7) Exposición informativa del Consejo de Seguridad, 7 de marzo de 2003: Exposición oral del 12º informe trimestral de la UNMOVIC

Presidente Ejecutivo de la UNMOVIC, Sr. Hans Blix

Sr. Presidente:

Durante casi tres años he estado viniendo al Consejo de Seguridad a presentar los informes trimestrales de la UNMOVIC. En ellos se han descrito nuestros numerosos preparativos para la reanudación de las inspecciones en el Iraq. El 12º informe trimestral es el primero en el que se describen tres meses de inspecciones, que llegan después de cuatro años sin inspecciones. El informe se finalizó hace diez días y desde entonces ha ocurrido una serie de acontecimientos importantes. La exposición de hoy complementará el informe publicado sobre estas cuestiones para poner al día al Consejo.

El proceso de inspección

Las inspecciones en el Iraq se reanudaron el 27 de noviembre de 2002. En cuestiones relacionadas con el proceso, especialmente en el acceso rápido a los emplazamientos, nos hemos enfrentado relativamente a pocas dificultades y, sin duda alguna, a menos de las que se enfrentó la UNSCOM entre 1991 y 1998. Esto bien puede deberse a la fuerte presión del exterior.

Durante las reuniones que hemos celebrado en Bagdad se han resuelto algunas cuestiones prácticas que no se resolvieron ni durante las conversaciones que el Sr. ElBaradei y yo mantuvimos con la parte iraquí en Viena antes de las inspecciones ni en la resolución 1441 (2002). Se superaron las dificultades iniciales planteadas por la parte iraquí sobre los helicópteros y los planes de vigilancia aérea en las zonas de prohibición de vuelos. Esto no quiere decir que las inspecciones se lleven a cabo sin problemas, pero a estas alturas podemos realizar inspecciones profesionales sin aviso previo por todo el Iraq y aumentar la vigilancia aérea.

La aeronave de vigilancia americana U-2 y la francesa Mirage ya nos han aportado imágenes valiosas, que complementan las fotografías por satélite, y esperamos poder añadir pronto capacidad de visión nocturna gracias a una aeronave que nos ha ofrecido la Federación de Rusia. También esperamos incorporar vigilancia a bajo nivel, a corta distancia, gracias a los vehículos aéreos no tripulados proporcionados por Alemania. No sólo estamos agradecidos a los países que ponen a nuestra disposición estos valiosos instrumentos, sino también a los Estados, el último de ellos Chipre, que ha aceptado que su territorio sirva de estacionamiento a las aeronaves.

Documentos y entrevistas

El Iraq, con un sistema administrativo altamente desarrollado, debería poder aportar más documentos probatorios sobre sus programas de armas prohibidas. Hasta el momento, sólo han aparecido y han sido entregados unos pocos documentos nuevos de este tipo desde que comenzamos las inspecciones. Fue una decepción que la declaración del Iraq de 7 de diciembre no aportara ningún nuevo documento probatorio. Espero que un esfuerzo en este aspecto, incluido el nombramiento de una comisión gubernamental, aporte resultados considerables. Cuando hay artículos considerados como "desaparecidos", lo que se necesita ante todo son explicaciones convincentes, o los artículos prohibidos, si es que existen.

Cuando los documentos no están disponibles, otro modo de obtener pruebas es mediante entrevistas con personas que puedan tener información y experiencia pertinente. La UNMOVIC tiene nombres de estas personas en sus archivos y están entre la gente que queremos entrevistar. En el último mes, el Iraq nos ha proporcionado los nombres de muchas personas que pueden ser fuente importante de información; especialmente de personas que en 1991 participaron en varias etapas de la destrucción unilateral de armas químicas y biológicas y de misiles prohibidos. La aportación de estos nombres sugiere dos reflexiones.

La primera es que, al existir una información tan detallada sobre las personas que participaron en la destrucción unilateral, sin duda deben existir archivos relativos a las cantidades y a otros datos de los diversos artículos destruidos.

