5) Exposición informativa del Consejo de Seguridad, 27 de enero de 2003: Una actualización de las inspecciones

Presidente Ejecutivo de la UNMOVIC, Sr. Hans Blix

Las resoluciones vigentes del Consejo de Seguridad

La resolución aprobada por el Consejo de Seguridad sobre el Iraq en noviembre del año pasado pedía a la UNMOVIC y al OIEA que "actualizara" al Consejo 60 días después de la reanudación de las inspecciones. Ese día ha llegado. Al parecer, la puesta al día forma parte de una evaluación por parte del Consejo y de sus miembros de los resultados obtenidos, hasta el momento, en las inspecciones, y de su función como medio para conseguir un desarme verificable en el Iraq.

Puesto que estamos en una sesión pública del Consejo, creo que es oportuno recordar brevemente algunos antecedentes para comprender mejor nuestra posición actual. Así lo haré con su permiso.

Comenzaré recordando que las inspecciones como parte de un proceso de desarme en el Iraq empezaron en 1991, inmediatamente después de la guerra del Golfo. Continuaron durante ocho años hasta que en diciembre de 1998 los inspectores se retiraron. Después de esa fecha no hubo inspecciones durante cerca de cuatro años, y tan sólo se reanudaron a finales de noviembre del año pasado.

Aunque el objetivo fundamental de las inspecciones en el Iraq ha sido siempre verificar el desarme, las resoluciones sucesivas aprobadas por el Consejo han variado a lo largo de los años en cuanto al énfasis y al enfoque.

En 1991, la resolución 687 (1991), que fue aprobada por unanimidad como parte de la cesación del fuego después de la guerra del Golfo, tenía cinco elementos principales. Los tres primeros estaban relacionados con el desarme. En ellos se pedía:

  • la declaración por parte del Iraq de sus programas de armas de destrucción en masa y misiles de gran alcance;
  • la verificación de las declaraciones a través de la UNSCOM y el OIEA; y
  • la supervisión por parte de estas organizaciones de la destrucción o la eliminación de los programas y artículos prohibidos.

Después de la conclusión del desarme:

  • el Consejo tendrá autoridad para proceder al levantamiento de las sanciones (restricciones económicas); y
  • las organizaciones que realizan la inspección pasarán a llevar a cabo un plan de vigilancia y verificación permanente a largo plazo.

La resolución 687 (1991), como las resoluciones posteriores a las que haré referencia, se ejecutaron a regañadientes. Al contrario que Sudáfrica, que decidió él mismo eliminar sus armas nucleares y aceptar las inspecciones como modo de inspirar confianza en su desarme, parece que el Iraq, ni siquiera en la actualidad, no ha aceptado totalmente el desarme, lo que se reclamaba en él y las acciones que hay que llevar a cabo para conseguir la confianza del mundo y vivir en paz.

Como sabemos, la operación conjunta de "declarar y verificar", que se estableció en la resolución 687 (1991), con mucha frecuencia se convirtió en el juego del "escondite". Más que simplemente verificar las declaraciones y las pruebas que las sustentaban, las dos organizaciones que realizaban la inspección tuvieron que esforzarse para rastrear los programas de armas y buscar las pruebas a través de inspecciones, entrevistas, seminarios y en investigaciones con los suministradores y las organizaciones de inteligencia. Como resultado de esto, la fase de desarme no se completó tan pronto como se esperaba. Las sanciones continuaron y tuvieron efectos devastadores hasta que el Iraq aceptó el programa "petróleo por alimentos" y el desarrollo gradual del programa mitigó los efectos de las sanciones.

Sin embargo, la aplicación de la resolución 687 (1991) provocó resultados considerables en el desarme. Se ha reconocido que en virtud de esta resolución se destruyeron más armas de destrucción en masa que durante la guerra del Golfo: se destruyeron grandes cantidades de armas químicas bajo la supervisión de la UNSCOM antes de 1994. Aunque el Iraq sostiene, con pocas pruebas, que destruyó unilateralmente todas las armas biológicas en 1991, no hay duda de que la UNSCOM destruyó grandes instalaciones de producción de armas biológicas en 1996. Se destruyó la amplia infraestructura nuclear y el OIEA retiró el material fisionable del Iraq.

