1) Exposición informativa del Consejo de Seguridad, 25 de noviembre de 2002: Visita del Presidente Ejecutivo a Bagdad

Dr. Hans Blix

Nota para la exposición informativa del Consejo de Seguridad de la nueva visita a Bagdad del 25 de noviembre de 2002

Sr. Presidente:

Agradezco la oportunidad que me han brindado de informar extraoficialmente al Consejo sobre la visita que realicé la semana pasada a Bagdad con el Director general del OIEA, el Dr. El Baradei, y los delegados que nos acompañaban. Además hablaré de nuestra disponibilidad para las inspecciones. Esta mañana le comenté mis observaciones al Dr. El Baradei y hablo en nombre de los dos.

Los medios de comunicación cubrieron exhaustivamente el viaje y la visita. Sin embargo, intentaré ofrecerles una visión más coherente y completa que la que proviene de la cobertura de los medios de comunicación.

El Consejo adoptó la resolución 1441 (2002) el viernes 8 de noviembre. Hoy, unas dos semanas después de la adopción, el primer grupo de inspectores de la UNMOVIC y el OIEA han llegado a Bagdad, y la infraestructura física necesaria para la reanudación de las inspecciones ya está instalada y se está poniendo a prueba. Las primeras inspecciones están previstas para pasado mañana, es decir, el 27 de noviembre. Estas se realizarán preferiblemente en los 19 días posteriores a la adopción de la resolución, en vez de los 45 días permitidos.

Cualquier declaración o publicación sobre dónde se realizarán las inspecciones (ya sea la primera o sucesivas) son sólo conjeturas. Tenemos la autorización del Consejo para acudir a cualquier lugar y en cualquier momento, y pretendemos hacerlo sin avisar a ninguna persona por adelantado.

Mientras que el grupo de inspectores de la UNMOVIC que ha llegado hoy forma parte del personal que trabajaba en nuestra sede, los grupos de nuestra lista de inspectores cualificados serán enviados sucesivamente a Bagdad en las próximas semanas. Para Navidades esperamos que haya unos 100 inspectores además de personal de apoyo. También se está fortaleciendo la logística con rapidez. Gracias a la ayuda del Gobierno de Nueva Zelanda ya tenemos personal de comunicación y médicos en el lugar y, antes de que finalice esta semana, es posible que dispongamos del primer helicóptero de los ocho que llegarán a Bagdad.

Un punto importante de la infraestructura es la oficina exterior en Lárnaca.

El Gobierno de Chipre es el que más nos ha ayudado en todo el proceso y hemos llegado a un acuerdo con él que nos permite tener una oficina exterior y una plataforma de lanzamiento para el transporte aéreo al Iraq. Disponemos de un avión L-130 en el lugar para el transporte desde Lárnaca al Iraq tanto de inspectores y demás personal como de equipos. Este es el avión que el lunes pasado (18 de noviembre) llevó a 30 de nosotros desde la UNMOVIC, el OIEA y el Consejo de Seguridad de la ONU a Bagdad.

A continuación pasaré a hablar de nuestro viaje.

Al llegar a Bagdad visitamos el Hotel Canal, donde se encuentra la sede de la Oficina del Coordinador para la Ayuda Humanitaria en el Iraq de las Naciones Unidas (UNOHCI) y donde las salas de la UNSCOM y el OIEA se han sellado a la espera de la reanudación de las inspecciones. Volvimos a abrir las oficinas, que estaban cubiertas de polvo y suciedad acumulados durante cuatro años, y que fueron testigo de la repentina salida de personal en diciembre de 1998. Se ha iniciado el proceso de renovación de las instalaciones. Parte del nuevo equipo necesario se trajo ya en el primer viaje. Cerca de la mitad de los que llegaron el lunes pasado siguen allí y a ellos se les unirá más personal de apoyo e inspectores. Las oficinas de las que disponemos actualmente no serán suficientes y estamos pensando en ampliarlas.

Confío en que la cooperación y la relación con la UNOHCI, que ha tenido la gentileza de ayudarnos en Bagdad en el inicio del proceso, serán muy buenas, del mismo modo que aquí en Nueva York la cooperación entre el Programa Petróleo por Alimentos y nosotros es excelente. Nuestro personal sabe que las organizaciones afiliadas de la ONU, cuyos líderes se reunieron y hablaron con nosotros en Bagdad, realizan un trabajo humanitario y de desarrollo crucial en el Iraq y estas organizaciones saben que la eliminación de todas las armas de destrucción en masa y el evitar conflictos armados son condiciones previas para seguir teniendo éxito en la consecución de los objetivos humanitarios y de desarrollo.

