Intervención del
Vicepresidente
de la
República Bolivariana de Venezuela,
Dr. Isaias Rodríguez
Ginebra, 26 de
junio de 2000.
Señor Presidente:
Los
tiempos que vivimos reclaman un nuevo modelo de expresión societaria,
en el cual el ser humano se constituya en sujeto y objeto del desarrollo; y
donde la seguridad adquiera su dimensión justa ya no en la utilización
de la fuerza o del armamento sino en la erradicación de la pobreza, la
discriminación, la violación de los derechos humanos, las desigualdades
y el desempleo.
La pobreza,
la marginalidad, las deficiencias en los sistemas de salud, educación
y de administración de justicia acentúan las profundas desigualdades
sociales que impiden el desarrollo y el crecimiento de nuestros pueblos. Estos
son los principales retos que los Gobiernos deben enfrentar para contribuir
a solucionar el gran déficit social que tenemos como países y
como comunidad internacional.
Es
por ello que hemos asistido a esta cita con el propósito de reafirmar
y renovar nuestro compromiso con los objetivos establecidos hace cinco años
en la Cumbre Mundial de Desarrollo Social de Copenhague.
Es en este
espíritu que para el Gobierno Nacional, el ser humano como sujeto y objeto
del desarrollo constituye marco fundamental de los lineamientos de la política
social, y el compromiso es con la erradicación de la pobreza, con la
educación, con la salud y con la creación de empleo productivo.
La búsqueda del desarrollo social se encuentra orientada no sólo
a corregir las distorsiones existentes en nuestra sociedad, puestas de manifiesto
a través de la exclusión y la injusticia social, sino que se orienta
al desarrollo pleno del ciudadano en los aspectos relacionados con el ejercicio
de la democracia.
Señor
Presidente:
La
participación de la población en asuntos de su interés
constituye un elemento fundamental en la construcción de una verdadera
democracia que procure el bienestar de todos, sin descuidar en este proceso
a los más vulnerables. Para la República Bolivariana de Venezuela
la democracia participativa constituye uno de los cuatro puntos cardinales y
a la vez el vértice de convergencia del desarrollo social.
Todo
este escenario de actuación del Gobierno está inserto en el nuevo
proyecto político del país que ha entrado en vigencia con la aprobación
de la nueva Constitución Bolivariana de Venezuela, la cual contempla
los derechos inherentes al desarrollo social con las garantías de una
plena equidad multiétnica y de género y consagra, en su artículo
3 que: "El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de
la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la
voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la
paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía
del cumplimiento de los principios, derechos y deberes consagrados en esta Constitución.
La educación y el trabajo son los procesos fundamentales para alcanzar
dichos fines."
En
este contexto, el Gobierno del Presidente Hugo Chávez Frías, ha
estado a favor de la transformación de las relaciones entre el Estado
y la población a objeto de crear espacios para la participación
de las organizaciones de la sociedad civil y la transferencia de los recursos
financieros a las comunidades.
De
esta forma, está prevista la construcción de una red social de
apoyo regional, municipal y local que apoye y garantice la coordinación
y gestión en el área social, orientada a la inmediata ejecución
de un conjunto de medidas para restituir los derechos humanos fundamentales
de los sectores de la población de máxima exclusión social:
familias en situación de pobreza extrema, indigencia, abandono y riesgo
social, no beneficiarias de las redes sociales de atención existentes,
población infantil, adolescentes, inmigrantes, mujeres jefes de hogar
de zonas urbanas, rurales, fronterizas a indígenas.
En
este marco de apoyo se han diseñado proyectos de complementación
de las políticas de prioridad social en Venezuela, entre ellos: el Sistema
Nacional de Selección de Beneficiarios (SISNABE), concebido como un sistema
para destinar recursos hacia las familias a hogares efectivamente más
vulnerables, mediante mecanismos ágiles, modernos, transparentes y descentralizados,
y el Sistema de Seguimiento y Evaluación de Políticas y Programas
Sociales para fortalecer mediante la sistematización de procesos de seguimiento
y evaluación la eficacia y eficiencia real de las políticas públicas.
Señor
Presidente:
En
atención a los compromisos de la Cumbre Social, el Gobierno ha adoptado
una serie de acciones y medidas, entre las cuales cabe destacar un conjunto
de leyes destinadas a otorgar protección integral del niño y del
adolescente; a garantizar la igualdad de oportunidades a la mujer y a regular
el sub-sistema de salud y el sistema de pensiones.
Así
mismo, se han diseñado y puesto en práctica programas para la
atención de necesidades específicas de distintos sectores de la
sociedad. Entre ellos destaca la red de protección integral a la niñez
y adolescencia; la red de atención al menor en situación de abandono
y peligro; el programa de capacitación y empleo juvenil y de capacitación
laboral para jóvenes; programa de prevención y reinserción
social de adolescentes y jóvenes.