Uno de los tres interrogantes que se nos plantean hoy es saber cuánto puede seguir sin declararse e intacto desde antes de 1991, y posiblemente después de esa fecha; la segunda cuestión es saber qué se produjo o se adquirió ilícitamente, si es que hubo algún caso, después de 1998 cuando se marcharon los inspectores; y en tercer lugar, saber si se puede prevenir que se produzca o se adquiera cualquier tipo de arma de destrucción en masa en el futuro.

En diciembre de 1999, después de un año sin inspecciones en el Iraq, el Consejo, con cuatro abstenciones, aprobó la resolución 1284 (1999). Como complemento de las resoluciones básicas de 1991 y de los años posteriores, esta resolución proporcionó al Iraq un enfoque algo menos ambicioso: a cambio de la "cooperación en todo respecto" durante un plazo de tiempo determinado, además del progreso en la realización de las "actividades decisivas de desarme que quedan aún por realizar", se abrió la posibilidad no sólo del levantamiento, sino de la suspensión de las sanciones.

Durante casi tres años, el Iraq se negó a aceptar las inspecciones de la UNMOVIC. Tan sólo después de los llamamientos que hizo el Secretario General y los Estados Árabes, y bajo la presión ejercida por los Estados Unidos y otros Estados Miembros, el Iraq declaró, el 16 de septiembre del año pasado, que volvería a aceptar las inspecciones incondicionalmente.

El 8 de noviembre del año pasado se aprobó la resolución 1441 (2002), en la que se reafirmó rotundamente la exigencia de que el Iraq cooperara. Se pidió que esta cooperación fuera inmediata, incondicional y activa. La resolución contenía muchas disposiciones que consideramos beneficiosas, puesto que amplían y fortalecen el régimen de inspecciones. La unanimidad con la que fue aprobada sirvió para demostrar claramente que el Consejo tenía un solo criterio al otorgar una última oportunidad para el desarme pacífico del Iraq por medio de las inspecciones.

La UNMOVIC comparte la opinión de urgencia que tiene el Consejo en cuanto a utilizar la inspección como forma de alcanzar, en un plazo razonable, el desarme verificable en el Iraq. En virtud de las resoluciones que he citado, el siguiente paso sería una vigilancia durante el tiempo que el Consejo considerase necesario. Las resoluciones también señalan como objetivo final el establecimiento de una zona libre de armas de destrucción en masa.

La UNMOVIC, como órgano subsidiario del Consejo, reconoce y aprecia la estrecha atención que el Consejo dedica a las inspecciones en el Iraq. Aunque la "actualización" de hoy se prevé en la resolución 1441 (2002), el Consejo puede pedir, y de hecho lo hace, que haya más sesiones informativas adicionales siempre que se desee. El 19 de enero se celebró una y, provisionalmente, se ha previsto celebrar otra el 14 de febrero.

Paso ahora a referirme a los requisitos fundamentales de cooperación y a la respuesta del Iraq a estos. Se puede decir que la cooperación está relacionada con el contenido y el proceso. Teniendo en cuenta nuestra experiencia hasta el momento, podría pensarse que el Iraq ha decidido en principio cooperar en el proceso, especialmente en materia de acceso. Es indispensable una decisión similar para cooperar en cuanto al contenido, si queremos que la tarea de desarme se complete por medio del proceso pacífico de la inspección, y que la tarea de vigilancia pueda realizarse correctamente. Un pequeño paso inicial, y que debería haberse hecho hace tiempo, sería aprobar la legislación que se requiere en las resoluciones.

Trataré primero el tema de la cooperación en el proceso.

Cooperación en el proceso

La cooperación se refiere a los procedimientos, los mecanismos, la infraestructura y los arreglos prácticos necesarios para realizar las inspecciones y buscar un desarme verificable. Aunque la inspección no se basa en la premisa de la confidencia, puede conducir a ella si tiene éxito. Sin embargo, tiene que haber un grado de mutua confianza en la ejecución de la inspección desde el comienzo.

