Guerra Civil
El 9 de septiembre de 1991, el Soviet Supremo tayica
llevó a cabo una votación para proclamar Tayikistán un Estado independiente.
Esto sucedió después de que fracasara el golpe de estado conservador
en Moscú, en agosto de ese año, que marcó el comienzo de la desintegración
de la Unión Soviética. Tayikistán pronto tuvo que hacer frente a una
grave crisis social y económica. Además, su estabilidad se vio perturbada
por tensiones regionales, políticas y entre clanes, y estas se agravaron
más aún por las diferencias existentes entre los secularistas y los
tradicionalistas proislámicos.
En mayo de 1992, la oposición tayica - una coalición
oficiosa formada por grupos islámicos y de otra índole - se hizo con
el poder de facto después de dos meses de manifestaciones ininterrumpidas.
El aumento de las tensiones y los frecuentes incidentes violentos arrastraron
a Tayikistán a una guerra civil. Después de sufrir una derrota contra
las fuerzas gubernamentales en diciembre de 1992, la mayoría de las
fuerzas de la oposición se adentró en el territorio del Afganistán.
Aunque la guerra civil como tal concluyó a principios de 1993, continuó
la subversión armada de las fuerzas opositoras, en particular en la
frontera entre Tayikistán y el Afganistán. Para proteger la frontera,
los gobiernos de Tayikistán y de la Federación de Rusia convinieron
en que se seguirían desplegando las fuerzas de fronteras a lo largo
del río Pyanj, que sirve de frontera con el Afganistán.
Se calcula que para mediados de 1993, en un país de menos
de 6 millones de habitantes, se había matado a 50.000 personas, en su
mayoría civiles, había unos 600.000 desplazados internos y otras 60.000
personas habían cruzado la frontera hacia el norte del Afganistán. Muchos
otros huyeron a repúblicas del Asia central y a otros países de la Comunidad
de Estados Independientes (CEI).
Como parte de las iniciativas para estabilizar la situación
en Tayikistán, los gobiernos de la Federación de Rusia, Kazajstán, Kirguistán,
Tayikistán y Uzbekistán decidieron establecer las fuerzas colectivas
de mantenimiento de la paz de los países de la CEI en Tayikistán en
una reunión celebrada el 24 de septiembre de 1993 en Moscú. Estas fuerzas
tenían el mandato siguiente: a) prestar asistencia para la normalización
de la situación en la frontera entre el Tayikistán y el Afganistán,
con miras a estabilizar la situación general de la República de Tayikistán
y de crear condiciones propicias para el progreso del diálogo entre
todas las partes interesadas en lo que respecta al logro de un arreglo
político del conflicto; y b) prestar asistencia para la entrega, protección
y distribución de la ayuda humanitaria de emergencia y de otro tipo,
crear condiciones para el retorno seguro de los refugiados a sus lugares
de residencia permanente y custodiar la infraestructura y otras instalaciones
de importancia decisiva que sean necesarias para los propósitos mencionados.
Pronta intervención de las Naciones
Unidas
Hubo varias iniciativas internacionales y regionales
para encontrar una solución pacífica y duradera al conflicto en Tayikistán,
incluyendo las de la Federación de Rusia, de diversos países, además
de los colindantes, y de la Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperación
en Europa (CSCE) [actualmente la Organización para la Seguridad y la
Cooperación en Europa (OSCE)].
Las Naciones Unidas intervinieron de una manera activa
en la situación de Tayikistán en septiembre de 1992, cuando el Secretario
General, a raíz de una carta del Presidente de Uzbekistán, envió una
misión de investigación de los hechos a Uzbekistán y Tayikistán del
13 al 23 de septiembre para llevar a cabo una evaluación directa de
la situación sobre el terreno. Además, envió a la región una misión
de buenos oficios de las Naciones Unidas que visitó Tayikistán, Kazajstán,
Kirguistán, la Federación de Rusia y Uzbekistán en noviembre de 1992
y mantuvo una serie de debates con funcionarios gubernamentales en esos
países. A esto le siguió el envío de una pequeña unidad de las Naciones
Unidas integrada por oficiales de asuntos políticos, militares y humanitarios
el 21 de enero de 1993, para que vigilara la situación sobre el terreno
y ayudara a coordinar la respuesta de la comunidad internacional a la
situación humanitaria en el país.
