Lucha contra la explotación y el abuso sexuales
Al llegar el número de miembros de las fuerzas de mantenimiento de la
paz de las Naciones Unidas a cifras récord históricas en 2006, se incrementaron
los esfuerzos para asegurar el cumplimiento de la política del Secretario
General de tolerancia cerco con la explotación y el abuso sexuales.
Las normas de las Naciones Unidas que prohíben al personal tener relaciones
sexuales con una persona menor de 18 o con prostitutas y desaprueban
las relaciones sexuales con “beneficiarios,” son de conocimiento general
de todo el personal que presta servicios en operaciones sobre el terreno.
Con casi 100.000 miembros del personal de las Naciones Unidas prestando
servicios en 21 operaciones de paz en todo el mundo, las Naciones Unidas
mantienen su decisión de impedir que un solo miembro de las fuerzas de
paz cause perjuicio a las personas que están llamados a proteger y de
castigar a los perpetradores.
Además del trauma que se inflige a las distintas víctimas, la explotación
y el abuso sexuales mancillan la reputación de la inmensa mayoría de
los Cascos Azules que prestan sus servicios con orgullo, probidad y resolución
y debilitan la confianza entre el personal de mantenimiento de la paz
y la población local, algo fundamental para que la operación cumpla con
éxito su mandato.
Al rendir tributo a la probidad de la gran mayoría del personal que presta
servicios en condiciones difíciles, el Secretario General, Kofi Annan,
dijo que era “trágico e intolerable que esas contribuciones se vieran
maculadas por un pequeño número de individuos que se han dedicado a cometer
actos de explotación y abuso sexuales”.
En 2006, tres años después de que el Secretario General instituyera medidas
especiales en que se explicitaba la prohibición de la falta de ética
en cuestiones sexuales aplicable a todo el personal de las Naciones Unidas
y a otros funcionarios conexos, las Naciones Unidas reforzaron su capacidad
y su compromiso de hacer cumplir las normas e infundir en el personal
su “deber de diligencia”. Equipos de conducta y disciplina y oficinas
de investigación independientes se ocupan de la mayoría de las operaciones
de mantenimiento de la paz y todo el personal de estas operaciones está
ahora en la obligación de asistir a cursos de capacitación sobre la prevención
de la explotación y el abuso sexuales. Las misiones han establecido redes
de profesionales destacados que reciben denuncias, al tiempo que declaran
zona prohibida para todo el personal de la Organización los locales donde
se sabe o se sospecha que se practica la prostitución. En muchas misiones
se aplican también otras medidas como toques de queda, políticas de “no
fraternización” y “teléfonos de emergencia” para formular denuncias anónimas.
Como parte de su campaña para hacer frente y buscar solución al problema,
las Naciones Unidas organizaron una conferencia de alto nivel en Nueva
York en diciembre para hacer un balance de los actuales logros y problemas
con que se tropieza para prevenir la explotación y el abuso sexuales
por parte del personal de las Naciones Unidas y de las ONG y aplicar
medidas de respuesta: Cerca de 150 representantes de organismos y países
diferentes estuvieron presentes, entre ellos diplomáticos y otros funcionarios.
El Sr. Annan dijo a los participantes “Hoy día, nuestro personal está
mejor informado sobre lo que se espera de ellos. Las denuncias de explotación
y abuso se están tratando de manera más sistemática y profesional. Se
está expulsando a los funcionarios que cometan esos actos. Y el personal
uniformado de las fuerzas de paz se devuelve a su país y se le prohíbe
prestar servicios en el mantenimiento de la paz en el futuro, también
se espera que los Gobiernos de sus propios países les apliquen alguna
medida”.
Por otra parte, reconoció la necesidad de ser más enérgicos. “Mi mensaje
sobre tolerancia cero todavía no acaba de llegar a los que tienen que
oírlo: desde los administradores y los comandantes sobre el terreno hasta
el resto del personal”.
Las Naciones Unidas seguirán adoptando medidas, entre ellas, intensificar
los esfuerzos de las misiones para informar a las víctimas y a las comunidades
de acogida sobre los resultados de las investigaciones realizadas y,
en vista del gran número de casos de delitos relacionados con la prostitución,
lanzar una campaña contra la prostitución en 2007.
También en 2007, la Asamblea General examinará dos informes preparados
por un grupo de expertos jurídicos nombrados por el Secretario General
que asesora sobre distintas cuestiones, entre ellas, sobre cómo exigir
más responsabilidad penal al personal de las Naciones Unidas y a los
expertos en misión que prestan servicios en las operaciones de mantenimiento
de la paz de las Naciones Unidas y lograr que se aplique a los contingentes
militares sus leyes nacionales por delitos cometidos mientras se encuentran
en operaciones de mantenimiento de la paz. Se está trabajando también
en la redacción de memoranda de entendimiento que firmarán las Naciones
Unidas y los países que aportan contingentes en que se estipulará lo
que cada parte debe esperar de la otra.