La segunda reflexión es que, al poder acceder a testigos pertinentes, se vuelve aún más importante la posibilidad de llevar a cabo las entrevistas de la forma y en los lugares que nos permitan confiar en que el testimonio se ha facilitado sin ninguna influencia externa. Aunque parece que la parte iraquí ha pedido a los entrevistados que no soliciten la presencia de funcionarios iraquíes (los llamados acompañantes) o la grabación de las entrevistas, es difícil alcanzar unas condiciones que garanticen la ausencia de influencias indebidas en el Iraq. Las entrevistas fuera del país podrían aportar esa confianza, por eso las vamos a solicitar en breve. No obstante, a pesar de que perduran las dificultades, las entrevistas son útiles. Desde que comenzamos a solicitar entrevistas, se han pedido entrevistas privadas a 38 personas, 10 de las cuales aceptaron nuestras condiciones, y siete de ellas ocurrieron durante la semana pasada.

Como señalé el 14 de febrero, hay autoridades de organizaciones de inteligencia que han afirmado que las armas de destrucción en masa se trasladan por el Iraq en camiones y, especialmente, que existen unidades móviles para la producción de armas biológicas. La parte iraquí afirma que tales actividades no existen. Se han llevado a cabo varias inspecciones en emplazamientos declarados y no declarados que estaban relacionados con las instalaciones de producción móviles. Se han inspeccionado laboratorios móviles de pruebas de alimentos y talleres móviles, así como grandes contenedores con equipamiento para procesar semillas. Hasta el momento no se han encontrado pruebas de actividades prohibidas. Se espera que el Iraq ayude en la ejecución de maneras fiables de realizar inspecciones aleatorias en el transporte terrestre.

Los inspectores están examinando también el programa del Iraq de vehículos pilotados a distancia. Se han inspeccionado varios emplazamientos y se han recopilado datos para valorar el alcance y otras capacidades de los diversos modelos encontrados. Las inspecciones prosiguen en este campo.

Ha habido informes, negados por la parte iraquí, de que se llevan a cabo actividades prohibidas bajo tierra. El Iraq debería aportar información sobre cualquier estructura subterránea adecuada para la producción o el almacenamiento de armas de destrucción en masa. Durante las inspecciones de las instalaciones declaradas o no declaradas, los equipos de inspección han examinado las estructuras de los edificios en busca de cualquier instalación subterránea posible. Además, se utilizó un radar de penetración en el suelo en varios emplazamientos concretos. Hasta el momento no se han encontrado instalaciones subterráneas para la producción o el almacenamiento de armas químicas o biológicas.

Tengo que añadir que necesitamos aumentar nuestro personal en el Iraq, tanto para la vigilancia del transporte terrestre como para la inspección de las instalaciones subterráneas. No hablo de duplicar la cantidad de personal. Preferiría tener el doble de información de calidad sobre los lugares que hay que inspeccionar antes que tener el doble de inspectores expertos a quienes enviar.

Acontecimientos recientes

El 14 de febrero informé al Consejo de que la parte iraquí se había vuelto más activa en la propuesta y en la aprobación de medidas que podrían arrojar nuevos datos sobre cuestiones de desarme aún sin solución. Incluso hace una semana, cuando se finalizó este informe trimestral, aún había relativamente pocos progresos tangibles que señalar. De ahí que el presente informe utilice unas fórmulas prudentes.

A fecha de hoy, aún hay más. Aunque durante nuestras reuniones en Bagdad la parte iraquí intentó convencernos de que los misiles Al Samoud 2 que había declarado estaban dentro del alcance permitido por el Consejo de Seguridad, los cálculos de un grupo internacional de expertos nos llevaron a la conclusión contraria. Desde entonces el Iraq ha aceptado que se destruyan estos misiles y los artículos relacionados, y ha comenzado el proceso de eliminación bajo nuestra supervisión. Esta destrucción constituye una medida importante de desarme. De hecho, es la primera desde mediados del decenio de 1990. No estamos presenciando cómo se rompen unos simples palillos: se están destruyendo armas letales. No obstante, tengo que añadir que el proceso de destrucción no ha seguido hoy. Espero que sea una interrupción temporal.

Hasta la fecha se han destruido bajo la supervisión de la UNMOVIC 34 misiles Al Samoud 2, incluidos cuatro misiles de entrenamiento, dos ojivas de combate, un lanzador y cinco motores. Seguimos trabajando para encontrar e inventariar las partes y el equipo relacionados con el programa Al Samoud 2.

Dos cámaras de fundición "reconstruidas" que se utilizaron para la producción de misiles con propulsante sólido se han destruido y las restantes han sido fundidas o revestidas de hormigón.

Se sigue evaluando la legalidad del misil Al Fatah, a la espera de más investigaciones y mediciones de diversos parámetros del misil.