En general, el Iraq ha cooperado notablemente hasta el momento con la UNMOVIC en este sentido. El aspecto más importante que hay que señalar es que se nos ha permitido el acceso a todos los lugares que hemos querido inspeccionar y que, excepto en una ocasión, se ha realizado con rapidez. Además, hemos recibido una gran ayuda para construir la infraestructura de nuestra oficina en Bagdad y de la oficina exterior en Mosul. Los acuerdos y los servicios para nuestro avión y nuestros helicópteros han sido satisfactorios y el entorno ha sido adecuado.

Nuestras inspecciones han incluido universidades, bases militares, sitios presidenciales y residencias particulares. Las inspecciones también han tenido lugar en viernes (el día de descanso musulmán), en Navidad y en Año Nuevo. Estas inspecciones se han llevado a cabo de la misma manera que el resto de las inspecciones. Pretendemos ser eficaces y correctos.

Sin embargo, en esta actualización he de hacer constar algunos problemas. El primero de todos está relacionado con dos tipos de operaciones aéreas.

En la actualidad tenemos la capacidad técnica para enviar una aeronave U-2 que se ha puesto a nuestra disposición para la captura de imágenes aéreas y la vigilancia durante las inspecciones. Hemos comunicado al Iraq que pensamos hacerlo, sin embargo, el Iraq se ha negado a garantizar su seguridad, a menos que se cumpla una serie de condiciones. Puesto que estas condiciones iban más allá de lo estipulado en la resolución 1441 (2002) y de lo que practicaban la UNSCOM y el Iraq en el pasado, queremos hacer constar que el Iraq, por el momento, no está cumpliendo nuestra solicitud. Espero que esta actitud cambie.

Otro problema en cuanto a las operaciones aéreas, que se resolvió durante nuestras conversaciones recientes en Bagdad, estaba relacionado con el vuelo de helicópteros en las zonas de prohibición de vuelos. El Iraq había insistido en enviar sus propios helicópteros para que acompañaran a los nuestros. Esto hubiera originado un problema de seguridad. El problema se resolvió con nuestro ofrecimiento de llevar a los acompañantes iraquíes en nuestros helicópteros, un acuerdo que la UNSCOM ya había realizado en el pasado.

Debo señalar que recientemente han acaecido algunos sucesos de hostigamiento preocupantes. Por ejemplo, durante un tiempo se hicieron públicas algunas alegaciones poco creíbles que afirmaban que las preguntas que planteaban los inspectores servían para propósitos de inteligencia. Aunque no podría defender todas las preguntas que hayan podido hacer los inspectores, el Iraq sabe que estas no se utilizan con fines de inteligencia, por lo que no debería decir tal cosa.

En alguna ocasión ha habido manifestaciones frente a nuestras oficinas y en los lugares de inspección.

El otro día, tras una visita turística de cinco inspectores a una mezquita surgió un injustificado estallido público. Los inspectores no llevaban ninguna insignia de la ONU y los iraquíes les recibieron con amabilidad, como normalmente tratan a los extranjeros. Se quitaron los zapatos y les llevaron a recorrer el lugar. Hicieron preguntas totalmente inocentes y cuando se marcharon les invitaron a volver cuando quisieran.

Poco después recibimos protestas por parte de las autoridades iraquíes, quejándose de una inspección inesperada y de que habían hecho preguntas que no estaban relacionadas con las armas de destrucción en masa. Y de hecho, no lo estaban. Hay pocas posibilidades de que ocurran manifestaciones y estallidos de este tipo en el Iraq si no están precedidas por la iniciativa o el apoyo de las autoridades. Tenemos que preguntarnos cuales pueden ser los motivos causantes de estos hechos. Esta situación no facilita un trabajo que ya es complicado, en el que intentamos ser eficaces, profesionales y, al mismo tiempo, correctos. Si nuestros homólogos iraquíes tienen alguna queja pueden plantearla de una forma más tranquila y menos desagradable.

Cooperación en el contenido

La importante cooperación que se necesita tiene que ver, sobre todo, con la obligación del Iraq a declarar todos sus programas de destrucción en masa y, o bien presentar todos los artículos y actividades para su eliminación, o bien proporcionar pruebas que demuestren que no queda nada prohibido.

