Siria: Secretario General presenta propuesta de misión al Consejo de Seguridad

Inspectores de armas químicas
Foto de archivo: OPCW

Share

08 de octubre, 2013 — El Secretario General de la ONU envió al Consejo de Seguridad una propuesta en la que delinea la composición, funciones y calendario de trabajo de la misión conjunta para Siria de Naciones Unidas y la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ).

Con la tarea de destruir el arsenal químico de Siria, Ban Ki-moon propone una misión integrada por unas cien personas lideradas por un civil, a quien designaría en consultas con el titular de la OPAQ.

En su carta al Consejo, Ban destaca los peligros que supone la operación en Siria dado el entorno de violencia y se inclina por establecer la base de la misión en Chipre.

“Los equipos que vayan a viajar a Siria para inspecciones y otras actividades se reunirían primero en la base de apoyo a planificar sus misiones. La base también serviría como centro de entrenamiento para el personal de la misión que pudiera necesitar la combinación de capacitación técnica y entrenamiento especial de seguridad”, explica la misiva.

Ban precisa que la ONU y la OPAQ operarían en su área particular de competencia, con lo cual, Naciones Unidas respaldaría la coordinación general de los trabajos y sería el vínculo con el gobierno sirio y los grupos de oposición, además de proveer seguridad y encargarse de los arreglos logísticos, la divulgación de información y la administración de la misión.

Asimismo, Naciones Unidas mantendría el contacto constante con los actores regionales, con el Consejo de Seguridad y otras partes relevantes para vigilar la implementación de las resoluciones pertinentes al caso.

Por su parte, la OPAQ sería la agencia técnica líder, apunta Ban.

El titular de la ONU distingue tres fases para que la misión complete sus tareas: en la primera, se establecería la presencia y empezaría la verificación en constante diálogo con el gobierno sirio. En la segunda etapa, que duraría hasta el 1 de noviembre, la OPAQ debería completar las inspecciones iniciales de todas las instalaciones de producción y almacenamiento de armas químicas.

La tercera fase duraría ocho meses, hasta el 30 de junio de 2014, y consistiría en la destrucción de unas mil toneladas de armas químicas, agentes y precursores peligros de manipular, transportar y destruir; así como de los sitios para producirlas que se encuentran en diversos lugares del país.

Ban advierte que la tercera etapa es por demás compleja y riesgosa y que supone grandes desafíos no sólo en términos de seguridad sino de riesgos de salud pública y ambiental, por lo que propone mantener consultas constantes con entre la ONU, la OPAQ y los Estados miembros que estén en condiciones de contribuir.

Noticias relacionadas