Entrevista con Carmen Aristegui con motivo del Día Mundial de la Radio

Carmen Aristegui

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13 de febrero, 2014 — Carmen Aristegui es la periodista más conocida de la radio en México. Su Primera Emisión de Noticias MVS – que conduce desde hace cinco años– ocupa el primer lugar en los noticiarios de la radio nacional.

Con más de 25 años de carrera en los que ha defendido a toda costa el debate y la libertad de expresión, Carmen Aristegui goza de gran respeto y credibilidad entre el público mexicano.

Autora también de tres libros, ha investigado a fondo temas tan polémicos como la pederastia en la Iglesia, el aborto y las leyes de medios en México. Sus posiciones críticas le han costado en más de una ocasión la salida de las empresas en que trabajaba; sin embargo, su calidad profesional y el apoyo del público le han permitido encontrar nuevos espacios.

Actualmente, además de dirigir el noticiero de radio, Carmen conduce un programa informativo en la cadena CNN y es editorialista de Reforma, uno de los periódicos más influyentes del país.

Su amplia trayectoria y conocimiento de los medios electrónicos la decidieron a abrir el portal aristeguinoticias.com, en línea desde abril de 2012.

Entre otros reconocimientos nacionales e internacionales, su trabajo profesional le ha merecido varias ediciones del Premio Nacional de Periodismo, uno de ellos en la categoría de Crónica en Radio, y la Orden de la Legión de Honor, concedida por el gobierno de Francia.

En entrevista con Radio ONU, Carmen Aristegui compartió sus impresiones y vivencias como comunicadora en la realidad actual mexicana.

El Día Mundial de la Radio está dedicado este año a la presencia de la mujer en las ondas radiales.

“La radio es un medio de comunicación, generoso, cálido, potente, que nos permite a las mujeres y a los hombres que trabajamos en él tocar fibras, sacudir conciencias con la información misma, con los debates, con los análisis”, definió la periodista.

Radio ONU (RO): Para ti, ¿Cuál es la importancia de la mujer en la radio, especialmente en el contexto de violencia en México? Hablemos de tu experiencia.

Carmen Aristegui (CA): El hecho de que algunas mujeres podamos tener este espacio, este micrófono en la radio en México, puede facilitar y contribuir a este esfuerzo continuo e inacabable de comprender la realidad, de tratar de acercarle a la sociedad los elementos para comprender la realidad que hoy atraviesa México y el mundo. Yo creo que la mirada y el perfil que puede dar una mujer periodista en la radio se suma y amplía las perspectivas de comunicación que una sociedad pueda tener, además de la que puedan ofrecer los hombres, que dominan los espacios estelares de los medios de comunicación en México y me temo que en el resto del mundo.
En un ambiente, en un clima de violencia en México, el hecho de que las mujeres podamos también señalar lo que desde nuestro punto de vista profesional y personal, como ciudadanas de este país, en la radio, puede contribuir con otra óptica, con otros ángulos de abordaje, con otros énfasis, con lo que significaría la diversidad profesional que pueden dar hombres y mujeres a través de los medios de comunicación y de la radio.

RO: ¿Qué tan arriesgado es tu trabajo? O ¿es en general arriesgado para todas mujeres que tienen una difusión como la que tienes tú en este caso? Tú, por ejemplo, ¿andas con guardaespaldas en la calle?

CA: No, no ando con guardaespaldas. Digamos que la palabra riesgo en un país como México, va de la mano de varias cosas. El riesgo que corren mujeres y hombres de medios de comunicación en algunos lugares de la República, ya no implica asuntos de censura sino de la vida misma. Hay en México, tristemente, una larga lista de periodistas asesinados o desaparecidos y eso es el indicador principal del riesgo de una tarea periodística en un país como México en tiempos como los que corren. Ese es el grado de riesgo mayor que un periodista puede tener: perder la vida. Otro tipo de riesgos profesionales están de la mano de una estructura político-mediática que todavía no logra separarse apropiadamente y donde lo que sucede en los medios de comunicación continúa conectado con los espacios de poder, de tal manera que si se tocan tales o cuales intereses, tales o cuales informaciones, tales o cuales noticias, y se lastima un nervio de poder político o empresarial pues el eslabón más débil de la cadena desde luego somos los periodistas. Creo que en mi experiencia personal es lo que ha sucedido en diferentes momentos en los que un asunto, una información, o haber asumido una posición editorial crítica de algo, significó tocar esos nervios de poder gubernamental o empresarial y una tensión tan grave que provocó, en algunos casos, la salida del medio.

RO: Hasta hace quizá treinta años, la percepción de la mujer en los medios, en la radio y la TV, en el mejor de los casos era la locutora que siempre estaba al lado del presentador estrella de un noticiero. ¿Cuándo cambio la percepción, cómo cambió o qué tanto ha cambiado?

CA: Creo que estamos, digamos, en una fase transicional del momento en que la sociedad mexicana vea por igual a hombres y mujeres trabajando con el mismo grado de responsabilidad. Sin la menor duda, ha habido avances realmente importantes en esa materia, tú dices de treinta años para acá… pues a lo mejor de menos tiempo para acá todavía era muy normal ver a la mujer como florero o como un elemento decorativo junto a las figuras masculinas.. Yo creo que en algunos casos todavía se tiene esa percepción…Aunque hay figuras femeninas también en algunos espacios noticiosos relevantes, seguimos viendo cómo los horarios principales siguen estando encabezados por figuras masculinas. Quiere decir que todavía no logramos romper ese techo de cristal, creo que todavía lo que domina es la figura masculina. Quiere decir que es un juego de aproximaciones sucesivas y que hemos ganado trechos, sin la menor duda, pero creo que si te asomas en algunos casos, y a lo mejor en otros terrenos que no son estrictamente los noticiosos, de espectáculos, o de los anuncios mismos, todavía siguen muy dominantes las imágenes y las concepciones donde la mujer es la complementaria, donde la mujer es el rostro amable de la escenografía de algo… Eso creo que no lo hemos logrado erradicar del todo.

RO: ¿Hay algún mensaje que quieras dar con motivo del Día Mundial de la Radio?

CA: Enaltecer la importancia de la radio como una herramienta de comunicación que es muy cercana para la población, porque te acompaña en tus actividades sin tener que sentarte a verla. Tiene muchas virtudes, y esas virtudes comunicacionales que hacen de la radio una herramienta tan influyente y poderosa, deben ser usadas para que la sociedad tenga mejores condiciones de convivencia entre sí, para que pueda desarrollar de ahí trabajos de comunicación que le permitan a la gente conocer su realidad, discutir su realidad, exponer sus problemas, señalar con ojo crítico lo que funciona…Destacar también lo que significa la radio como una gran promotora de una cultura cívica más fuerte… Para cerrar esta conversación diría que mujeres y hombres debemos hacer de la radio, cada vez más, un elemento poderoso para las comunidades, para los lugares donde no llegan las grandes tecnologías y la radio acaba siendo el principal y a veces el único medio de comunicación. Y aún para las grandes ciudades acaba siendo muy importante cuando vas en tu coche, o cuando estás haciendo algo en tu oficina, en tu casa o donde te encuentres…Así que desde aquí mando este mensaje de felicitación a todas y a todos aquellos que se dedican a la radio y, sobre todo, a quienes la escuchan.

RO: Muchas gracias, Carmen Aristegui.

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