En abril de 1993, los informes de la misión de las Naciones
Unidas sirvieron de base al Secretario General para llegar a la conclusión
de que podría haber una intensificación del conflicto. Esto era especialmente
cierto en las zonas fronterizas entre Tayikistán y el Afganistán. Se
necesitaban unas medidas urgentes para establecer una cesación del fuego
y generar un diálogo político entre todas las partes interesadas para
tratar de solucionar el problema lo antes posible. En este sentido,
el Secretario General designó, el 26 de abril, a un Enviado Especial
para Tayikistán con el mandato de obtener un acuerdo sobre la cesación
del fuego y formular recomendaciones relativas a los mecanismos internacionales
de vigilancia que puedan resultar adecuados; cerciorarse de las posiciones
de todas las partes interesadas y ofrecer sus buenos oficios para colaborar
en el establecimiento de un proceso de negociaciones conducente a una
solución política y conseguir el apoyo de los países vecinos y de otros
interesados para la consecución de los objetivos mencionados anteriormente.
En los meses siguientes, el Enviado Especial mantuvo numerosos
debates con el Presidente y otros funcionarios del Gobierno de Tayikistán.
También viajó a Uzbekistán, la Federación de Rusia, Kirguistán, Kazajstán,
el Afganistán, la República Islámica del Irán, el Pakistán y la Arabia
Saudita, para mantener conversaciones con sus dirigentes. En Tayikistán,
el Afganistán y el Irán, se reunió con dirigentes de diversos grupos
que se oponían al Gobierno de Tayikistán y con otras destacadas personalidades
de la oposición.
Acuerdo sobre una cesación temporal
del fuego
Los esfuerzos de los sucesivos Enviados Especiales del
Secretario General para alcanzar un acuerdo sobre la cesación del fuego
y resolver los problemas mediante un diálogo político comenzaron a dar
sus frutos en 1994, cuando se celebró la primera ronda de conversaciones
entre las partes tayikas en Moscú, seguida de una segunda ronda en Teherán.
Las conversaciones tuvieron como resultado la firma, en septiembre de
1994, del acuerdo de cesación temporal del fuego y otras actividades
hostiles en la frontera entre Tayikistán y el Afganistán y en el interior
del país durante las negociaciones (también conocido como el Acuerdo
de Teherán). Con objeto de garantizar una aplicación eficaz del Acuerdo,
las partes tayicas acordaron establecer una Comisión conjunta integrada
por representantes del Gobierno y de la oposición como principal mecanismo
de vigilancia. Solicitaron al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
que prestara asistencia a la Comisión proporcionando buenos oficios
políticos y enviando observadores militares de las Naciones Unidas a
las zonas de conflicto. Se convino en que el Acuerdo de Teherán entraría
en vigor tan pronto como se desplegara a los observadores de las Naciones
Unidas.
El 22 de septiembre, el Consejo de Seguridad acogió con
satisfacción el Acuerdo de Teherán e invitó al Secretario General a
que presentara cuanto antes sus recomendaciones con respecto a la solicitud
de las partes tayikas de que las Naciones Unidas prestaran apoyo al
acuerdo. Esas recomendaciones, presentadas al Consejo el 27 de septiembre,
incluían el que se prorrogara cuatro meses más el mandato del Enviado
Especial y del pequeño grupo de funcionarios de las Naciones Unidas
en Tayikistán. Como medida provisional, se reforzó el grupo con un máximo
de 15 observadores militares procedentes de operaciones existentes de
mantenimiento de la paz, en espera de una decisión del Consejo de Seguridad
sobre el establecimiento de una nueva misión de observación de las Naciones
Unidas en Tayikistán. Una misión de inspección técnica viajaría a Tayikistán
para evaluar las modalidades del establecimiento de una misión de observación.