Recientemente se han proporcionado más documentos sobre el ántrax, el VX y los misiles. Muchos han reafirmado lo que el Iraq ya había declarado, y otros requieren un estudio y un debate más detallado.

El Iraq está efectuando un esfuerzo considerable por aclarar una fuente primordial de incertidumbre en cuanto a las cantidades de armas químicas y biológicas que fueron destruidas unilateralmente en 1991. Una parte de este esfuerzo está relacionado con un emplazamiento de destrucción que se consideró demasiado peligroso como para ser investigado plenamente en el pasado. En la actualidad están volviendo a excavarlo. Hasta la fecha el Iraq ha desenterrado ocho bombas completas que comprenden dos bombas R-400 intactas rellenas de líquido y otras seis bombas completas. También se encontraron fragmentos de bombas y se tomaron muestras. La investigación del emplazamiento de destrucción permitiría, en el mejor de los casos, determinar el número de bombas que se destruyeron en ese lugar. Esto debería estar seguido de un esfuerzo serio y convincente que determine la otra cuestión de cuantas bombas R-400 se produjeron. En este asunto, al igual que en otros, las labores de inspección avanzan y puede que ofrezcan resultados.

El Iraq propuso una investigación mediante el uso de tecnología avanzada para determinar la cantidad de ántrax destruida de forma unilateral y vertida en un emplazamiento. No obstante, incluso si el uso de tecnología avanzada pudiera determinar la cantidad de ántrax vertida en el lugar, el resultado seguiría estando abierto a distintas interpretaciones. Por supuesto, después de determinar la cantidad destruida habría que esforzarse en averiguar qué cantidad se produjo en realidad.

En cuanto al VX, el Iraq ha sugerido recientemente un método similar para cuantificar un precursor del VX que, según se afirma, fue destruido unilateralmente en el verano de 1991.

El Iraq también nos ha informado recientemente de que, tras la aprobación de un decreto presidencial por el que se prohíbe a particulares y a compañías mixtas dedicarse a labores relacionadas con las armas de destrucción en masa, se van a promulgar más leyes relacionadas con este asunto. Parece que esto viene como respuesta a una carta de la UNMOVIC en la que se pedía una aclaración sobre la cuestión.

¿Qué conclusiones podemos sacar de estas actividades? Después de un período de cooperación un tanto reticente, es difícil no tener la impresión de que se ha producido una aceleración de iniciativas de la parte iraquí desde finales de enero.

Esto es algo que se acoge con satisfacción, pero el valor de estas medidas tiene que juzgarse con sensatez dependiendo de cuántos interrogantes se consiguen resolver realmente. Esto todavía no esta claro.

Con estos antecedentes, la pregunta que ahora se plantea es saber si el Iraq ha cooperado "inmediata, incondicional y activamente" con la UNMOVIC, tal y como se exige en virtud del párrafo 9 de la resolución 1441 (2002). La respuesta puede observarse en las descripciones de los hechos que he aportado. Sin embargo, si se desean respuestas más directas, me gustaría decir lo siguiente:

La parte iraquí en ocasiones ha intentado imponer condiciones, como hizo con respecto a los helicópteros y a las aeronaves U-2. Aún así, hasta ahora el Iraq no ha insistido en imponer estas u otras condiciones para el ejercicio de cualquiera de nuestros derechos de inspección. En caso de que lo hiciera, informaríamos al respecto.

Es evidente que, mientras que las numerosas iniciativas emprendidas por la parte iraquí para resolver algunas cuestiones antiguas de desarme que quedan pendientes se consideren como "activas" o incluso "proactivas", no se puede decir que estas iniciativas constituyen una cooperación "inmediata", tres o cuatro meses después de la nueva resolución. Además, tampoco abarcan necesariamente todas las cuestiones pertinentes. No obstante, las recibimos con agrado y la UNMOVIC está respondiendo a ellas con la esperanza de resolver las cuestiones de desarme aún sin solución.

Puede que los miembros del Consejo relacionen la mayor parte de lo que he dicho con la resolución 1441 (2002), pero la UNMOVIC está realizando su labor en virtud de varias resoluciones del Consejo de Seguridad. El informe trimestral que está ante ustedes se presenta de conformidad con la resolución 1284 (1999), por la que no sólo se creó la UNMOVIC, sino que sigue guiando gran parte de nuestra labor. Dentro de los plazos fijados por la resolución, los resultados de parte de esta labor se han de presentar al Consejo antes de la conclusión de este mes. Voy a ser más concreto.