El párrafo 9 de la resolución 1441 (2002) señala que esta cooperación debe ser "activa". No basta con abrir las puertas. La inspección no es un juego de "píllame si puedes". Más bien es, como ya he dicho, un proceso de verificación con el fin de crear confianza. No se basa en la premisa de la confianza, sino que está diseñado para inducir la confianza, ya sea mediante la apertura hacia los inspectores y la presentación de artículos para que sean destruidos, o mediante la presentación de pruebas convincentes que demuestren la ausencia de tales artículos.

La declaración de 7 de diciembre

El 7 de diciembre de 2002, el Iraq presentó una declaración de cerca de 12.000 páginas como respuesta al párrafo 3 de la resolución 1441 (2002) y dentro del plazo estipulado por el Consejo de Seguridad. En materia de misiles y biotecnología, la declaración contiene una buena parte de material e información nuevos que abarcan el período de 1998 en adelante. Esto es algo que se recibe con agrado.

Al preparar la declaración se podría haber esperado que el Iraq hubiera intentado responder, aclarar y presentar pruebas relativas a las múltiples cuestiones de desarme pendientes, de las cuales deberían estar al corriente gracias al documento de la UNSCOM S/1999/94 de enero de 1999 y al llamado Informe Amorim de marzo de 1999 (S/1999/356). Estas son cuestiones que la UNMOVIC, gobiernos y comentaristas independientes han citado a menudo.

Mientras que la UNMOVIC ha estado confeccionando su propia lista de "cuestiones de desarme aún sin solución" y de "actividades decisivas de desarme que quedan aún por realizar" en respuesta a los requerimientos de la resolución 1284 (1999), encontramos justificadas profesionalmente las cuestiones que en los dos informes anteriores se dice que permanecen sin solución. Estos informes no afirman que queden armas de destrucción en masa en el Iraq, pero tampoco excluyen la posibilidad. En los informes se apunta hacia una falta de pruebas e inconsistencias que levantan interrogantes y que deben ser resueltos si se quiere cerrar los expedientes sobre armas y aumentar la confianza.

El Iraq tiene que tomar en serio estas cuestiones, en vez de dejarlas de lado y tratarlas como malvadas maquinaciones de la UNSCOM. Lamentablemente, la declaración de 12.000 páginas, que en su mayor parte es una reimpresión de documentos anteriores, no parece aportar ninguna prueba nueva que elimine los interrogantes o reduzca su número. Incluso la carta que el Iraq mandó al Presidente del Consejo de Seguridad el 24 de enero en respuesta a nuestras recientes conversaciones en Bagdad no conduce a la solución de estas cuestiones.

Voy a dar sólo algunos ejemplos de cuestiones e interrogantes que necesitan una respuesta. Comenzaré con el sector de las armas químicas.

Armas químicas

El agente neurotóxico VX es uno de los más tóxicos jamás desarrollados.

El Iraq ha declarado que sólo produjo VX a escala piloto (sólo unas pocas toneladas) y que la calidad era pobre y el producto inestable. Por lo tanto, se dijo que el agente jamás se utilizó como arma. El Iraq afirmó que la pequeña cantidad de agente que quedó después de la guerra del Golfo se destruyó unilateralmente en el verano de 1991.

Sin embargo, la UNMOVIC posee información que se contradice con esta versión. Hay indicios de que el Iraq había trabajado sobre el problema de la pureza y la estabilización y de que se había conseguido más de lo que se había declarado. De hecho, incluso en uno de los documentos que entregó el Iraq se indica que la pureza del agente, al menos en la producción de laboratorio, era mayor que la declarada.

También hay indicios de que el agente se utilizó como arma. Además, hay preguntas por responder en cuanto a la suerte de los agentes químicos precursores del VX, los cuales, según el Iraq, se perdieron durante los bombardeos de la guerra del Golfo o fueron destruidos unilateralmente por el Iraq.

Me gustaría hablar ahora del llamado "documento de la Fuerza Aérea" que ya he analizado anteriormente con el Consejo. Este documento lo encontró originalmente en 1998 una inspectora de la UNSCOM en una caja fuerte en la sede de la Fuerza Aérea iraquí y sus acompañantes iraquíes se lo arrebataron. En él se informa de los gastos de las bombas, incluidas bombas químicas, por parte del Iraq en la guerra entre el Iraq y el Irán. Me alienta saber el hecho de que el Iraq haya proporcionado ahora este documento a la UNMOVIC.

