Educación
En los últimos decenios se han hecho progresos considerables en la esfera de la educación: el número de niños escolarizados ha aumentado de 599 millones en 1990 a 681 millones en 1998. No obstante, más de 113 millones de niños -de los cuales casi las dos terceras partes son niñas de países en desarrollo- no tienen acceso a la educación primaria, y muchos niños que empiezan a asistir a la escuela se ven obligados a dejarla debido a la pobreza o a presiones familiares y sociales. Pese a los enormes esfuerzos de alfabetización realizados, al menos 875 millones de adultos siguen siendo analfabetos, exactamente el mismo número que hace diez años.
Diversas investigaciones han demostrado que existe una relación estrecha entre el acceso a la educación y el mejoramiento de los indicadores sociales. El efecto de la escolarización en la mujer es especialmente importante. Por ejemplo, la mujer instruida gozará por lo general de mejor salud, tendrá menos hijos y dispondrá de más oportunidades de aumentar los ingresos del hogar. Sus hijos, a su vez, tendrán tasas de mortalidad más bajas y mejor nutrición y salud general. Por esa razón, los programas de educación de muchos de los organismos de las Naciones Unidas se centran en las niñas y en las mujeres.
Muchas entidades del sistema de las Naciones Unidas financian y formulan programas de educación y capacitación de diversa índole.
La gama incluye desde la enseñanza básica tradicional hasta la formación técnica para el desarrollo de los recursos humanos en esferas como la administración pública, la agricultura y los servicios de salud, así como las campañas de concienciación para educar a la población sobre el VIH SIDA, el uso indebido de estupefacientes, los derechos humanos, la planificación de la familia y numerosas otras cuestiones. El UNICEF, por ejemplo, dedica anualmente el 14% de sus gastos de programas a actividades de educación, prestando especial atención a la enseñanza básica y la escolarización de las niñas.
La entidad rectora en la esfera de la educación es la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Junto con otros asociados, esta organización trabaja para conseguir la matriculación de todos los niños en escuelas adecuadas y la formación de profesores para impartir una educación de calidad.
La UNESCO proporciona servicios de secretaría para la campaña interinstitucional más ambiciosa lanzada por las Naciones Unidas con miras a lograr una educación universal de calidad, a más tardar, en 2015, sobre la base del Marco de Acción que 181 países aprobaron en el Foro Mundial de la Educación, celebrado en 2000 en Dakar (Senegal). Este objetivo fue confirmado por los líderes del mundo en su Declaración del Milenio, en septiembre de 2000.
En el Foro, los gobiernos se comprometieron a lograr una educación de calidad para todos, con especial hincapié en las niñas y otros grupos concretos, como los niños que trabajan y los niños afectados por la guerra. Los países y las instituciones donantes aseguraron que ningún país que se comprometiera a difundir la enseñanza básica vería frustrados sus esfuerzos por falta de recursos. El Foro tomó como referencia los resultados del inventario sobre educación más amplio, exhaustivo y estadísticamente riguroso que se ha efectuado en la historia, el cual comprendió una Evaluación de la Educación para Todos de dos años de duración y seis conferencias regionales de alto nivel celebradas en 1999 y 2000.
Mediante un proyecto interdisciplinario innovador, titulado "Educar para un futuro sostenible", la UNESCO ayuda a los Estados miembros a mejorar y reorientar sus actividades nacionales de educación y formación relacionadas con el medio ambiente, la población y el desarrollo, incluidas la educación para la salud y la prevención del SIDA y el uso indebido de drogas.
En el marco de su programa de promoción de la educación permanente para todos, la UNESCO apoya y fomenta proyectos nacionales encaminados a renovar los sistemas educativos y formular estrategias alternativas para hacer accesible a todos la educación permanente. El programa tiene también como objetivos ampliar el acceso a la enseñanza básica y mejorar su calidad, reformar los sistemas de educación universitaria en todo el mundo y promover la educación de adultos y la educación permanente.
Unas 5.700 escuelas de 162 países participan en el Proyecto de Escuelas Asociadas de la UNESCO, red internacional que busca formas de potenciar el papel de la educación como medio para aprender a convivir en una comunidad mundial. Unos 5.000 clubes de la UNESCO en más de 120 países, integrados principalmente por profesores y alumnos, llevan a cabo una amplia gama de actividades educativas y culturales.
Fuente: ABC de las Naciones Unidas, Número de venta S.00.I.21 - Para ordenar *