Relator especial urge a Myanmar a detener odio religioso y étnico

Ojea Quintana en Myanmar
(Foto de archivo)

Share

22 de agosto, 2013 — Myanmar ha logrado avances en materia de derechos humanos, pero la ausencia de una reconciliación entre los distintos grupos étnicos y las instigaciones al odio contra las minorías religiosas precisan medidas urgentes para evitar la violencia.

Así lo declaró el relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en ese país, Tomás Ojea Quintana, al finalizar una visita oficial de dos semanas a Myanmar.

El experto consideró que el gobierno necesita esforzarse para cumplir con su obligación de contener la diseminación del discurso de odio por medio de mensajes públicos, de la aplicación de las leyes y del trabajo de las fuerzas de seguridad dentro de los estándares internacionales de derechos humanos.

Entre los asuntos que requieren atención inmediata, Ojea Quintana se refirió a la separación de comunidades en el estado de Rakhine, en el norte del país.

“Estoy preocupado por la política de separación y segregación, que se aplicó al principio como una medida transitoria y que se ha convertido en permanente y afecta principalmente a la comunidad musulmana”, dijo.

Los musulmanes se encuentran en campamentos de desplazados y no tienen libertad de movimiento, abundó el relator.

Por otra parte, Ojea Quintana informó que el 19 de agosto fue atacado el convoy en que viajaba en la localidad de Meiktila, en el centro del país, y destacó que lo más preocupante fue que la policía se limitó a observar la agresión sin intervenir para detener a la multitud que golpeaba los vehículos y les lanzaba proyectiles.

No obstante, explicó que discutió el asunto con las autoridades y que en adelante contó con la protección necesaria. Asimismo, confió en que no vuelva a ocurrir este tipo de incidentes.

Noticias relacionadas