estados miembros para proveer ayuda financiera de urgencia a la MISCA, incluido el pago al personal y el reembolso por la compra de grandes equipamientos militares”, manifestó Ladsous.

Valerie Amos manifestó por su parte que la situación en la República Centroafricana, país que visitó recientemente, “sigue siendo muy grave y se necesita una acción urgente, incluido por parte de este Consejo, para prevenir un derramamiento de sangre mayor”.

Agregó que la violencia ha provocado un colapso total de la administración a nivel local y nacional, así como de las instituciones y que el Estado no puede proveer servicios básicos. Además, no hay ejército y la policía no tiene recursos suficientes para afrontar los desafíos actuales.

Recordó que más de 650.000 personas están desplazadas en el país y la tercera parte de ellas se hallan en Bangui, mientras que más de 288.000 han huido a Estados vecinos y enfatizó que la asistencia humanitaria no puede resolver la situación actual.

Destacó que la MISCA, con unos 6.000 efectivos y los 2.000 soldados franceses movilizados, han aportado seguridad y salvado vidas pero, añadió, ”se necesitan desesperadamente más tropas para apoyarles y son necesarias ahora. La gente de la República Centroafricana necesita sentirse segura en su país. Ese es el primer paso para la recuperación”.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Antonio Guterres, manifestó que en los ocho años que lleva en ese puesto ninguna visita a un país en crisis le había causado tanta angustia como la que realizó días atrás a la República Centroafricana.

Explicó que desde el pasado diciembre se puede constatar con claridad una “limpieza” de la mayoría de población musulmana en el oeste del país y decenas de miles de personas de esa comunidad han huido.

Afirmó que debe ser prioritario restaurar la seguridad, la ley y el orden y recordó en ese sentido la propuesta de seis puntos planteada recientemente por el Secretario General al Consejo de Seguridad para aumentar de inmediato los efectivos militares y dar más protección a los civiles.

“Los acontecimientos actuales en la República Centroafricana pueden desestabilizar a toda la región. La persistente brutalidad contra las comunidades musulmanas pueden crear un pretexto para fuerzas terroristas extremistas, ya presentes en otras partes del continente, para desplegarse hacia el centro”, manifestó Guterres.

El embajador francés, Gerard Araud, dijo al termino de las consultas a puerta cerrada que celebró el Consejo, tras escuchar los informes de Ladsous, Amos y Guterres, que en unas semanas presentará un proyecto de resolución para autorizar una fuerza de mantenimiento de la paz en ese país que, no obstante tardaría, unos seis meses en poder desplegarse.

“Necesitaremos un planteamiento secuencial. Primero, para enfatizar la protección de civiles y garantizar los envios de ayuda humanitaria y después, se iría a otra fase de mantenimiento de la paz. Se necesita por tanto una planificación estratégica para tener una operación de ese tipo que evoluciona”, explicó Araud y agregó que ese diseño debe tener en cuenta la caótica situación en que se halla ese país.

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