El documento señala que la Fuerza Aérea iraquí arrojó 13.000 bombas químicas entre 1983 y 1988, mientras que el Iraq ha declarado que se utilizaron 19.500 durante ese período de tiempo. Por lo cual, hay una discrepancia de 6.500 bombas. La cantidad de agente químico en estas bombas estaría en torno a las 1.000 toneladas. A falta de pruebas que demuestren lo contrario, tenemos que suponer que estas cantidades están desaparecidas.

El descubrimiento de varias ojivas químicas de 122 mm en un búnker situado en un depósito a 170 km al sudoeste de Bagdad recibió mucha publicidad. Se trataba de un búnker relativamente nuevo, por lo que los cohetes deberían haber sido trasladados allí en los últimos años, cuando el Iraq no debería haber tenido tal munición.

Todavía se está llevando a cabo la investigación de estos cohetes. El Iraq afirma que los cohetes se pasaron por alto en 1991 y que formaban parte de un grupo de unos 2.000 que se almacenaron allí durante la guerra del Golfo. Podría ser cierto. También podría ser la punta de un iceberg sumergido. El descubrimiento de unos pocos cohetes no resuelve el problema, sino que apunta hacia la posibilidad de que haya varios miles de cohetes químicos sin contabilizar.

El descubrimiento de los cohetes muestra que el Iraq tiene que esforzarse más para asegurarse de que su declaración es exacta en la actualidad. Durante mis recientes reuniones en Bagdad, el Iraq declaró que se esforzaría más en este sentido y que había creado un comité de investigación. Desde entonces ha declarado que encontró otros cuatro cohetes químicos en un depósito en Al Taji.

También podría mencionar que los inspectores han descubierto en otro lugar, en una cantidad de laboratorio, tiodiglicol, el cual se trata de un precursor del gas mostaza.

Al tratar las cuestiones químicas, debo mencionar un asunto sobre el que informé el 19 de diciembre de 2002 y que tiene que ver con un equipo en una planta química civil en Al Fallujah. El Iraq ha declarado que había reparado un equipo de procesamiento de productos químicos que fue destruido anteriormente bajo el control de la UNSCOM, y que lo había instalado en Fallujah para producir cloro y fenoles. Hemos inspeccionado el equipo y estamos realizando una detallada evaluación técnica sobre él. Cuando concluyamos decidiremos si este y otros equipos que el Iraq ha recuperado deberían ser destruidos.

Armas biológicas

En ocasiones anteriores he mencionado el asunto del ántrax al Consejo y vuelvo a referirme a él, ya que se trata de un tema importante.

El Iraq ha declarado que produjo cerca de 8.500 litros de este agente de guerra biológica y que los destruyó unilateralmente en el verano de 1991. El Iraq ha proporcionado pocas pruebas de esta producción y ninguna prueba convincente de su destrucción.

Hay fuertes indicios de que el Iraq produjo más ántrax del que declaró y de que al menos una parte de esta producción se retuvo después de la fecha de destrucción declarada. Puede que aún exista. Debería encontrarse y destruirse bajo la supervisión de la UNMOVIC, o deberían aportarse pruebas convincentes que demuestren que realmente se destruyó en 1991.

Como informé al Consejo el 19 de diciembre del año pasado, el Iraq no declaró una cantidad significativa de caldo de cultivo de bacterias (unos 650 kg), cuya importación había declarado el Iraq en el informe que presentó al grupo Amorim en febrero de 1999. Como parte de su declaración de 7 de diciembre de 2002, el Iraq volvió a enviar el documento del grupo Amorim, pero no se incluyó el cuadro que mostraba esta importación en particular. La ausencia de este cuadro parece ser deliberada, ya que las páginas del documento enviado tenían una nueva numeración.

En la carta enviada al Presidente del Consejo el 24 de enero, el Ministro de Relaciones Exteriores del Iraq afirmó que "todas las cantidades importadas de caldo de cultivo de bacterias fueron declaradas". Esto no sirve como prueba. Cabe señalar que la cantidad de caldo de cultivo de la que se trata bastaría para producir, por ejemplo, unos 5.000 litros de ántrax concentrado.

