La libertad de credo no debe justificar las prácticas nocivas para las mujeres, afirma relator

Heiner Bielefeldt (Foto de archivo: Paulo Figueiras)

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30 de octubre, 2013 — Las prácticas que dañan a las mujeres o niñas, como el matrimonio forzoso o infantil, nunca deben justificarse con la libertad de religión o de credo, aseveró el relator especial de la ONU sobre esas libertades.

En su informe anual a la Asamblea General, Heiner Bielefeldt recordó que muchas mujeres están expuestas a violaciones de sus derechos humanos bajo pretextos religiosos o por motivos de género.

Por lo mismo, el experto urgió a los gobiernos a garantizar la implementación de los principios de igualdad entre hombres y mujeres.

Entre los atropellos particularmente graves que sufren las mujeres, citó la conversión religiosa forzada combinada con el matrimonio también forzado.

“En algunos países, la mujeres y niñas de minorías religiosas corren el riesgo de ser secuestradas con el propósito de obligarlas a convertirse a la religión de la mayoría y, en muchas ocasiones, esta conversión está ligada con un matrimonio no deseado”, apuntó Bielefeldt.

El relator pidió a los Estados reforzar la protección de los derechos humanos de las mujeres y niñas con legislaciones que promuevan la igualdad de género y prohíban los atropellos basados en justificaciones religiosas.

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