|
Las sociedades modernas e industrializadas, con sus respectivas presiones y oportunidades han ido reduciendo de manera progresiva las barreras que relegaban a las mujeres musulmanas al papel tradicional de amas de casa equilibrando los nuevos retos con la vulnerabilidad a los indeseables efectos de la modernización.
Un efecto de la modernización en las sociedades islámicas es el aumento del consumo de drogas entre las mujeres. Una evaluación rápida de la situación llevada a cabo por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y por el Gobierno de la República Islámica del Irán reveló, en 1999, que el 6 por ciento de los consumidores de droga iraníes (entre 800.000 y 1.200.000) eran mujeres. Los consumidores de drogas intravenosas de la República Democrática del Irán (la mayoría de los cuales está casada o divorciada) suponen el 65 por ciento de todos los casos positivos de VIH que hay registrados, lo que hace que aumente la exposición de las esposas y compañeras1.
Las dificultades financieras de las mujeres que conviven con un compañero adicto a las drogas o que son ellas mismas adictas las empujan hacia remedios como el comercio sexual o el tráfico de drogas. De acuerdo con la Comisión de Tayikistán para el Control de Narcóticos, dos tercios de las personas detenidas por tráfico de drogas en el primer semestre de 2000 eran mujeres.
¿Los estados musulmanes pueden garantizar la seguridad de las mujeres?
El Gobierno de la República Islámica del Irán presta apoyo financiero a asociaciones que trabajan para las mujeres o están dirigidas por ellas, entre las que está la ONG Ehya, que dirige una línea de asesoramiento con el apoyo del Grupo sobre la cuestión del VIH/SIDA de las Naciones Unidas. Más del 90 por ciento de los voluntarios de Ehya son mujeres y, hasta el momento, más del 70 por ciento de los clientes de la línea han sido mujeres preocupadas por el VIH sus formas de transmisión. Los consultorios establecidos para tratar el uso de las drogas inyectables, el VIH/SIDA y las enfermedades de transmisión sexual(ETS) proporcionan, de manera voluntaria, asesoramiento y análisis para los pacientes con un comportamiento de alto riesgo. Estos consultorios también funcionan en un número de prisiones, incluida una de mujeres, donde aconsejan a los internos y a sus familias, puesto que se permite que los internos mantengan encuentros privados con sus cónyuges.
Se ha logrado mucho, pero aún hay trabajo que hacer para mejorar la política a seguir y las estrategias de apoyo y atribución de capacidad a la mujer. "Si no creamos desarrollo, lo ponemos en peligro"2.
INFORME: En algunas provincias de la República Islámica del Irán, alrededor del 60 por ciento de los divorcios concedidos por las cortes locales estaba justificado por la drogodependencia del varón.
1 - Sr. Dr. Mohraz: Especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Teherán de Ciencias Médicas.
2 - Informe sobre el Desarrollo Humano del PNUD de 1995.
|