INTERVENCIÓN DEL DR. EDGARDO MOSQUEIRA MEDINA,
MINISTRO DE LA PRESIDENCIA
DEL PERÚ
GINEBRA,
30 DE JUN10 DE 2000
Señor Presidente,
Señores Dignatarios,
Señores Delegados:
Es muy grato estar hoy con ustedes, participando en el debate sobre los aspectos claves de la aplicación de la Cumbre Social, como son la erradicación de la pobreza, la promoción y generación de empleo y la integración social, todos ellos temas de especial relevancia para mi país.
Para
la aplicación de los compromisos establecidos en Copenhague en 1995,
en particular los compromisos 2 y 8, el Perú ha desarrollado una estrategia
que cuenta con cuatro herramientas para promover el desarrollo nacional, reducir
la pobreza y sentar las bases para generar riqueza. Ellos son los siguientes:
- Fortalecer la estabilidad
económica del país y garantizar un marco institutional adecuado
para el funcionamiento eficiente de la economía de mercado.
- Consolidar la pacificación
interna y externa del país, mediante el desmantelamiento de los movimientos
terroristas, el combate a las bandas de narcotráfico y la terminación
de las cuestiones limitrofes pendientes.
- Generar capacidades
en los sectores más necesitados mediante la inversión en infraestructura
social y económica.
- Crear oportunidades
para el desarrollo de las comunidades y ciudadanos.
La implementación de estos objetivos ha permitido reducir la pobreza y la pobreza extrema, lo cual es evidenciado por encuestas y estimaciones diversas. Así, el Instituto Cuánto, institución independiente de reconocido prestigio en el Perú, señala que la pobreza extrema se ha reducido en más de 12 puntos porcentuales entre los años 1991 y 1997, al haber pasado de 26,8% a 14,7%. En relación a la pobreza total, señala que ésta se ha reducido en casi 7 puntos porcentuales durante el mismo período. Por su parte, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo señala que en el ranking mundial según el Indice de Desarrollo Humano, el Perú se ubica en el puesto 80, habiendo mejorado seis puestos respecto de su posición en 1998.
Quisiera compartir con ustedes algunos de los principios que han guiado nuestra estrategia y las acciones que se han emprendido, en particular las vinculadas con la generación de capacidades básicas en educación, salud, y saneamiento que, de otro lado, se constituyen en la base para la generación de oportunidades de empleo a ingresos que coadyuven al desarrollo social sostenible.
En aplicación del compromiso 1, los diferentes programas sociales que se han puesto en marcha con el fin de generar las capacidades y oportunidades mencionadas, han considerado como elemento común el empleo de diversos mecanismos de participación de los ciudadanos en la selección y priorización de los proyectos y obras, asi como en su ejecución y fiscalización, que se han convertido en importantes elementos de control social ("social control") de la acción estatal y de apropiación ("ownership") de los programas y proyectos desarrollados por parte de las comunidades beneficiarias.
Ello ha generado una nueva relación entre los ciudadanos más pobres y el Estado, donde los primeros toman un protagonismo en las decisiones del segundo vinculadas al desarrollo social. Ello ha su vez ha impulsado importantes condiciones de confianza ("trust") entre un Estado y una Sociedad Civil que tradicionalmente se encontraba desatendida. Además, la participación de las organizaciones sociales y su rol protagónico en la lucha contra la pobreza ha permitido ir acumulando un capital social en términos de organización, capacitación y liderazgo de las comunidades.
Tratándose de la
generación de capacidades, en el contexto del compromiso 6 de la Declaración
de Copenhague, se ha realizado una inversión más que significativa
para extender los servicios de salud y educación, asi como la infraestructura
social y económica en el país.
-Como resultado de
la inversión en salud, la cobertura de atención en establecimientos
del primer nivel de atención (puestos y centros de salud) se duplicó
entre 1995 y 1998, al pasar de 6 millones de usuarios efectivos a 12,4 millones.
-La asistencia escolar
de niños entre 6 y 11 años ha pasado de 87,3 por ciento en 1993
a 95,6 en 1998, Ilegando así a casi una cobertura universal.
-La cobertura de la
red de agua potable llegó a 67,7% en 1998, en comparación con
57,4% en 1993, en tanto que la de desagüe creció de 40 a 52 por
ciento en el mismo período.
- Con la inversión
en energía hemos incrementado la cobertura a nivel nacional de 52% de
la población en 1993 a 72% en 1998.
Actualmente mantenemos estas prioridades de inversión y estamos afinando el diseño de mecanismos de administración y mantenimiento de los servicios y la infraestructura generada para asegurar su calidad, uso eficiente y sostenibilidad futura.
Gracias a la estrategia participativa de nuestros programas sociales, que involucran en su diseño y ejecución a la Sociedad Civil, muchas comunidades tienen ahora capacidad para manejar programas y proyectos, lo cual ha permitido, por ejemplo, entregarles la administración de los centros de salud, con un esquema de transferencia de responsabilidades a la comunidad muy exitoso, que viene siendo analizado por países del mundo entero. Este esquema ha permitido resultados sumamente favorables, como una atención satisfactoria expresada por el 86% de usuarios, la reducción en un 50% del tiempo de espera y la focalización de los recursos en los dos quintiles inferiores de ingreso, de donde provienen el 67% de los usuarios.