El equipo de inspección técnica visitó Tayikistán del
4 al 12 de octubre de 1994. También en el mes de octubre llegaron a
Tayikistán 15 observadores militares y se les desplegó en Dushanbé,
Garm, Kurgan-Tyube y Pyanj. La cesación del fuego entró en vigor a partir
de las 8.00 horas (hora local) del 20 de octubre de 1994 tras la declaración
pública hecha por el Jefe de la oficina de las Naciones Unidas en Dushanbé.
Se celebró otra ronda de conversaciones entre las partes
tayikas del 20 de octubre al 1 de noviembre de 1994, en la que las partes
decidieron prorrogar el Acuerdo de Teherán otros tres meses más. Las
dos partes también firmaron el Protocolo de la Comisión conjunta para
vigilar el cumplimiento del Acuerdo, que define el papel que las partes
deseaban que las Naciones Unidas desempeñaran para ayudar a la realización
de la labor de la Comisión. La Comisión conjunta, establecida en virtud
del Acuerdo de Teherán como la maquinaria oficial para su cumplimiento,
celebró su primera reunión el 14 de noviembre de 1994 en Dushanbé y
comenzó a desempeñar sus funciones con la asistencia de los observadores
militares de las Naciones Unidas que ya se encontraban en el país.
Establecimiento de la MONUT
El 30 de noviembre, el Secretario General describió al
Consejo de Seguridad la composición y funciones de una posible operación
de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. Según el concepto
de las operaciones propuesto, la Misión de las Naciones Unidas en Tayikistán
llevaría a cabo sus actividades a petición de la Comisión conjunta o
por iniciativa propia. En caso de recibirse notificación de alguna violación
de la cesación del fuego, la misión haría las investigaciones, establecería
los hechos y presentaría un informe sobre sus conclusiones a la Comisión
conjunta y a la Sede de las Naciones Unidas. Además, emplearía sus buenos
oficios, como se estipula en el Acuerdo de Teherán. La Misión sería
una operación civil y militar integrada, dirigida por una persona con
experiencia política, quien contaría con el apoyo de un pequeño grupo
de funcionarios encargados de los asuntos civiles y de observadores
militares. Se asignaría un grupo de funcionarios a algunas oficinas
del país. Cada oficina sería la base desde la cual los grupos se ocuparían
de atender la zona geográfica asignada.
De acuerdo con el concepto de operaciones, no era menester
que la misión contara con mucho personal. Bastaría un complemento militar
de 40 oficiales para dotar al cuartel general de Dushanbé y a las oficinas
de Kurgan-Tyube, Pyanj y Garm, y para abrir otras oficinas, por ejemplo,
en Tavildara y Khorog. Habría que dotar al puesto de mando del jefe
de la misión de un pequeño grupo de cuatro funcionarios del cuadro orgánico;
también sería conveniente que hubiera otros funcionarios encargados
de asuntos civiles que trabajaran fuera del puesto de mando. La misión
mantendría un enlace estrecho con las fuerzas de fronteras de Rusia
y con las fuerzas colectivas de mantenimiento de la paz de los países
de la CEI en Tayikistán y dependería de su cooperación cuando así correspondiera.
En su
resolución 968 (1994), de 16 de diciembre de 1994, el Consejo de
Seguridad, acogió con beneplácito el consenso sobre la prórroga del
Acuerdo de Teherán. Decidió establecer la Misión de Observadores de
las Naciones Unidas en Tayikistán (MONUT), de conformidad con el plan
descrito por el Secretario General. A finales de enero de 1995, el número
total de integrantes del personal de la MONUT era de 55: 11 funcionarios
civiles de contratación internacional, 22 funcionarios de contratación
local y 22 observadores militares.