Misiles

Paso a hablar ahora del sector de los misiles. Sigue habiendo importantes interrogantes sobre si el Iraq retuvo misiles de tipo SCUD después de la guerra del Golfo. El Iraq declaró que había usado varios misiles de tipo SCUD como objetivos para el desarrollo de un sistema de defensa de misiles antibalísticos durante el decenio de 1980. Sin embargo, no se ha proporcionado información técnica sobre este programa, ni datos sobre el uso de los misiles.

Se ha producido una serie de novedades en el campo de los misiles durante los últimos cuatro años, que el Iraq declaró como actividades no prohibidas. Estamos tratando de formarnos una idea más concisa sobre el tema por medio de inspecciones y conversaciones sobre el terreno.

Hay dos proyectos que sobresalen especialmente. Estos son el desarrollo de un misil con combustible líquido, cuyo nombre es Al Samoud 2, y el de un misil con propulsor sólido, llamado Al Fatah. Ambos misiles han sido probados con un alcance que excede el permitido de 150 km. El Al Samoud 2 se ha probado a una distancia máxima de 183 km, y el Al Fatah a 161 km. Ya se han entregado a las Fuerzas Aéreas iraquíes algunos de estos misiles, a pesar de que se haya afirmado que aún están en proceso de desarrollo.

El diámetro del Al Samoud se aumentó de una versión anterior a los actuales 760 mm. Se realizó esta modificación a pesar de que en una carta de 1994 del Presidente Ejecutivo de la UNSCOM se pedía al Iraq que limitara el diámetro de sus misiles a menos de 600 mm. Además, en una carta de 1997 el Presidente Ejecutivo de la UNSCOM prohibía al Iraq que utilizara motores provenientes de misiles de superficie a aire para su uso en misiles balísticos.

Durante mi reciente reunión en Bagdad se nos informó sobre estos dos programas. Nos comunicaron que el alcance final de ambos sistemas sería inferior al máximo permitido de 150 km.

A primera vista, estos misiles bien podrían significar casos de sistemas prohibidos. Las pruebas con un alcance que excede el máximo de 150 km son importantes, pero es necesario algún examen técnico adicional antes de que podamos llegar a alguna conclusión en este asunto. Mientras tanto, hemos pedido al Iraq que cesen los vuelos de ensayo de ambos misiles.

Además, el Iraq ha reconstruido su infraestructura de producción de misiles. En concreto, el Iraq ha reconstruido varias cámaras de fundición que habían sido destruidas anteriormente bajo el control de la UNSCOM. Se habían usado para la producción de misiles con combustible sólido. Sea cual sea el sistema de misiles para el que se piense utilizarlas, en estas cámaras se podrían producir motores para misiles con un alcance considerablemente superior a los 150 km.

También en relación con estos misiles y las novedades relacionadas está la importación, que ha estado ocurriendo durante estos últimos años, de varios artículos a pesar de las sanciones, incluso hasta una fecha tan cercana como diciembre de 2002. Lo más destacado entre estos es la importación de 380 motores de cohetes que podrían utilizarse para el Al Samoud 2.

El Iraq también ha declarado la reciente importación de sustancias químicas utilizadas en los propulsores, los instrumentos de prueba y los sistemas de orientación y control. Estos artículos podrían utilizarse perfectamente para fines prohibidos, pero esto todavía se tiene que determinar. Lo que está claro es que entraron en el Iraq de forma ilegal; es decir, el Iraq, o alguna compañía en el Iraq, eludió las restricciones impuestas en varias resoluciones.

Sr. Presidente:

Me he referido a algunas de las cuestiones de desarme que quedan pendientes y que hay que resolver para poder cerrar los expedientes y crear un clima de confianza. ¿Cuáles son los medios de que dispone el Iraq para responder a estas preguntas? He señalado algunos durante mi presentación sobre estas cuestiones. Permítanme que sea algo más sistemático. A nuestros homólogos iraquíes les gusta decir que no hay artículos prohibidos y que si no se presentan pruebas que demuestren lo contrario, se les debería otorgar el beneficio de la duda y ser considerados inocentes. La UNMOVIC, por su parte, no da por supuesto que haya artículos y actividades prohibidas en el Iraq, pero tampoco da por supuesto lo contrario, que no existan tales artículos y actividades en el Iraq, y no creo que nadie más lo suponga después de las inspecciones que tuvieron lugar entre 1991 y 1998. Las suposiciones no solucionan el problema. Las pruebas y la total transparencia servirían de ayuda. Voy a ser más concreto.

