Comunicados de Prensa
Reuniones informativas
[ 8 de febrero del 2008 ]
JAN ELIASSON, enviado Especial del Secretario General para Darfur, afirmó que, desde la primera fase de las conversaciones de paz actuales iniciada en Sirte (Libia) el 27 de octubre de 2007, tanto él como Salim Ahmed Salim, su homónimo en la unión Africana, han estado trabajando intensamente con las partes para preparar las conversaciones sustantivas. Se han realizado algunos progresos, pero también se han enfrentado al empeoramiento de la seguridad y a otras limitaciones ajenas a su control, recientemente debido a sucesos relacionados con el Chad. Esos problemas se han visto multiplicados por el lento despliegue de UNAMID, minando las posibilidades de garantizar la seguridad de los habitantes de Darfur.
El Sr. Eliasson dijo que, durante algún tiempo, había habido graves choques entre el Gobierno del Sudán y las fuerzas del Movimiento Justicia e Igualdad (JEM)/Khalil Ibrahim en Darfur occidental. A principios de esta semana, rebeldes del Ejército de Liberación del Sudán (SLA) se enfrentaron a las fuerzas del Gobierno en el norte de Darfur. También informó acerca de continuos bombardeos aéreos y, en los últimos meses, de varias incursiones transfronterizas entre el Chad y Darfur. La situación está más tranquila ahora, pero continua frágil e instable. Los actores humanitarios continúan muy preocupados por la seguridad de su personal y su capacidad de proporcionar asistencia en un momento en el que la malnutrición no deja de aumentar y las pérdidas de los cultivos son amplias o inminentes. Todos estos acontecimientos tienen consecuencias negativas para el proceso político de Darfur.
Pero también hay acontecimientos esperanzadores en lo que respecta a la coherencia de los movimientos rebeldes, que se han unido por ahora en torno a cinco grupos: SLA-Unity, el Frente de Resistencia Unido (URF), SLA-Abdul Shafie, SLA-Abdul Wahid y JEM-Khalil Ibrahim. Estos movimientos, sin embargo, cambian de posición constantemente, así que la perspectiva de un posicionamiento común sigue siendo improbable. De las cinco agrupaciones principales, solo dos (la SLA-Unity y el URF) han expresado su disposición a participar en una reunión preparatoria para las conversaciones sustantivas. El Sr. Eliasson y el Sr. Salim han estado en contacto con el resto de las agrupaciones para solucionar sus complejas y variadas objeciones. No obstante, debido a la inestabilidad de la situación y a la tensión entre el Chad y el Sudán, la convocatoria de una reunión preparatoria durante las próximas semanas sería prematura.
Mientras tanto, el equipo de mediación está continuando e intensificando sus consultas con todas las partes, afirmó. Además, están incorporando al proceso de paz, junto con la operación híbrida de la Unión Africana y las Naciones Unidas en Darfur (UNAMID) y el proceso de diálogo de Darfur, las preocupaciones de la sociedad civil, las personas desplazadas en el interior del país y los líderes tradicionales.
Desde su experiencia de más de un año ligado a las distintas partes, tuvo que concluir que se sigue necesitando una estrategia común sobre cómo resolver la crisis en darfur que incorpore a los partidos que gobiernan, el Partido del congreso Nacional y el Movimiento de Liberación del Pueblo del Sudán. Todas las partes tienen que hacer mucho más para mejorar la seguridad y las condiciones humanitarias sobre el terreno. La experiencia de los últimos meses ha demostrado más que nunca que la resolución de la crisis requiere un entorno que conduzca a la paz. Aunque la población no puede esperar eternamente, hay que aceptar que los pasos que se den hacia un posible acuerdo de paz serán progresivos y llevarán más tiempo que el que en un principio se había esperado.
La prioridad en estos momentos continúa siendo la seguridad, destacó. Como muestra de su compromiso con el proceso político, las partes deben ahora declarar unilateralmente y respetar un cese de las hostilidades, además de cooperar en los esfuerzos para reformar los actuales mecanismos de cesación del fuego. El equipo de mediación continuará sus conversaciones con la Misión conjunta sobre el mejor modo de avanzar con esa cuestión. Al mismo tiempo, se volverá a evaluar la necesidad de personal para la mediación. El Sr. Eliasson cree necesario tener un Mediador Jefe conjunto para la Unión Africana y las Naciones Unidas de manera permanente en el Sudán, para que se relacione con las partes de manera continuada y dirija el trabajo diario del equipo mixto de la Unión Africana y las Naciones Unidas encargado de apoyar las labores de mediación.
Para finalizar, reiteró que hay que partir de los progresos realizados hasta ahora, con el objetivo de iniciar las conversaciones sustantivas; sin embargo, el empeoramiento de la situación sobre el terreno también justifica que se intensifiquen los esfuerzos de la comunidad internacional por reducir la tensión imperante. Sin una relación de cooperación entre el Chad y el Sudán, la paz en Darfur no será una realidad. Es necesario que se arraigue una sensación de seguridad y calma en Darfur mediante una combinación del despliegue de una fuerza de mantenimiento de la paz efectiva y un compromiso creíble de todas las partes para que cesen las hostilidades. Con ese objetivo, él y el Sr. Salim trabajarán en estrecha colaboración con la Misión conjunta y todos los interesados para asegurar una mayor sinergia entre los sectores políticos, humanitarios y de mantenimiento de la paz.
Se seguirá necesitando el apoyo de la comunidad internacional y, concretamente, del Consejo de Seguridad. No obstante, en última instancia solo se podrá progresar cuando las partes hayan demostrado la voluntad y el compromiso con la paz necesarios. Es el momento de abordar la seria tarea de alcanzar la paz y una vida digna para la población de Darfur.