Acuerdo General y ampliación de la
MONUT
Durante más de un año después de que se firmara el acuerdo
de cesación del fuego no hubo combates sostenidos ni importantes. Sin
embargo, en 1995 las fuerzas de la oposición comenzaron a regresar del
Afganistán y a adentrarse en la región central del país. A comienzos
de 1996, la oposición lanzó una ofensiva en la región de Tavildara y,
en julio de 1996, la cesación del fuego se desmoronó.
Entre tanto, continuaron los esfuerzos para acabar con
los combates y encontrar una solución duradera al conflicto en Tayikistán.
Durante ese período, se mantuvo un diálogo político con ayuda de los
gobiernos interesados, en particular, de la Federación de Rusia y de
la República Islámica del Irán. En mayo de 1996, el Secretario General
designó un Representante Especial permanente y Jefe de Misión de la
MONUT.
En diciembre de 1996, el Presidente Emomali Rakhmonov
y el Sr. Sayed Abdullo Nuri, dirigente de la Oposición Tayika Unida
(OTU), firmaron el Acuerdo de Khusdeh, que sirvió para que se restableciera
de manera eficaz el acuerdo de cesación del fuego y facilitó la rápida
concertación de acuerdos sucesivos, que culminaron con la firma del
Acuerdo
General sobre el Establecimiento de la paz y la Concordia Nacional
el 27 de junio de 1997.
La firma del Acuerdo General y la ulterior reunión de
la Comisión de Reconciliación Nacional marcaron el comienzo del período
de transición. Durante el cual, los refugiados tenían que regresar,
había que desmovilizar a los combatientes de la Oposición Tayika Unida
(OTU) o reintegrarlos en las estructuras gubernamentales, había que
reformar las fuerzas armadas y el aparato policial y de seguridad, y
había que mejorar el proceso de democratización del país, que culminaría
con la celebración de elecciones y la formación de un nuevo gobierno.
Las partes solicitaron la asistencia de las Naciones Unidas en el cumplimiento
del Acuerdo.
En el informe al Consejo de Seguridad el 4 de septiembre
de 1997, el Secretario General indicó que la MONUT debería reforzarse
considerablemente para que pudiera llevar a cabo las nuevas tareas que
se le habían encomendado. Se tenía que incrementar el componente de
asuntos civiles de la Misión y prestarle más recursos técnicos especializados
en las esferas del derecho público (incluidos los derechos humanos),
los asuntos policiales, los asuntos electorales y la coordinación de
la asistencia internacional. La dotación del componente militar también
se aumentaría de 45 a 120 observadores. Al mismo tiempo, el Secretario
General advirtió que la situación de seguridad en el país y la protección
del personal de las Naciones Unidas seguían siendo motivo de grave preocupación.
El Consejo de Seguridad, en virtud de su
resolución 1128 (1997), de 12 de septiembre, tuvo en cuenta las
recomendaciones del Secretario General sobre la ampliación de la MONUT
y prorrogó el mandato original de la Misión por un período de dos meses
hasta el 15 de noviembre. También le pidió al Secretario General que
siguiera buscando formas de proporcionar seguridad al personal de las
Naciones Unidas.
En noviembre de 1997, el Secretario General informó de
que se había realizado un progreso importante para abordar las preocupaciones
en materia de seguridad, lo que le impulsó a recomendar que el Consejo
de Seguridad prorrogara el mandato de la MONUT, como propuso en su informe
de septiembre. El Consejo, en virtud de su resolución
1138 (1997), de 14 de noviembre, prorrogó el mandato de la MONUT
y aumentó el tamaño de la misión de conformidad con las recomendaciones
del Secretario General.
Se informa de nuevos progresos
Sin embargo, en los meses siguientes el proceso de paz
se vio afectado por la violencia y sólo avanzaba lentamente. En mayo
de 1998, el Secretario General informó de que el proceso tardaría más
de lo establecido en el calendario del acuerdo de paz. Por consiguiente,
parecía poco probable que se pudieran celebrar las elecciones en 1998.