Descubrir los artículos y las actividades

Los Estados Miembros nos proporcionaron información sobre la circulación y la ocultación de misiles, armas químicas y unidades móviles para la producción de armas biológicas. Desde luego, vamos a seguir cualquier pista creíble que se nos dé e informaremos sobre lo que encontremos, así como en caso de que se nos niegue el acceso.

Por el momento, hemos informado que recientemente encontramos un pequeño número de ojivas vacías de 122 mm para armas químicas. El Iraq declaró que había nombrado una comisión de investigación para buscar más. Bien, ¿y por qué no ampliar la búsqueda a otros artículos? ¿Por qué no declarar lo que se pueda encontrar y destruirlo bajo nuestra supervisión?

Descubrir documentos

Cuando hemos pedido a nuestros homólogos iraquíes que presentaran más pruebas, con demasiada frecuencia nos han respondido que no hay más documentos. Nos dicen que todos los documentos pertinentes que existen ya se han presentado. Todos los documentos relacionados con el programa de armas biológicas fueron destruidos junto con las armas.

Sin embargo, el Iraq tiene todos los archivos del Gobierno y de sus diversos departamentos, instituciones y mecanismos. El Iraq debería tener documentos presupuestarios, solicitudes de fondos e informes sobre cómo se han empleado estos fondos. También debería haber cartas de crédito, conocimientos de embarque e informes sobre la producción y la pérdida de material.

En respuesta a una petición reciente de la UNMOVIC que pedía varios documentos concretos, el único documento nuevo que presentó el Iraq fue un libro mayor de 193 páginas. En él se afirmaba que se incluían todas las importaciones realizadas entre 1983 y 1990 por la División de Importaciones Técnicas y Científicas, la cual es la autoridad de importación para el programa de armas biológicas. Es posible que esto ayude a esclarecer algunas cuestiones pendientes.

El reciente hallazgo por parte de los inspectores en el domicilio particular de un científico de una caja con unas 3.000 páginas de documentos, en gran parte relativos al enriquecimiento del uranio mediante rayos láser, reafirma la antigua preocupación de que podrían haberse distribuido documentos en las casas de particulares. La parte iraquí niega esta suposición y afirma que el personal de investigación a veces puede llevarse a su casa documentos de su lugar de trabajo. Por nuestra parte, no podemos evitar pensar que quizá no se trate de un caso aislado y que deliberadamente se oculten los documentos en casas particulares para que sea difícil descubrirlos.

Cualquier indicio adicional de la ocultación de documentos sería grave. La parte iraquí se comprometió en nuestras recientes conversaciones a pedir a la gente que permita el acceso a lugares privados. No puede haber ningún refugio para los artículos, las actividades o los documentos prohibidos. La negativa a un acceso rápido a cualquier lugar sería un asunto muy grave.

Descubrir a personas que aporten información fidedigna: una lista del personal

Cuando el Iraq afirma que no dispone de pruebas tangibles en forma de documentos, al menos se debería poder descubrir a personas, ingenieros, científicos y supervisores que testifiquen acerca de su experiencia. Los extensos programas de armas están dirigidos y administrados por personas. Si entrevistamos a personas que hayan trabajado en estos programas en el pasado quizá podamos rellenar alguna de las lagunas de nuestro conocimiento. También podría ser útil saber si ahora trabajan en sectores pacíficos. Estas fueron las razones por las que la UNMOVIC pidió una lista de esas personas, de conformidad con la resolución 1441 (2002).

La parte iraquí proporcionó unos 400 nombres relacionados con todos los programas de armas químicas y biológicas, así como con sus programas de misiles. Esta lista se puede comparar con los más de 3.500 nombres de personas vinculadas a esos antiguos programas de armas a quienes la UNSCOM entrevistó en el decenio de 1990 o de los que se enteró gracias a documentos y a otras fuentes. En mi reciente reunión en Bagdad, la parte iraquí se comprometió a completar la lista y nos han proporcionado unos 80 nombres más.