Como nuestra visita se produjo durante el Ramadán, las negociaciones con los oficiales iraquíes se realizaron por la tarde. Al frente de la delegación iraquí se encontraba el Dr. Al Sa'adi, al igual que ocurrió en las negociaciones que se llevaron a cabo en Viena un mes y medio antes. El Ministro de Asuntos exteriores, el Dr. Naji Sabri, nos recibió brevemente al Dr. El Baradei y a mí el día 19. Ese mismo día también tuvimos una reunión con el cuerpo diplomático. Pasemos a hablar de las negociaciones.

La parte iraquí nos aseguró que el Iraq tiene pensado cooperar totalmente con nosotros en la ejecución de la resolución 1441 (2002), y que al mismo tiempo espera que las organizaciones inspectoras tengan una conducta profesional y correcta. Señalaron que no se habría puesto ningún impedimento de tipo legal a que las inspecciones se hubiesen iniciado en virtud de la resolución 1284 (1999) un mes antes, y lamentaban que no fuera así. Por mi parte, indiqué que dicha resolución habría permitido que las inspecciones se realizaran mucho antes de esa fecha. Además señalé que la nueva resolución es vinculante para el Iraq y para nosotros, y que las primeras inspecciones estaban previstas para el 27 de noviembre. Lo que, por cierto, quiere decir que, tal como se indica en el párrafo 5 de la resolución 1441 (2002), la actualización del informe de la UNMOVIC y el OIEA para el Consejo de Seguridad se entregará el 27 de enero de 2003.

Estudiamos y explicamos en detalle a la delegación iraquí cómo entendimos nosotros los calendarios tanto de la resolución 1441 (2002) como de la resolución 1284 (1999), insistiendo en que la declaración que el Iraq tiene que realizar el 8 de diciembre es de vital importancia.

La parte iraquí tenía algunas dudas sobre cómo debería preparar esta declaración adecuadamente. Le indiqué que tenía que presentar la declaración no sólo a la UNMOVIC y el OIEA sino también al Consejo de Seguridad. ¿Quién iba a examinarla? ¿Se suponía que las partes de la declaración referidas al programa de armas debían ser una actualización de las primeras declaraciones "detalladas, definitivas y completas"? Los programas que se asegura que son utilizados en el sector químico en contra de las armas, ¿tendrían que tratar puntos de escasa relevancia, como por ejemplo, la producción de zapatillas de plástico? Dado que había poco tiempo para la presentación y que las omisiones podían tener graves consecuencias, la parte iraquí mostró ciertas preocupaciones.

El Dr. El Baradei y yo expusimos que no teníamos autorización para interpretar las disposiciones del párrafo operativo 3 dirigido al Iraq. Sin embargo, les dimos a conocer algunas de nuestras opiniones personales. Evidentemente, lo más importante era que lo que existiera, fuera por medio de programas de armas de destrucción en masa y artículos proscritos debía ser declarado en su totalidad. Añadí que habían pasado cuatro años desde las últimas inspecciones y que muchos gobiernos creen que los programas de ADM permanecen en el Iraq. El Consejo quiso darle una última oportunidad al Iraq.

Si la parte iraquí dijera, como hizo en nuestra reunión, que no existen tales programas, tendría que presentar pruebas documentales convincentes o de otro tipo. En muchos casos, la información que aparece en las declaraciones detalladas, definitivas y completas entregadas a la UNSCOM no ofrece una visión clara de si quedan armas de destrucción en masa.

El Dr. El Baradei y yo sugerimos que lo más práctico sería la entrega de la declaración en formato CD-ROM, y que aquellos programas que aparentemente no tienen nada que ver con las armas podrían aparecer en una lista que indique su ubicación y con notas que especifiquen que se facilitará más información detallada si así se desea.

La parte de la UNMOVIC emitió de forma extraoficial una lista de comentarios y preguntas derivadas de nuestro análisis preliminar de las declaraciones de seguimiento semianuales acumuladas, que se nos habían entregado el 1 de octubre en Viena. Propusimos que se debían dar respuestas cuanto antes y no esperar a la siguiente presentación regular de declaraciones semianuales que tendría lugar en enero. La parte iraquí dijo que algunos puntos no se habían comprobado adecuadamente antes de la presentación. Habían surgido algunas discrepancias y disparidades en el ámbito de los misiles. Esto se corregiría y se volvería a presentar.