Recomendó una prórroga del mandato de la MONUT por un período de otros
seis meses hasta el 15 de noviembre de 1998. En virtud de su resolución
1167 (1998), de 14 de mayo, el Consejo prorrogó el mandato de la
MONUT, como se recomendó, y apeló a las partes interesadas a que cumplieran
plenamente los acuerdos. También invitó a las partes a que crearan las
condiciones necesarias para que se celebraran elecciones lo antes posible.
El mandato de la MONUT se prorrogó de nuevo hasta el 15 de mayo de 1999,
en virtud de la resolución del Consejo de Seguridad 1206
(1998), de 12 de noviembre de 1998.
En su nuevo informe, de fecha 4 de noviembre de 1999,
el Secretario General observó que el proceso de paz en Tayikistán había
progresado, como lo demostró el referéndum constitucional y el levantamiento
de la prohibición sobre los partidos políticos de la OTU, dos hitos
políticos importantes. El último acontecimiento importante del período
de transición previsto en el Acuerdo General serían las elecciones parlamentarias,
que se tenían que celebrar antes de que expirara el mandato en curso
del parlamento, a finales de febrero de 2000. Las Naciones Unidas, en
cooperación con la OSCE, participaron activamente para preparar una
vigilancia internacional del proceso electoral. El Secretario General
recomendó al Consejo de Seguridad que ampliara el mandato de la MONUT
otros seis meses, hasta el 15 de mayo de 2000. En virtud de su resolución
1274 (1999), de 12 de noviembre de 1999, el Consejo prorrogó el
mandato de la Misión en consecuencia.
Elecciones
Las elecciones para la cámara baja, de 63 escaños, parte
integrante del nuevo parlamento bicameral de Tayikistán, se celebraron
el 27 de febrero de 2000 como estaba previsto, y no ocurrieron incidentes
graves. A esto le siguió la adopción de una ley electoral, tras unas
extensas negociaciones entre el Gobierno y la Oposición Tayica Unida.
Las Naciones Unidas y la OSCE desplegaron la Misión Conjunta de Observación
Electoral (JEOM), con la esperanza de que la intervención de las dos
organizaciones sirviera para promover los principios democráticos.
La JEOM, que llegó a Tayikistán en enero y febrero de
2000, constaba de 10 integrantes del personal de base y de 13 observadores
de la OSCE, y de 5 expertos electorales de las Naciones Unidas. El día
de las elecciones, la JEOM desplegó 86 observadores internacionales
contratados por períodos de corta duración, que visitaron unas 300 de
las 2.761 mesas electorales y observaron también el recuento de los
votos y la tabulación de los resultados. La MONUT proporcionó apoyo
logístico a la labor de la JEOM durante todo el proceso.
El 28 de febrero la JEOM dio a conocer sus evaluaciones
y conclusiones preliminares. Señaló el significado de la inclusión de
partidos antaño beligerantes y de otros partidos en el proceso electoral
y el hecho de que Tayikistán hubiera celebrado sus primeras elecciones
pluripartidistas en un clima exento de violencia. Sin embargo, también
precisó que las elecciones no cumplieron las normas mínimas. Se refirió
a las carencias de la legislación y al nivel mínimo de transparencia
durante la inscripción de votantes, la impresión de las papeletas, la
tabulación, el anuncio y la publicación de los resultados. El día de
las elecciones, también hubo una alta tasa de votación por poderes.
En su informe al Consejo de Seguridad de 14 de marzo,
el Secretario General señaló que con la celebración de las primeras
elecciones pluripartidistas en Tayikistán, el período de transición
previsto en el Acuerdo General estaba llegando a su fin y con él el
proceso que la MONUT tenía que apoyar. Dijo que este hecho representaba
un logro considerable. El proceso de transición fue difícil y se vio
amenazado por varias crisis graves. No obstante, las partes tayicas
se las arreglaron para superar los obstáculos y colocar a su país en
la vía de la reconciliación nacional y de la democracia.
El Secretario General señaló que a las Naciones Unidas
les correspondía una parte importante en este éxito. Se alcanzó el Acuerdo
General bajo sus auspicios y con su participación activa, y la MONUT
fue decisiva a la hora de garantizar el cumplimiento de sus disposiciones.