Obtener información a través de entrevistas fidedignas

En el pasado, mucha información valiosa se obtuvo gracias a las entrevistas. También hubo algunos casos en los que el entrevistado se sentía claramente intimidado por la presencia y las interrupciones de funcionarios iraquíes. Estos son los antecedentes que llevaron a la disposición de la resolución 1441 (2002) relativa al derecho de la UNMOVIC y del OIEA a mantener entrevistas en privado "en la forma o el lugar" que deseemos, en Bagdad o incluso en el extranjero.

Hasta la fecha, hemos pedido entrevistarnos en Bagdad con 11 personas. Invariablemente, la respuesta ha sido que la persona sólo hablaría en la Dirección Nacional de Supervisión del Iraq o, en todo caso, en presencia de un funcionario iraquí. Esto podría deberse a un deseo por parte del invitado a tener pruebas de que no ha dicho nada que las autoridades no quisieran que dijera. En las recientes conversaciones que mantuve en Bagdad, la parte iraquí se comprometió a pedir a la gente que acepte estas entrevistas "privadas", es decir, a solas con nosotros. A pesar de esto, la situación no ha cambiado. Aún así, esperamos que, gracias al apoyo de las autoridades, las personas que tienen información acepten entrevistas en privado, ya sea en Bagdad o en el extranjero.

Capacidad de la UNMOVIC

No puedo terminar esta "actualización" sin hacer referencia a la creciente capacidad de la UNMOVIC.

En los últimos dos meses, la UNMOVIC ha aumentado su capacidad en el Iraq y ha pasado de no tener a nadie a tener a 260 personas de 60 países diferentes. Entre ellas se incluyen aproximadamente a 100 inspectores de la UNMOVIC, 60 personas dedicadas a las operaciones aéreas, así como personal de seguridad, de comunicaciones, traductores e intérpretes, atención médica y otros servicios en nuestra oficina de Bagdad y en la oficina exterior de Mosul. Todos prestan servicio a las Naciones Unidas y no representan a nadie más. Además, nuestra lista de inspectores seguirá creciendo a medida que nuestro programa de capacitación avance. Incluso en este momento se está impartiendo un curso de capacitación en Viena. Cuando termine este curso, tendremos una lista de cerca de 350 expertos calificados entre los que poder seleccionar inspectores.

El Gobierno suizo nos ha cedido un equipo que está rehabilitando nuestras oficinas de Bagdad, las cuales habían estado vacías durante cuatro años. El Gobierno de Nueva Zelandia ha aportado un equipo médico y un equipo de comunicaciones. El Gobierno alemán aportará vehículos aéreos no tripulados destinados a vigilar y un grupo de especialistas que los manejarán para nosotros dentro del Iraq. El Gobierno de Chipre ha sido muy amable al dejarnos establecer una oficina exterior en Lárnaca. Todas estas contribuciones nos han ayudado a poner en marcha rápidamente las inspecciones y a aumentar nuestras capacidades. También nos ha resultado de gran ayuda la contribución de las Naciones Unidas en Nueva York y de otras organizaciones hermanas en Bagdad.

En los últimos dos meses, durante los cuales hemos fortalecido nuestra presencia en el Iraq, hemos realizado cerca de 300 inspecciones en más de 230 lugares distintos. De ellos, más de 20 eran lugares que no habíamos inspeccionado nunca. A finales de diciembre, la UNMOVIC comenzó a usar helicópteros para el desplazamiento de los inspectores y para la propia labor de inspección. En la actualidad contamos con ocho helicópteros, que han resultado esenciales en la tarea de "congelar" áreas extensas al poder observar el movimiento del tráfico dentro de la zona y en las proximidades.

El establecimiento de la oficina exterior en Mosul ha facilitado las inspecciones rápidas en zonas del norte del Iraq. Queremos abrir pronto una segunda oficina exterior en la zona de Basra, donde ya hemos realizado varias inspecciones.

Sr. Presidente:

Ahora tenemos un sistema de inspección que nos permite enviar diariamente a varios equipos múltiples de inspección por todo el Iraq, tanto por tierra como por aire. Para concluir, simplemente me gustaría señalar que esta capacidad que se ha creado en tan poco tiempo, y que ya está en funcionamiento, se encuentra a disposición del Consejo de Seguridad.

 


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