Por parte de la UNMOVIC, destaqué varios puntos:

Sería recomendable, como ya hemos propuesto en otras ocasiones, que se promulgue la puesta en práctica de la legislación que prohíbe a los ciudadanos su participación en programas de ADM. Es lo que se exigía en el Plan de Vigilancia y Verificación Permanentes aprobado en la resolución 715 (1991) y no debería resultar difícil.

Propondríamos la creación de una oficia exterior en Mosul sin más demora y rápidamente solicitaríamos la ayuda iraquí para cumplir con este propósito. Allí dispondríamos de personal de inspección y de ayuda, así como agentes de seguridad de la ONU. Posteriormente, se podrían establecer más oficinas en otros lugares. De momento, lo que interesa es Mosul, porque la mayoría de los emplazamientos fuera de la región de Bagdad se encuentran en la región de Mosul.

Más adelante, necesitaríamos la ayuda iraquí en la ampliación de las instalaciones en el Canal Hotel. Si la ONU pudiera arrendar terreno sin edificar junto al hotel, como ha solicitado, la UNMOVIC podría utilizar parte de éste para construir edificios prefabricados que alojen a su personal, espacio que sería más amplio que el que tuvo la UNSCOM. Acordamos que la conexión entre nuestra oficina y la Dirección Nacional de Vigilancia debería restablecerse y que estaría disponible las 24 horas del día.

Tal como se indica en el párrafo 7 de la resolución 1441, existe una autorización que permite solicitar los nombres de las personas que están y han estado relacionados con los programas de ADM y misiles del Iraq. Yo afirmé que la UNMOVIC estaba pensando en hacer uso de esta autoridad.

El derecho a acceder a lugares presidenciales "al igual que el derecho a acceder a otros lugares", tal como se indica de forma explícita en el párrafo 7 de la resolución 1441, se ejercería y se llevaría a cabo, como dije, de la misma manera profesional que en otros lugares. La parte iraquí tomó nota, pero comentó que entrar en un lugar presidencial o un ministerio no era exactamente lo mismo que entrar en una fábrica.

Debido al enorme interés mostrado por parte de los iraquíes y otros medios de comunicación, insistimos en que la inspección era algo muy serio y que no podíamos permitir que se convirtiera en un circo. Por lo tanto, dejamos bien claro que no aceptaríamos la presencia de los medios de comunicación en los lugares o zonas de inspección mientras se estuvieran realizando las inspecciones. La parte iraquí tomó nota de ello, pero explicó que existía la posibilidad de que invitara a los medios de comunicación para que acudieran a esos lugares una vez que los inspectores hubieran finalizado su trabajo. Hemos destinado un portavoz en Bagdad para ofrecer información breve y objetiva sobre las inspecciones que se han realizado. Los comentarios de mayor peso se realizarán en Nueva York.

He concluido mi informe sobre nuestra visita a Bagdad y sobre el estado de nuestros preparativos para la reanudación de las inspecciones. Sin embargo, me gustaría mencionar que gracias a la visita a Bagdad tuve la gran oportunidad de realizar una parada de varias horas en París e informar al Ministro de Asuntos exteriores francés, el Sr. Villepin, de los objetivos de la misión y de hablar con él y con los oficiales de alto rango sobre la puesta en práctica de la resolución. Estaba seguro de que Francia ofrecería su ayuda de forma incondicional en la fase de ejecución y para que las inspecciones se realizaran de forma efectiva. También tuve oportunidad de mantener una conversación breve, pero útil, con el Ministro de Asuntos exteriores de México, el Sr. Castaneda, que se encontraba de visita en París. En nuestro viaje de vuelta de Bagdad, al Dr. El Baradei y a mí nos invitaron a una reunión con el Presidente de Chipre, el Sr. Clerides, y antes de volver a Nueva York, me reuní con dirigentes en Londres y me invitaron a reunirme con el Primer Ministro Blair. Me aseguró que contaba con el apoyo del gobierno británico para la realización de inspecciones de manera efectiva y su determinación a garantizar la puesta en práctica de la Resolución 1441 (2002) y la eliminación del Iraq de armas de destrucción en masa y de misiles de largo alcance.

 


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