JEAN-MARIE GUÉHENNO, Subsecretario General para las operaciones de mantenimiento de la paz, habló de su viaje por la región entre el 21 y el 31 de enero para visitar la Misión conjunta en las semanas posteriores al traspaso de autoridad. Su visita fue aleccionadora y extremadamente informativa.
El Sr. Guéhenno dijo que las recientes hostilidades entre el Gobierno del Sudán y el Movimiento Justicia e Igualdad (JEM)/Khalil Ibrahim en Darfur occidental seguían siendo una de las principales causas de preocupación por la seguridad en Darfur, y que como resultado de dichas hostilidades la mayor parte de Darfur occidental permanece inaccesible para las organizaciones humanitarias. Las implicaciones regionales de la crisis, potencialmente desestabilizadoras, han sido puestas de relieve por numerosos comunicados a los medios por parte de los movimientos rebeldes del Chad con apoyo en el Sudán, así como por los movimientos rebeldes del Sudán que actúan en apoyo del Gobierno del Chad. Advirtió de que las continuas acusaciones por parte de ambos gobiernos sobre su apoyo a movimientos rebeldes a cada lado de la frontera aumenta el clima de desconfianza y la tensión entre los dos países y demuestra, una vez más, la posibilidad de un conflicto de dimensiones internacionales en la zona.
Otras nuevas y preocupantes tendencias incluyen la movilización a gran escala y los cambios de alianzas de la milicia árabe en el sur de Darfur, según explicó. La designación de Musa Hilal como Asesor del Ministerio del Gobierno Federal se ha visto como un suceso extremadamente desalentador. La actual violencia en darfur y la zona fronteriza representan una amenaza significativa para los civiles. Los continuos desplazamientos, aumentados por el decreciente acceso humanitario y la inminente pérdida de las cosechas amenazan con crear una situación humanitaria a la cual la comunidad internacional no tenga la capacidad de responder.
Durante su viaje por los tres estados de Darfur quedó claro que la Misión conjunta está gravemente falta de recursos para las tareas que se le encomendaron. El número de militares, policía y sus capacidades habilitadoras ahora mismo simplemente no basta para proporcionar protección a los civiles de Darfur dada la hostilidad del entorno actual. No obstante, la Misión está hacienda todo lo posible por adoptar una postura más activa aumentando su presencia, especialmente en los campos para personas desplazadas en el interior del país. A pesar de dichos esfuerzos, puede que la Misión no cumpla con las altas expectativas de los civiles de Darfur; la experiencia en el mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas ha mostrado que la pérdida de confianza por parte de la población local podría suponer un golpe debilitador para los esfuerzos de la Organización.
El Sr. Guéhenno informó sobre su viaje el 27 de enero a Addis Abeba, donde, junto con el Comisionado de la Unión Africana para Paz y Seguridad, Said Djinnit, se reunió con Mutrif Siddiq, Presidente de comité técnico para la aplicación de la Misión conjunta del Gobierno. Los asuntos destacados que discutieron incluyeron el despliegue, pertrechos de la Misión, composición de las fuerzas y la finalización del acuerdo sobre el estatus de las tropas. Aunque la reunión resultó constructiva, no se pudieron alcanzar conclusiones definitivas porque el Sr. Siddig tenía que consultar con su Gobierno. El Secretario General se reunió con el Presidente Omar Hasan Ahmad al-Bashir algunos días después para discutir otros asuntos destacados. El Secretario General indicó que las Naciones Unidas darían prioridad al rápido despliegue de las tropas de Etiopía, entendiendo que las de Tailandia y Nepal se desplegarían simultáneamente.
El problema de la composición de las tropas es una de las claves para el éxito de la Misión conjunta, continuó el Sr. Guéhenno. Se necesita de manera urgente una decisión definitiva del Gobierno sobre la inclusión de las unidades de Tailandia y Nepal. La resolución 1769 (2007) del consejo indicaba que la fuerza debía ser de carácter predominantemente africano. Una fuerza de carácter exclusivamente africano es otro asunto. Para obtener las capacidades requeridas sería necesario procurar contribuciones de tropas y policía de países no africanos.
El progreso realizado con el gobierno en las consultas acerca del acuerdo sobre el estatus de las tropas fue muy celebrado, afirmó el Sr. Guéhenno, que destacó su esperanza de firmar dicho acuerdo pronto. Hay diversos asuntos que siguen teniendo una especial importancia, entre ellos la plena libertad de movimientos para el personal de la Misión. El mantenimiento de la paz es un trabajo a tiempo completo, y las fuerzas deben tener la capacidad para patrullar por tierra y aire en todo momento. También se necesita la cooperación del Gobierno para emitir los visados para los contratistas. Mientras tanto, los países que contribuyen con tropas y policía deben hacer todo lo posible para agilizar las preparaciones previas al despliegue y llegar a la Misión con las capacidades requeridas tan rápidamente como sea posible.
Reconoció que la Misión aún está gravemente necesitada de aviación militar y recursos de transporte por tierra, pero expresó su agradecimiento por los esfuerzos del Reino Unido. Si no hay ofrecimientos para cubrir estas capacidades fundamentales, las topas adicionales no bastarán para sustituirlas.
Las continuas hostilidades en Darfur sirven para recordar que algunas partes del conflicto siguen sin estar preparadas para abandonar las armas y comprometerse con la vía del diálogo, aseguró. Por ello, el Consejo debe estar preparado para la posibilidad de que la Misión conjunta se vea forzada a operar en un entorno de hostilidades continuas, lo que podría complicar significativamente los esfuerzos colectivos por apoyar la aplicación de la resolución 1769, así como un futuro acuerdo de paz en Darfur.
Para los medios de información • no es un documento oficial
Fuentes: Comunicado de prensa SC/9243 *
*en inglés