
01 de abril, 2009 — El Secretario General de la ONU condenó el atentado suicida perpetrado este miércoles contra un edificio gubernamental en la ciudad afgana de Kandahar.
Dos personas murieron y varias resultaron heridas, entre ellas un empleado de UNAMA, la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en ese país.
Ban Ki-moon expresó profunda preocupación por la escalada de violencia en Afganistán.
Sostuvo que estos “ataques indiscriminados contra la gente y las instituciones comprometidas con la construcción de un mejor futuro para el país, son moralmente repugnantes y sólo pueden hacer retroceder los esfuerzos para impulsar la paz, la reconciliación y la estabilidad”.
Ban extendió sus condolencias a las familias de los muertos y deseó una rápida recuperación a los heridos.