CONTEXTO Y OBJETIVOS DE LA ASISTENCIA ELECTORAL DE LAS NACIONES UNIDAS

Las Naciones Unidas se han visto involucradas en el campo de la asistencia electoral desde su fundación en 1945. La Carta de las Naciones Unidas estipula el principio de la libre determinación de los pueblos, y fomenta la promoción y protección de los derechos humanos como uno de los propósitos centrales de la Organización. Aunque, en la actualidad, la labor de la ONU en procesos electorales se asocia estrechamente con las operaciones de mantenimiento de la paz como las llevadas a cabo en Camboya, El Salvador y Mozambique, sus esfuerzos representan la culminación de décadas de trabajo en el área de los procesos electorales, tanto en el desarrollo de criterios internacionales como en el apoyo para alcanzar la autodeterminación en los territorios no autónomos o bajo el régimen de fideicomiso.

La asistencia electoral de las Naciones Unidas debe ser entendida en un sentido amplio. Históricamente, incluye el progreso del principio de autodeterminación de los pueblos por medio del desarrollo de la autonomía y la descolonización. En el período moderno, contempla el establecimiento y avance de los principios de la democracia y los derechos políticos.

Hoy en día, el sistema de las Naciones Unidas está involucrado en una vasta gama de actividades de asistencia al desarrollo, las cuales apoyan los esfuerzos de los gobiernos en la promoción de procesos electorales democráticos. Desde 1989, la ONU ha recibido más de 140 solicitudes de asistencia electoral por parte de los Estados Miembros. Los Estados Miembros comúnmente buscan orientación y asistencia en los aspectos legal, técnico, administrativo y de derechos humanos para la organización y manejo de elecciones democráticas. Asimismo, los Estados solicitan la asistencia de las Naciones Unidas como apoyo a la observación internacional de procesos electorales.

En 1991, conforme a la resolución de la Asamblea General 46/137, el Secretario General designó al Secretario General Adjunto del Departamento de Asuntos Políticos como el Punto Focal para las actividades de asistencia electoral. La Unidad de Asistencia Electoral -redenominada en 1994 como División de Asistencia Electoral- fue posteriormente incorporada al Departamento de Asuntos Políticos para asesorar al Punto Focal en el cumplimiento de sus funciones.

La Asamblea General en su resolución 46/137, subrayó "la importancia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que disponen que la autoridad para gobernar se basará en la voluntad del pueblo, expresada en elecciones auténtica y periódicas". Destaca "su convicción de que la celebración de eleccciones auténticas y periódicas constituye un elemento necesario e indispensable en los esfuerzos constantes encaminados a proteger los derechos e intereses de los gobernados", y declara " que para determinar la voluntad del pueblo se requiere un proceso electoral que proporcione a todos los ciudadanos oportunidades iguales para presentarse como candidatos y exponer sus opiniones políticas, de forma individual y en colaboración con otros, con arreglo a la legislación y las constituciones nacionales". Además, la resolución considera "que la comunidad internacional debe seguir estudiando con suma atención los medios necesarios para que las Naciones Unidas atiendan a las solicitudes de los Estados Miembros que tratan de promover y reforzar sus instituciones y procedimientos electorales".

En la práctica los objetivos de la asistencia electoral de las Naciones Unidas se dividen fundamentalmente en dos:

    (i) Asistir a los Estados Miembros en sus esfuerzos por llevar a cabo elecciones democráticas legítimas, de acuerdo con los criterios internacionales definidos por los mecanismos universales y regionales de derechos humanos; y

    (ii) Contribuir a la construcción de la capacidad institucional de los países para organizar elecciones democráticas que sean genuinas y periódicas, y que cuenten con la confianza total de los partidos contendientes y del electorado.

Las Naciones Unidas reconocen que no hay un sistema político o un procedimiento electoral que se adapte a todas las naciones. Mientras que la experiencia comparativa y los ejemplos proveen una guía útil para la construcción de instituciones democráticas, las estrategias de asistencia electoral deben ser determinadas finalmente por las necesidades y circunstancias particulares propias del país que busca asistencia, y asumidas en el marco de los criterios internacionales. Las actividades de la ONU en materia de asistencia electoral se realizan de conformidad con los principios básicos de igualdad soberana de los estados y del respeto a su integridad territorial e independencia política, tal como se establece en la Carta de las Naciones Unidas. Las actividades de asistencia electoral se llevan a cabo únicamente en los Estados Miembros donde sus gobiernos las solicitan y sus habitantes las apoyan ampliamente.

 

   División de Asistencia Electoral

Preparada y mantenida por el   Departamento de Asuntos Políticos de las Naciones Unidas. Última actualización 27 de octubre de 2000 © Naciones Unidas 2000