Señor Presidente:
es un honor dirigirme a ustedes en mi condición de Ministro de Bienestar Social y coordinador del frente social del gobierno del Ecuador.
Quiero empezar este informe contandoles que hace algunos dias la cuidadora de una guarderia de niños menores de 6 años me dijo emocionada, casi llorando que Luisito un nino de 3 años abandonado y que ella habia aceptado cuidar en su guarderia, la habia invitado a su fiesta de graduación. Luisito ya tenia 11 anos y habia terminado su primaria. La emoción de esta cuidadora de niños llamados "de la calle", se debia a que Luisito era el "abanderado", esto es el mejor alumno de la escuela al que le correspondia el honor de izar la bandera nacional.
La cuidadora me preguntó: Ministro: cuantos millones de niños como Luisito habrá en el Ecuador y el mundo que por no haber recibido ni amor ni educación estan condenados de por vida a no tener trabajo ni salvación.
Yo le respondí que no sabia cuantos Luisitos había en el mundo pero que en Ecuador son más de un millón.
Si, lamentablemente debo reconocer que los años posteriores a la cumbre de Copenhague han significado un retroceso para nuestro país en su lucha por reducir y desterrar la pobreza.
La mayoria de las metas y los compromisos adquiridos en la cumbre social de 1995 desafortunadamente no se han podido cumplir.
El número de pobres, que en 1995 era de alrededor de 3'900.000, pasa a 8'500.000 en el año 2000, es decir cerca del 70% de la población. El número de indigentes, en el mismo período, pasa de 1'400.000 a 3'200.000 habitantes, esto es el 34% de la población. La tasa de desempleo urbana creció del 6.9% al 15% y el subempleo subio del 45.8% al 52%, durante el mismo período.
El conflicto armado del año 1995, cuya paz felizmente ya firmamos; el fenómeno del niño de 1997-1998; la caída de los precios del petróleo; políticas internas equivocadas; el colapso del 70% del sistema bancario y financiero y, por sobre todo, el desmesurado peso de la deuda han incidido notablemente en la crisis que esta viviendo actualmente nuestro pais, y que es considerada como la peor de los últimos cincuenta años.
Ecuador es uno de los países con mayor desigualdad en la distribución del ingreso en latinoamerica: el 10% más pobre recibe apenas el 1 % del ingreso nacional, mientras que el 10% más rico recibe el 44% del ingreso total.
Conjuntamente con los factores descritos, existe uno estructural, que tiene que ver con la aplicación de un modelo de desarrollo que ha idolatrado al mercado, considerándolo capaz de generar por si solo trabajo, bienestar y oportunidades para todas las personas.
Este modelo excluyente ha provocado nefastos resultados en nuestro pais y en muchos otros del llamado tercer mundo. Nos ha llevado a una crisis económica sin precedentes, ha generado un incremento impresionante de la pobreza, con la consiguiente ruptura de la solidaridad social, y ha generado condiciones de extrema inestabilidad política.
Pero se trata tambien de una crisis moral. Los valores éticos y humanos han sido descarnadamente sustituidos por los monetarios y la corrupción intenta sentar bases en nuestra sociedad.
Sin embargo, se han realizado importantes esfuerzos con relación al reconocimiento de derechos de las nacionalidades indígenas, de las mujeres y de la infancia. Nuestra carta política es, en este sentido, una de las mas avanzadas de nuestra región.
Señor Presidente:
La deuda se ha convertido en el principal obstáculo para nuestro desarrollo, fruto de un sistema perverso. Esta carga nos esta asfixiando, al igual que a muchos paises del tercer mundo.
Por ello hacemos nuestro el pronunciamiento de Su Santidad El Papa Juan Pablo II, quien ha calificado a la deuda como inmoral y de constituirse en un instrumento político y de presión, culpable de que los pueblos del tercer mundo hayan visto desvanecer todo su esfuerzo efectuado durante las dos últimas décadas, sin obtener nada a cambio.
Solicitamos que este foro se pronuncie sobre las condiciones inhumanas e injustas con las que se pretende que cumplamos el pago de la deuda, que impiden que los paises en desarrollo, entre ellos el mio, asuman sus responsabilidades frente a los estamentos más débiles de la sociedad y cumplan obligaciones internacionales, como las adquiridas hace cinco años en Copenhague.
Planteamos la necesidad urgente de canjear una parte significativa de la deuda de los paises en desarrollo por inversión social; esto es, por programas de educación, salud, empleo, gestión ambiental y bienestar para los grupos más pobres.
El gobierno del presidente Gustavo Noboa cree firmemente que el simple crecimiento económico no basta para asegurar el desarrollo humano. Creemos que la política de crecimiento económico debe ir íntimamente vinculada con la política de desarrollo social.
Por ello, hemos diseñado un plan social de emergencia que atienda a un millón de mujeres, a dos millones de trabajadores, a medio millón de jubilados y pretendemos llegar a dos millones de niños que se debaten en la desnutrición y la pobreza. Nuestro desafío es defender nuestro capital humano.
Para la puesta en marcha de este plan hemos recibido el inmediato apoyo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), de UNICEF, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de otros organismos a quienes agradecemos.
Señor Presidente:
El Gobierno del Ecuador ha hecho un compromiso ante la Nación, compromiso que quiero ratificarlo el día de hoy en esta cumbre social: vamos a incrementar notablemente la inversión social con relación a los últimos 5 años, vamos a poner en marcha un plan nacional de empleo emergente, vamos a acelerar la reforma tributaria como mecanismo urgente para la redistribución de la riqueza, vamos a combatir la corrupción que ha sido un mal endémico en nuestro país, vamos a fortalecer el frente social, vamos a promover la organización de los pobres que es la base del éxito de nuestro plan, vamos a convocar a un gran diálogo nacional que nos permita concertar políticas perdurables y no sólo coyunturales. En definitiva, vamos a levantar la bandera de la justicia, si más justicia es lo que necesita el Ecuador y el mundo.
Porque no es justo que nuestros países sigan adquiriendo más deuda, para pagar la deuda.
No es justo que millones de madres y padres mojen en las noches con sus lágrimas las almohadas porque no saben como darles de comer a sus hijos al dia siguiente.
No es justo que tengamos que destinar el 81% de nuestros ingresos fiscales al servicio de la deuda y que no tengamos suficientes recursos para programas orientados a la reducción de la pobreza.
Elevamos nuestra voz en este foro mundial, porque estamos convencidos que la lucha contra la pobreza y por la justicia es compartida por todos en esta cumbre.
Señor Presidente,
Señores Delegados.