En la resolución 1284 (1999) se encarga a la UNMOVIC que "resuelva las cuestiones de desarme aún sin solución" y que identifique "las actividades decisivas de desarme que quedan aún por realizar". Además, estas últimas tienen que ser presentadas al Consejo para su aprobación dentro del contexto de un programa de trabajo. Tal y como se requiere, la UNMOVIC estará lista para presentar un proyecto de programa de trabajo este mes.

La UNSCOM y el grupo Amorim realizaron una valiosa labor para identificar las "cuestiones de desarme aún sin solución" a finales de 1998. La UNMOVIC ha utilizado este material como punto de partida, pero ha analizado los datos en los que se basaba, al igual que los datos y los documentos desde 1998 hasta la fecha con la intención de confeccionar su propia lista de "cuestiones de desarme aún sin solución" o, más bien, cuestiones agrupadas. Lo que buscamos en nuestras actividades de inspección es la respuesta a estas cuestiones.

La UNMOVIC identificará las "actividades decisivas de desarme que quedan aún por realizar" a partir de esta lista de cuestiones agrupadas. Como se señala en el presente informe, esta lista de cuestiones agrupadas está preparada.

Sólo se le exige a la UNMOVIC que presente al Consejo el programa de trabajo con las "actividades decisivas de desarme que quedan aún por realizar". Sé que varios miembros del Consejo están interesados en el documento de trabajo con los grupos completos de las cuestiones de desarme, por eso lo hemos desclasificado y podemos facilitarlo a los miembros del Consejo que lo soliciten. En este documento de trabajo, que quizá aún tenga que ser ajustado si aparece nueva información, los miembros obtendrán una evaluación de las cuestiones pendientes más actualizada que en los documentos de 1999, a los que los miembros suelen remitirse. Cada grupo del documento de trabajo termina con diversos aspectos que indican lo que el Iraq podría hacer para resolver la cuestión. Por lo tanto, la cooperación del Iraq se podría medir en función de la resolución favorable de las cuestiones.

Debo señalar que el documento de trabajo contiene gran cantidad de información y evaluaciones sobre las cuestiones que existían a finales de 1998, incluida la información que salió a la luz después de 1998. Contiene mucha menos cantidad de información y evaluaciones sobre el período posterior a 1998, principalmente debido a la escasez de información. Sin embargo, las organizaciones de inteligencia han afirmado que los programas prohibidos han continuado o se han reiniciado en este período. Además, se sostiene que los programas y los artículos prohibidos se encuentran en instalaciones subterráneas, como ya dije, y que los artículos prohibidos se están trasladando por todo el Iraq. El documento de trabajo contiene algunas sugerencias sobre la manera de abordar estos asuntos.

Sr. Presidente:

Para concluir, quiero decir que la UNMOVIC está redactando actualmente el programa de trabajo que en la resolución 1284 (1999) se nos exige presentar este mes. Evidentemente el programa contendrá nuestra propuesta de lista sobre las actividades decisivas de desarme que quedan aún por realizar; se describirá el sistema reforzado de supervisión y verificación permanente que el Consejo nos ha pedido que pongamos en práctica; y también se describirán los distintos subsistemas que constituyen el programa, por ejemplo para la vigilancia aérea, para la información procedente de los gobiernos y los suministradores, para muestreos, para controlar el tráfico por carretera, etc.

¿Cuánto tiempo se tardaría en resolver las actividades decisivas de desarme que quedan aún por realizar? Aunque la cooperación puede y debe ser inmediata, el desarme y, en todo caso, su verificación no pueden ser instantáneos. Incluso con una actitud favorable por parte del Iraq, inducida por una constante presión exterior, todavía se tardará un tiempo en verificar los lugares y los artículos, analizar los documentos, entrevistar a las personas pertinentes y elaborar las conclusiones. No se tardará años ni semanas, pero sí meses. Ni los gobiernos ni los inspectores quieren que las inspecciones de desarme se prolonguen indefinidamente. Sin embargo, hay que recordar que, de conformidad con las resoluciones en vigor, deberá mantenerse un sistema de inspección y vigilancia constante tras verificar el desarme para inspirar confianza y dar la voz de alarma en caso de que se observaran señales de reactivación de cualquier programa de armas prohibidas.

 


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