Artículos de interés
Introducción
[ 9 de abril del 2009 ]
1. El 25 de febrero de 2008, en el contexto de la inauguración de la Comisión sobre el Estatus de la Mujer en la sede central de las Naciones Unidas, el Secretario General de la ONU, el Sr. Ban Ki-moon, puso en marcha su campaña Unidos para poner fin a la violencia contra las mujeres. Esta campaña representa una oportunidad histórica para impulsar la acción al respecto de una de las formas de violación de los derechos humanos más extendida en el mundo.
2. La violencia contra la mujer es una manifestación extrema de la omnipresente discriminación que existe hacia mujeres y niñas. Esta tiene lugar en todos los países a cualquiera que sea su nivel de desarrollo y supone una amenaza para los derechos, la salud y el bienestar de las mujeres, ya sean ricas o pobres. Un gran número de mujeres, en algunos países hasta una de cada tres, sufren violencia física, coacción para mantener relaciones sexuales o bien algún tipo de abuso a lo largo de su vida. Las mujeres y las niñas se ven afectadas de manera desproporcionada en situaciones de conflicto y en otras situaciones de emergencia donde se enfrentan a un alto riesgo de sufrir violencia sexual. El impacto de esta y de otras formas de violencia que las mujeres y niñas sufren en las guerras puede persistir y dificultar la recuperación durante muchos años, incluso una vez terminados los conflictos. La mayor parte de los cientos de miles de personas con las que se trafica cada año son mujeres y niños y, en muchas ocasiones, el propósito es el de la explotación sexual. Además, la violencia contra la mujer puede contribuir a la propagación del VIH y SIDA. La mayoría de las víctimas sufre en silencio y posee pocas o nulas opciones de acceso a la justicia, a la atención médica o al apoyo. La responsabilidad de actuar incumbe a todos los gobiernos.
3. Mediante esta campaña, el Secretario General hace un llamamiento a los gobiernos, a la sociedad civil, al sector privado, a los medios de comunicación y al sistema de Naciones Unidas al completo para que unan sus fuerzas con el fin de abordar la pandemia mundial de violencia contra mujeres y niñas.
4. La duración de la campaña hasta 2015, coincidente con la fecha límite para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), asevera la importancia de abordar la violencia contra las mujeres y niñas si se quiere progresar en relación a la reducción de la pobreza y al desarrollo, especialmente al respecto del ODM-3 sobre el empoderamiento de la mujer y la igualdad de género. Los recientes acontecimientos que han contribuido al impulso mundial que encaminó la puesta en marcha de la campaña del Secretario General incluyen las resoluciones de la Asamblea General adoptadas en 2006 y 20071 centradas en redoblar los esfuerzos para eliminar toda forma de violencia contra mujeres y niñas, la violación y cualquier otro tipo de violencia sexual, incluida aquella producida en situaciones de conflicto o similares, la violencia contra las trabajadoras inmigrantes y el tráfico de mujeres y niñas; estas son la resolución 1820 (2008} del Consejo de Seguridad en materia de violencia sexual en situaciones de conflicto armado; el estudio en profundidad realizado por el Secretario General sobre todas las formas de violencia contra la mujer (A/61/122/Add.1 and Corr.1, 2006); y el estudio multipaís de la OMS sobre salud de la mujer y violencia doméstica (2005).
5. Como respuesta, un número creciente de gobiernos han adoptado o están en proceso de aprobar o mejorar las leyes nacionales, políticas y planes de acción que aborden la violencia contra mujeres y niñas de una manera exhaustiva. Sin embargo, los desafíos de aplicación y puesta en marcha tienen como resultado la impunidad para los actos de violencia perpetrados contra mujeres y niñas, el inadecuado apoyo y el deficiente acceso a los servicios para víctimas y supervivientes. Las intervenciones para evitar la violencia contra mujeres y niñas también permanecen limitadas. Pocos esfuerzos nacionales se respaldan convenientemente. Los desafíos adicionales tales como la falta de coordinación, las limitaciones existentes en cuanto a experiencia y capacidad y la escasez de conocimiento para evaluar "qué es lo que funciona" pueden superarse mediante el liderazgo político y la voluntad y la dedicación en cuanto al nivel y a la gestión de recursos necesarios al respecto.
6. Las entidades de Naciones Unidas ya están colaborando para mejorar su efectividad en cuanto a la eliminación de toda forma de violencia contra las mujeres. A nivel mundial, el comunicado emitido por la Inter-agencia de las Naciones Unidas sobre la eliminación de la mutilación genital femenina(MGF), la iniciativa de programa conjunto del grupo de trabajo sobre cuestiones relacionadas con la violencia contra la mujer de la Red Interagencial de Naciones Unidas sobre Mujer y Equidad de Género, el Fondo Fiduciario de apoyo a las actividades para eliminar la violencia contra la mujer, y la Acción de la ONU para eliminar la violencia sexual en situaciones de conflicto son ejemplos de iniciativas multi-entidad para asegurar una respuesta coherente y coordinada frente a la violencia contra la mujer.
7. A nivel nacional, el Fondo para la consecución de los ODM proporciona un fuerte incentivo para que los equipos de país de las Naciones Unidas trabajen de una manera más coherente hacia la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, y para pasar de las palabras a la acción al respecto. Este Fondo, que opera utilizando un sistema de Coordinador Residente, ha aprobado hasta la fecha 13 propuestas enviadas por los equipos de país de las Naciones Unidas bajo el tema "La igualdad de género y el empoderamiento de la mujer". Siete equipos de país de las Naciones Unidas en Bangladesh, Colombia, Guatemala, Marruecos, Namibia, Timor Leste y Viet Nam trabajan actualmente en la eliminación de la violencia de género. Un programa conjunto realizado para la región Asia-Pacífico por parte de PNUD, UNFPA, UNIFEM, VNU y UNICEF, estableció formalmente el programa en materia de prevención Trabajando con niños y hombres para evitar la violencia de género, que se puso en marcha en julio de 2008 con PNUD como organismo director. El programa está dirigido a apoyar la campaña del Secretario General, Unidos para poner fin a la violencia contra las mujeres, y proporciona una enfoque coordinado para reducir la incidencia y la prevalencia de la violencia de género en la región Asia-Pacífico promoviendo un cambio en lo que respecta al comportamiento y a la actitud de niños y hombres, y formulando recomendaciones basadas en una política factual.
1 Resoluciones de 2006 y 2007 de la Asamblea General de la ONU: A/RES/61/143; A/RES/61/144; A/RES/62/132; A/RES/62/133 y A/ RES/62/134.