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Antecedentes
El conflicto en Sierra Leona se remonta a marzo
de 1991, cuando combatientes del Frente Revolucionario Unido
(FRU) iniciaron una guerra desde la parte este del país, cerca de la
frontera con Liberia, para derrocar al gobierno. Al principio, el
ejército nacional, ayudado por el Grupo de Observadores Militares
(ECOMOG) de la Comunidad Económica de los Estados de África
Occidental (CEDEAO), intentó defender al gobierno, pero él mismo lo
derrocó un año después.
A pesar del cambio de poder, los
ataques del FRU no cesaron. En febrero de 1995, el Secretario
General de las Naciones Unidas designó al Sr. Berhanu Dinka, de
Etiopía, como Enviado Especial. Éste trabajó en colaboración con la
Organización de la Unidad Africana (OUA) y con la CEDEAO para
intentar negociar un arreglo del conflicto y volver a establecer un
régimen civil en el país.
En febrero de 1996 se celebraron
elecciones parlamentarias y presidenciales, y el ejército cedió el
poder al ganador, el Sr. Alhaji Dr. Ahmed Tejan Kabbah. Sin embargo,
el FRU no tomó parte en las elecciones y no dio por válido el
resultado, por lo que el conflicto continuó.
El Enviado
Especial Dinka ayudó en las negociaciones para el acuerdo de paz
entre el Gobierno y el FRU, celebradas en noviembre de 1996 y
conocidas con el nombre de Acuerdo de Abidján. Dicho acuerdo fracasó
a causa de un nuevo golpe de estado militar en mayo de 1997. En esta
ocasión, el ejército se alió con el FRU y formaron una junta
directiva, por lo que el Presidente Kabbah y su gobierno tuvieron
que exiliarse en la vecina Guinea.
Un nuevo Enviado Especial,
el Sr. Francis G. Okelo (Uganda) y otros representantes de la
comunidad internacional fracasaron en su intento de convencer a la
junta de que cediese el poder. El Consejo de Seguridad impuso un
embargo de petróleo y armas el 8 de octubre de 1997 y autorizó a la
CEDEAO a que supervisase su cumplimiento con el uso de las tropas
del ECOMOG.
El 23 de octubre, el Comité de los Cinco de la
CEDEAO sobre Sierra Leona y una delegación en representación del
presidente de la junta mantuvieron conversaciones en Conakry y
firmaron un plan de paz. Entre otras cosas, dicho plan establecía
una cesación del fuego que sería supervisada por el ECOMOG y, en
caso de aceptación del Consejo de Seguridad de la ONU, ayudado por
observadores militares de las Naciones Unidas. El 5 de Noviembre, el
Presidente Kabbah emitió una declaración expresando su aceptación
del acuerdo, y expresó el deseo de su Gobierno de cooperar con la
CEDEAO, el ECOMOG, las Naciones Unidas y el ACNUR (Alto Comisionado
de las Naciones Unidas para los Refugiados) en el cumplimiento de
sus respectivas tareas. Aunque la junta se comprometió públicamente
a cumplir el acuerdo, poco después criticó disposiciones claves y
suscitó una serie de cuestiones, lo que provocó que el acuerdo nunca
fuese aplicado.
En febrero de 1998, el ECOMOG, en respuesta a
un ataque conjunto de los rebeldes y del ejército de la junta, lanzó
un ataque militar que produjo la disolución de la junta y su
expulsión de Freetown. El 10 de marzo, el Presidente Kabbah volvió a
ocupar su cargo. El Consejo de Seguridad levantó el embargo de
petróleo y armas y reforzó la oficina del Enviado Especial,
incluyendo oficiales de enlace militar de las Naciones Unidas y
asesores en materia de seguridad.
En junio de 1998, el
Consejo de Seguridad creó la Misión
de Observadores de las Naciones Unidas en Sierra Leona (UNOMSIL)
* por un periodo inicial de seis meses. El Secretario General
nombró al Enviado Especial Okelo su Representante Especial y Jefe de
Misión. La misión supervisó y cooperó en el desarme de los
combatientes y en la reestructuración de las fuerzas de seguridad de
la nación. Equipos desarmados de la UNOMSIL, bajo la protección del
ECOMOG, informaron de atrocidades continuadas y abusos de los
derechos humanos contra civiles.
La lucha continuó, y la
Alianza rebelde tomó el control de más de la mitad del país. En
diciembre de 1998, la alianza lanzó una ofensiva para tomar de nuevo
Freetown, y en junio invadió la mayor parte de la ciudad. Se evacuó
a todo el personal de la UNOMSIL. El Representante Especial y el
Jefe de Observadores Militares continuaron ejerciendo sus funciones,
manteniendo un estrecho contacto con todas las partes del conflicto
y supervisando la situación. Una vez avanzó el mes, las tropas del
ECOMOG volvieron a tomar la capital e instalaron el gobierno civil,
aunque miles de rebeldes se escondían todavía en las tierras de los
alrededores de la ciudad.
Tras el ataque de los rebeldes, el
Representante Especial Okelo, en consulta con los estados de África
Occidental, inició una serie de esfuerzos diplomáticos destinados a
entablar un diálogo con los rebeldes. Las negociaciones entre el
Gobierno y los rebeldes comenzaron en mayo de 1999, y el 7 de junio
todas las partes del conflicto firmaron un acuerdo en Lomé para
terminar con las hostilidades y formar un gobierno de unidad
nacional. Las partes también solicitaron una ampliación de funciones
de la UNOMSIL. El 20 de agosto, el Consejo de Seguridad de la ONU
autorizó que el número de observadores militares se aumentase a 210
personas.
El 22 de octubre de 1999, el Consejo de Seguridad
autorizó la creación de la UNAMSIL, una nueva y mucho más grande
misión con un máximo de 6.000 efectivos militares, incluidos 260
observadores militares, para ayudar al Gobierno y a las partes en la
aplicación de las disposiciones del Acuerdo de Paz de Lomé. El
Consejo decidió simultáneamente dar por terminado el mandato de la
UNOMSIL.
El
7 de febrero de 2000, el Consejo de Seguridad decidió, en su
resolución 1289, revisar el mandato de la UNAMSIL con el objeto de
incluir una serie de nuevas funciones. Resolvió ampliar el
componente militar de la UNAMSIL hasta un máximo de 11.100
efectivos, incluidos los 260 observadores militares ya desplegados.
Asimismo, autorizó los aumentos del personal de asuntos civiles, de
policía, administrativo y técnico de la UNAMSIL propuestos por
el Secretario General.
El Consejo de Seguridad, una vez más,
aumentó la fuerza autorizada de la UNAMSIL, ampliando su componente
militar hasta un máximo de 13.000 efectivos militares, incluidos los
260 observadores militares ya desplegados por su resolución 1299 del
19 de mayo de 2000. El 30 de marzo de 2001, se autorizó el
incremento del componente militar hasta una dotación de 17.500
efectivos, incluidos los 260 observadores militares, en la
resolución 1346 del Consejo de Seguridad, por la que aprobó asimismo
un marco conceptual revisado de las operaciones.
(Para
obtener información acerca de los últimos acontecimientos relativos
a UNAMSIL y a la situación del país, véase el último informe del
Secretario General al Consejo de Seguridad - S/2004/724 de fecha 9 de septiembre de
2004.) |