"En condiciones difíciles y a menudo peligrosas, la Misión ha desempeñado
satisfactoriamente su cometido", escribió. El Secretario General dijo
que se proponía retirar a la MONUT cuando expirara su mandato el 15
de mayo.
En una declaración, el Consejo de Seguridad celebró el
progreso decisivo en el cumplimiento del Acuerdo General y apoyó la
intención del Secretario General de retirar la MONUT como estaba previsto.
La MONUT completa su mandato
La elección para los 33 escaños de la Asamblea Nacional
(cámara alta)tuvo lugar el 23 de marzo como estaba previsto y, de conformidad
con la Constitución, las asambleas locales eligieron 25 diputados y
el Presidente nombró otros ocho. El 27 de abril, el recién formado parlamento
bicameral celebró su primer período de sesiones conjuntas.
En su informe final sobre la MONUT, presentado al Consejo
de Seguridad el 5 de mayo de 2000, el Secretario General hizo referencia
a los esfuerzos de las Naciones Unidas en relación con la situación
en Tayikistán desde enero de 1993. Dijo que la participación de las
Naciones Unidas en el proceso de paz en Tayikistán tenía varias características
que contribuyeron a que produjera resultados positivos en general. Eran:
su pronta intervención en el conflicto; el apoyo político constante
del Consejo de Seguridad y de los Estados Miembros interesados de la
región; la cooperación con otras organizaciones, muy en particular la
Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa; la gestión
eficaz de la crisis; y, por encima de todo, la voluntad manifiesta del
pueblo tayika de poner fin a la guerra y arbitrar una solución política.
El Secretario General señaló que desde el primer momento,
las actividades encomendadas a la MONUT se encauzaron hacia un objetivo
a largo plazo, a saber, promover la paz y la reconciliación nacional.
La reintegración de la oposición a la vida política del país constituyó
un importante avance al respecto. No obstante, algunos observadores
internacionales opinan que las elecciones parlamentarias celebradas,
aunque ayudaron a promover el proceso democrático en Tayikistán, estuvieron
muy lejos de ser perfectas. Hubo elementos armados que siguieron actuando
fuera del Control del Gobierno, y contribuyeron a la situación de inseguridad.
También fue necesario dar precedencia a la solución de terribles problemas
económicos y sociales. Por tanto, no puede excluirse la posibilidad
de que resurja la inestabilidad, a causa de factores internos y a la
situación inestable de la región, particularmente en el vecino Afganistán.
El apoyo constante de la comunidad internacional en la etapa posterior
al conflicto fue importante para que Tayikistán pudiera mantener y aprovechar
los logros del proceso de paz. El Secretario General dijo que en breve
se dirigiría por escrito al Consejo de Seguridad en relación con el
posible establecimiento de una oficina de consolidación de la paz después
del conflicto, cuya función sería abordar el desarrollo institucional,
social y económico de manera integrada con objeto de consolidar la paz
y promover la democracia en Tayikistán.
El Secretario General concluyó señalando que Tayikistán
estaba iniciando una nueva etapa de construcción nacional, basada en
la reconciliación. Aunque la participación de las Naciones Unidas pudo
calificarse de fructífera, no por ello se dejó de pagar un precio. Cabía
esperar, dijo, que los logros de los últimos años se consolidarían mediante
el fortalecimiento de las instituciones del país de conformidad con
normas democráticas aceptadas, y el desarrollo económico y social de
la sociedad tayika.
El 12 de mayo, el Consejo de Seguridad celebró el éxito
logrado en el proceso de paz de Tayikistán y vio con satisfacción el
que las Naciones Unidas hubieran desempeñado una función importante
y fructífera. También reiteró su apoyo a la intención del Secretario
General de retirar la MONUT cuando su mandato expirara el 15 de mayo
de 2000 y subrayó que el respaldo continuado de la comunidad internacional
en la fase posterior al conflicto sería fundamental.