Ficha recapitulativa 1:
Desarme, desmovilización y reintegración
Desarme y reintegración de miles de ex combatientes
Diciembre de 2005 – Una de las características más destacadas del proceso de paz en Sierra Leona fue el éxito que la UNAMSIL obtuvo al lograr el desarme de miles de ex combatientes, y su posterior desmovilización y reintegración en la sociedad. En febrero de 2004, el Gobierno declaró terminado el proceso de desarme, desmovilización y reintegración (DDR) después que la UNAMSIL y sus colaboradores recogieran las armas de más de 75 000 combatientes.
El éxito del programa de DDR llevó a la Oficina de país del Banco Mundial en Sierra Leona a observar que los funcionarios de países vecinos, e incluso de la región de los Grandes Lagos, visitaban el país, porque “se considera el mejor ejemplo práctico en todo el mundo de un programa de desarme, desmovilización [y] reintegración logrado”. El Banco y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, conjuntamente con el Gobierno de Sierra Leona, trabajaron en estrecha coordinación con la UNAMSIL en la planificación, financiación y realización del programa de DDR.
En virtud de este programa, la UNAMSIL desarmó a los combatientes de las principales facciones contendientes, las RUF y las Fuerzas de Defensa Civil, una milicia del gobierno, así como a elementos del antiguo Ejército de Sierra Leona y del Consejo Revolucionario de las Fuerzas Armadas. Gracias al DDR se logró fundamentalmente:
- El desarme y la desmovilización de 75 490 combatientes en todo el país, entre ellos 6.845 niños soldados (506 niñas) y 4.651 mujeres. Ya no existen grupos armados ilegales que amenacen al Estado.
- Unos 55.000 antiguos combatientes recibieron los beneficios de la reintegración. Entre esos beneficios cabe señalar programas de capacitación de oficios y enseñanza oficial, así como apoyo a actividades agrícolas, pesqueras o empresariales, junto con carpetas de materiales para los distintos tipos de oficios.
- Se recogió a los combatientes 42.330 armas y más de 1,2 millones de cartuchos que fueron destruidos.
Un contingente de 17.500 efectivos de mantenimiento de la paz se encargó de la seguridad durante el proceso de DDR, lo que aumentará en gran medida la eficacia y el ritmo del programa. Así, la UNAMSIL pudo equilibrar su actividad combinando procedimientos flexibles y descentralizados de desarme con una desmovilización “acelerada”. Las medidas especiales adoptadas en las guarderías con la asistencia del UNICEF y otros grupos de protección de la infancia beneficiaron a los niños soldados y a los hijos de los combatientes. Otra característica importante del proceso de DDR fue el uso de campañas de información pública para divulgar el contenido de los acuerdos de paz e información sobre el proceso de DDR, así como sensibilizar a las tropas de los grupos rebeldes.
La mayoría de los más de 6.800 niños soldados desmovilizados volvieron a reunirse con sus familias. Los programas educativos de las comunidades organizados por el UNICEF absorbieron a unos 3.000. Gracias a estos arreglos, el modelo de desmovilización y reintegración de los niños soldados de Sierra Leona se considera en general un modelo que podría aplicarse en otras operaciones de mantenimiento de la paz.
Los combatientes desmovilizados recibieron pequeñas sumas en efectivo mientras se les impartía capacitación durante seis meses, después de lo cual pasaron a la vida civil armados de instrumentos básicos que les ayudaran a hallar empleo. Por ejemplo, los carpinteros recibieron martillos, serruchos y escoplos, mientras que los obreros de la construcción recibieron instrumentos de albañilería.
Más de 12.000 ex combatientes optaron por la enseñanza oficial y obtuvieron plazas en escuelas, institutos e incluso en la universidad local. Se les pagó la matrícula y se les asignó un estipendio por un período de uno a tres años, según el programa en el que se hubiesen matriculado. Los demás ex combatientes hallaron empleo en la agricultura y otras actividades. Según el Gobierno, el programa completo tiene un costo de 36,5 millones de dólares. Los donantes internacionales aportaron la mayor parte del dinero.
Los esfuerzos para reintegrar a los combatientes y proporcionarles empleos decorosos no tuvieron el mismo éxito que el desarme y la desmovilización. La mayoría de los ex combatientes ha pasado ya a nutrir la numerosa reserva de desempleados, y si la economía no genera más empleos, la presencia de ex combatientes vagando por las calles seguirá siendo uno de los principales problemas a los que el Gobierno tendrá que buscar solución.
Si necesita más información, póngase en contacto con:
UNAMSIL (Freetown, Sierra Leona):
Sheila Dallas, Oficial encargada de la Sección de Información Pública, Tel: +1 212 963 9588, ext. 6583, Correo electrónico: dallas@un.org;
Daniel Adekera, Portavoz, Tel: +1 212 963 6588, ext. 6817, Correo electrónico: adekera@un.org
Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas (Nueva York):
Nick Birnback, Oficial de Relaciones Externas y Medios de Información, Teléfono: 1-917-367-5044, Correo electrónico: birnbackn@un.org
Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas (Nueva York): Susan Manuel, Jefa de la Sección de Paz y Seguridad, teléfono: 1-212-963-1262, Correo electrónico: manuels@un.org
Más información sobre UNAMSIL en el sitio Web de las Naciones Unidas: http://www.un.org/Depts/DOMP/missions/unamsil/