24 de abril, 2008 — El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) vigila muy de cerca las repercusiones del aumento en los precios de alimentos en la nutrición infantil y de otros grupos vulnerables.
En un comunicado, su directora ejecutiva, Ann Veneran, anunció que el Fondo colabora con los gobiernos y sus aliados para evaluar las necesidades inmediatas y las de mediano y largo plazo.
“La prioridad es ayudar a los niños que ya están desnutridos y evitar que la situación de nutrición de las poblaciones afectadas se deteriore”, dijo la titular de UNICEF.
Agregó que los pobres que tienen que asignar hasta el 70% de sus ingresos para adquirir alimentos, son los que corren mayor riesgo.
Otros grupos afectados de manera alarmante son los que reciben asistencia humanitaria, huérfanos, las personas infectadas con el VIH-SIDA y los refugiados.