
05 de diciembre, 2012 — El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) condenó el bombardeo de una escuela perpetrado ayer en las afueras de Damasco, en el que murieron nueve estudiantes y una maestra.
Según la prensa, el impacto de los proyectiles también causó una veintena de heridos y la mayoría de ellos se encuentra en estado grave.
UNICEF señaló que desde que comenzó la violencia en Siria, numerosas escuelas han sido saqueadas, sufrido vandalismo o han sido incendiadas, hechos a los que calificó de inaceptables.
Las escuelas son y deben permanecer como zonas de paz, subrayó UNICEF.
En ese sentido, renovó su llamamiento a todas las partes en conflicto en Siria a cumplir sus obligaciones con la ley humanitaria internacional y asegurar que los niños estén protegidos en todo momento.