El proceso de creación de capacidades señalado ha ido acompañado, en aplicación del compromiso 3 de la Declaración, de una búsqueda de generación de oportunidades para la población más pobre, bajo el convencimiento de que es necesario que el Estado apoye el rol protagónico de los individuos como generadores de sus ingresos y de su mejoría económica y social.
Esta línea de acción se sustenta en establecer visiones de desarrollos locales, identificando las ventajas competitivas y comparativas de las diferentes regiones, así como los bienes y servicios que las diferentes comunidades pueden desarrollar para integrarse a los mercados. El objetivo es desarrollar una efectiva descentralización productiva, que permita la generación sostenida y creciente de fuentes de ingreso y empleo productivo para los sectores más pobres. Sabemos que estamos frente a un gran reto, y estamos trabajando en diseñar los mecanismos institucionales para implementar estas acciones.
Por otro lado, en desarrollo de los compromisos 4, 5 y 6, quisiera destacar los esfuerzos que se han venido realizando para integrar socialmente a grupos poblacionales específicos antes poco atendidos. En 1996 se creó el Ministerio de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Humano, con la misión específica de dar énfasis a la promoción de ciudadanía a inclusión de grupos vulnerables o con desventajas, como los desplazados, analfabetos, comunidades indígenas, entre otros.
En el marco de ello, se cuenta con el Programa Nacional de Alfabetización, que en 1999 recibió el premio "Rey Sejong" de la Unesco, el Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres 2000 - 2005 y la Comisión de Asuntos Indígenas.
Para consolidar las acciones reseñadas, y asegurar la sostenibilidad de las acciones y proyectos en marcha, el Gobierno Peruano viene dando prioridad a la concertación y diálogo de los diferentes actores que intervienen en el proceso de desarrollo.
En el año 1998 se realizaron consultas a la población indígena del país, a fin de conocer su Visión de futuro al 2005, así como sus propuestas de qué pueden realizar ellos mismos para alcanzar esta visión, y qué proponen que realice el Estado. De similar manera, en el año 1998 se puso en marcha un proceso de "Diálogo sobre Experiencias y Retos en la Lucha contra la Pobreza", convocado por el sector gubernamental, empresarial, de ONG's, de comunidades de base y donantes. En el Foro realizado el año 1999 se trató un tema de especial relevancia para la Cumbre de Desarrollo Social, como es el acceso a los servicios sociales básicos de salud, i educación, nutrición, agua, desagüe y justicia. Producto de ello se han obtenido propuestas i concretas de estrategias futuras a aplicar, resultado de un amplio diálogo de expertos y beneficiarios, hombres y mujeres.
Respecto de los compromisos 9 y 10 quisiera señalar también que, en concordancia con lo establecido en la Iniciativa 20/20, hemos incrementado los recursos destinados al gasto social básico, el cual bordea los US$80 per cápita, en comparación con US$12 en 1990. Con ello el Perú viene cumpliendo con destinar el 20% del presupuesto público a la satisfacción de las necesidades básicas de la población.
Sin embargo, es importante resaltar que la disponibilidad de recursos y el éxito de los programas para erradicar la pobreza, favorecer el empleo productivo a intensificar la integración social no dependen únicamente de nuestros propios esfuerzos sino también -y en gran medida- de la estabilidad del sistema financiero internacional, la apertura de los mercados de tos países desarrollados y las condiciones para la atención de la deuda externa.
Señor Presidente:
Hasta aquí he intentado exponer con algunos ejemplos como mi país ha desplegado los mayores esfuerzos para aplicar los compromisos asumidos hace 5 años en la Cumbre Social. Así, con mayores capacidades acompañadas por el capital social significativo que se ha creado, una gran proporción de peruanos y peruanas que hasta hace poco carecía de acceso a servicios básicos puede hoy tomar el futuro en sus manos.
Pero este futuro no puede tener al Estado en el rol principal. Nuestra tarea en los próximos años es enfatizar la identificación y desarrollo de oportunidades que permitan a los peruanos más pobres convertirse en parte de la economía de mercado y ser protagonistas de su destino, un destino basado en estabilidad económica, paz social y oportunidades de desarrollo.
Finalmente, como lo ha señalado el Presidente Alberto Fujimori, "La forma como está afectando la globalización a los países de economías no desarrolladas revela hasta qué punto este proceso no está, en el fondo, uniformemente globalizado, sino que se realiza dentro de un sistema de desequilibrios y desarmonías que debieron haber quedado en el pasado." (14a Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río, junio 2000)
Consecuentemente, parte de la tarea pendiente consiste también en construir un orden mundial más justo, establecer una economía global verdaderamente libre y adoptar regulaciones internacionales que permitan una articulación racional de los mercados financieros.
Muchas gracias.