También
se han creado programas para ayudar a los sectores de menor ingreso, los cuales
ofrecen servicios y productos a precios accesibles. Un ejemplo es el programa
de economía solidaria y los proyectos de centros cooperativos de abastecimiento;
programa de promoción y apoyo a la creación de microempresas;
programa de fortalecimiento de la red ambulatoria instaurando la atención
integral; programa de fortalecimiento de control endemo-epidemias; programa
de fomento y apoyo a la participación ciudadana en la gestión
de la salud; y proyectos de
apoyo
a organismos privados o mixtos, como: Hogares CREA, Fundación para el
transplante de médula ósea.
Señor
Presidente:
A
pesar de los esfuerzos hechos por nuestro gobierno, en Venezuela el servicio
de la deuda continúa comprometiendo recursos que podrían ser utilizados
en programas destinados a la erradicación de la pobreza y a la creación
de empleo productivo. Esta onerosa carga ha restringido considerablemente nuestra
capacidad de promover el desarrollo social.
Venezuela
ha respondido y responde a sus compromisos en materia de servicio de la deuda
y ha asumido el altísimo costo social que ello implica. Esperamos con
interés que la comunidad internacional adopte medidas que permitan encontrar
una solución al problema de la deuda y a la carga del servicio de la
deuda en los países en desarrollo.
Se
hace cada vez más evidente la necesidad de un sistema financiero internacional
fortalecido, más estable, democrático y transparente que permita
encarar de forma más eficaz y oportuna los nuevos retos del desarrollo
en el contexto de la integración financiera mundial. De otro modo persistirán
las vulnerabilidades financieras y económicas y los rezagos tecnológicos
y sociales, cuya superación constituye elemento fundamental para un desarrollo
social que impulse el verdadero crecimiento que tanto reclaman nuestros pueblos.
Señor
Presidente:
Sin
duda alguna, vivimos en un mundo cads vez más interdependiente, alentado
por las innovaciones tecnológicas y enmarcado dentro de un proceso de
globalización acelerado. Es importante en este sentido, no descuidar
el objetivo fundamental de todo proceso, esto es, el ser humano, su bienestar,
su desarrollo, su participación en los asuntos de su interés.
La globalización debe estar al servicio de la promoción y consecución
del equilibrio social y no de las desigualdades. Es un proceso en marcha con
sus ventajas y sus desventajas. Una gran proporción de los países
en desarrollo han quedado al margen de las ventajas de la globalización.
Pero han sido también los países en desarrollo quienes han debido
hacer frente a las desventajas que el proceso conlleva y a causa de las cuales
sus vulnerabilidades han quedado aún más expuestas. Es por ello
que resulta perentorio la búsqueda de fórmulas y alternativas
que procuren corregir los efectos negativos que la globalización está
generando, para que sus beneficios Ileguen a todos los países y a todos
los miembros de la sociedad.
Señor
Presidente:
A raíz
del fenómeno climatológico ocurrido en el mes de diciembre de
1999, en el cual las inundaciones dejaron un saldo de casi 50.000 muertos y
miles de personas afectadas, se desarrollaron una serie de programas destinados
a enfrentar la situación de emergencia, los cuales han probado ser efectivos
aún cuando muchos son de naturaleza temporal.
No
obstante, esta situación constituyó un serio revés a los
esfuerzos por promover el desarrollo social, no sólo en las localidades
afectadas, sino a nivel nacional.
La
ayuda de la comunidad internacional a Venezuela en momentos de gran desolación
ha sido, y sigue siendo, altamente apreciada por todos los venezolanos y venezolanas.
Señor
Presidente:
No
podemos continuar evadiendo el papel fundamental que debe ocupar el desarrollo
social en nuestras agendas. Sobre el particular, es necesario fortalecer la
cooperación y las instituciones del ámbito social, procurando
un crecimiento económico fundamentado en armonía social, en función
de un desarrollo cualitativo.
Se
trata pues, de un proceso contínuo que requiere de la adopción
de políticas adecuadas y la disposición de los recursos necesarios
para su aplicación, así como una evaluación constante para
asegurar su eficacia. En este sentido, se debe destacar el papel de las Naciones
Unidas no sólo como marco de la iniciativa que permitió un consenso
en torno al desarrollo social y su papel fundamental en el bienestar de nuestras
sociedades, sino también en el seguimiento de los compromisos allí
adquiridos, en la convicción de que la ejecución de los mismos
representa un progreso hacia la consecución de la paz, seguridad, estabilidad
y la justicia.
La
República Bolivariana de Venezuela, Señor Presidente, reitera,
ante este Foro, su compromiso con el ser humano como centro de nuestras políticas
públicas, y con el diseño de estrategias dirigidas hacia la consecución
y consolidación del progreso y bienestar de nuestro pueblo.
Muchas
gracias Señor Presidente.