Se buscan mujeres para mantener la paz
En los primeros años de sus tareas de mantenimiento de la paz, los soldados
de las Naciones Unidas realizaban patrullas a pie a lo largo de las fronteras
estatales y las zonas de seguridad, observadas cuidadosamente por medio
de binoculares desde los puestos de observación al otro lado de desiertos
y montañas, que están protegidos con alambradas de púas y otros obstáculos
para mantener separados los ejércitos (todos hombres). Las operaciones
de mantenimiento de la paz por entonces desempeñaban funciones casi exclusivamente
militares y el personal era casi exclusivamente masculino. Hoy día, el
personal de mantenimiento de la paz, además de sus tareas militares y
relacionadas con la seguridad, tienen el mandato de fortalecer las instituciones
estatales, organizar elecciones, entrenar a la policía y a los vigilantes
de correccionales, desarmar y reintegrar a los ex combatientes y poner
en práctica programas de sensibilización sobre el VIH/SIDA.
La mayoría entiende ahora que el cumplimiento cabal de mandatos de mantenimiento
de la paz complejos y multidimensionales depende de que la mujer acuda
a prestar servicios en gran número y aporte su importante contribución.
En el aspecto civil, en los últimos decenios ha aumentado progresivamente
la representación de las mujer en las misiones de mantenimiento de la
paz, que representan ya el 30% del personal civil. Las mujeres profesionales
han desempeñado funciones fundamentales en los asuntos políticos y civiles,
la información pública, los derechos humanos, las tareas electorales
y han encabezado misiones, entre otras, a Bosnia y Herzegovina, Burundi
y Georgia.

La capitana Nampumelelo Nteo del Equipo de Asistencia Técnica sudafricano en el Campamento base de Ndromo (RDC) realiza una localización geográfica,
25 de octubre de 2006.
(Foto de la MONUC tomada por Martine Perret)
El aumento del número de mujeres que prestan servicios en tareas civiles,
combinado con el establecimiento de oficinas encargadas de la igualdad
de género para asegurar la integración de una perspectiva de género en
todos los aspectos del mantenimiento de la paz, ha contribuido a potenciar
el papel de la mujer en países que acogen a misiones de mantenimiento
de la paz. Estos adelantos se observan en el hecho de que en estos países,
que una vez estuvieron devastados por la guerra, hay muchas más mujeres
votantes y candidatas a ocupar cargos, se están revisando las constituciones
para mantener el principio de la igualdad de derechos de las mujeres
y las niñas; se está revisando la legislación discriminatoria; se están
fortaleciendo los grupos de defienden los derechos de la mujer; y hay
una representación cada vez más numerosa de la mujer en la policía y
la administración pública.
De igual importancia para los logros específicos del personal civil femenino
de las Naciones Unidas son los adelantos obtenidos mediante los efectos
de los ejemplos de comportamiento y las actitudes positivas que demuestran
a las mujeres y las niñas de los países en donde prestan servicios.
En circunstancias en que cada vez más mujeres avanzan con éxito en tareas
civiles, no cabe duda de que sigue siendo inadmisiblemente bajo el número
de las que prestan servicios como personal uniformado de mantenimiento
de la paz, tanto militar como policial. A principios de 2006, la mujer
representaba sólo 1% del componente militar de las Naciones Unidas y
4% de su policía.
Consciente de que las Naciones Unidas no pueden imponer a los países
que están enfrascados en una reforma del sector de la seguridad que aumenten
el número de mujeres que prestan servicios en sus fuerzas armadas y en
la policía cuando su representación en estos cuerpos es escasa, el Departamento
de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DOMP) convocó a un diálogo
sobre políticas a 55 países que aportan contingentes militares y policiales
en la Sede de las Naciones Unidas en marzo de 2006.
En la reunión, que sirvió para aplicar las directrices de la resolución
1325 del Consejo de Seguridad sobre la mujer, la paz y la seguridad,
se examinaron las estrategias para aumentar el equilibrio entre el personal
uniformado de las misiones de mantenimiento de la paz. Tras dos días
de sesiones plenarias, los participantes lograron un amplio consenso
en el sentido de que es posible lograr un cambio significativo y que
todos los interesados deben adoptar medidas para aumentar el número de
mujeres de uniforme en las fuerzas de paz para que el programa de esas
misiones mantenga su credibilidad.
Se pidió a los Estados Miembros que duplicaran el número de mujeres de
uniforme en las fuerzas de paz durante los próximos años, mientras que
a más largo plazo, la división militar del DOMP se ha fijado la meta
de lograr un 10% de representación femenina.
Las innegables cualidades que las mujeres policías y soldados aportan
a las operaciones de mantenimiento de la paz se examinaron en detalle
en la reunión. Todos los participantes estuvieron de acuerdo en que el
despliegue de mujeres era una necesidad operacional imperiosa. El aumento
del número de mujeres en las fuerzas de paz asegura la plena participación
de las mujeres del lugar en los procesos después de los conflictos, sin
lo cual no puede haber paz ni seguridad duraderas.
El personal femenino de las fuerzas de paz ayuda a la misión a comunicarse
mejor con toda la comunidad de acogida, a reunir información y a manejar
situaciones en las que resulta vital ser receptivo a las consideraciones
de géneros, especialmente cuando se trata del proceso de investigación
previo al desarme, la desmovilización y la reintegración (DDR), las tareas
electorales y los casos de violencia por motivo de género.
El aumento del número de observadoras militares estimula a las mujeres
del lugar a notificar episodios de violencia y abuso sexuales. El aumento
de las mujeres policías refuerza la capacidad de comunicación de la misión
con las mujeres de la población local. Y dado que cada vez más mujeres
participan en tareas de combate, la presencia de más mujeres soldados
de las Naciones Unidas ayuda a facilitar el proceso de investigación
en las instalaciones de los acantonamientos, donde se lleva a cabo la
desmovilización.
En diciembre 2006, de los 71.673 militares sólo 1.034 eran mujeres y
de los 8.482 policías de las Naciones Unidas sólo 454 eran mujeres. Nigeria
ha tomado la delantera con su aporte de 49 mujeres policías a finales
de 2006, seguida de la India y Bangladesh con 34 cada uno y los Estados
Unidos, con 24. Se espera que Nigeria despliegue un contingente integrado
totalmente por mujeres para apoyar a la Unión Africana en Darfur a principios
de 2007, mientras que la India envió hace poco un contingente parecido
a Liberia.
El lema de reclutamiento de la Marina de los Estados Unidos era “se buscan
algunos hombres de valía”. Hoy, el lema de reclutamiento de las Naciones
Unidas para las fuerzas de paz bien podría ser “se buscan algunas mujeres
de valía”, o más bien, “muchas”.