por
el
Presidente
de la República Guineana Ecuatorial
26.6.1000
Señor
Presidente,
Distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno,
Señor
Secretario de las Naciones Unidas,
Estimados
Delegados,
Señoras
y Señores:
Deseo
comenzar agradeciendo vivamente al Gobierno de la Confederación Suiza por
la decisión y el coraje tomado para albergar la presente Cumbre Extraordinaria
de la Asamblea General consagrada al desarrollo social, y por las disposiciones
de seguridad adoptadas, su hospitalidad y la calurosa acogida dispensada a todos,
para que esta Cumbre se desarrolle en condiciones óptimas.
Después
del encuentro de Copenhague de 1995, la Comunidad Internacional se reune de nuevo
en una Cumbre Extraordinaria, bajo
los
auspicios de las Naciones Unidas, para reexaminar una de las mayores preocupaciones
que afecta sensiblemente el equilibrio del mundo, cual es el desarrollo social.
En
efecto, la situación actual no dista mucho de la del pasado. Las estadísticas
de entonces mostraban que la pobreza avanza más rápido que el crecimiento
de la Población Mundial y que las posibilidades de desarrollo de los países
más afectados
eran nulas.
La Comunidad
Internacional tenía que adoptar mecanismos eficaces de cooperación
para atacar la pobreza, impulsar la solidaridad internacional y crear empleos
remunerables.
Estos
son los tres objetivos que la Declaración y el Plan de Acción de
Copenhague consagran como finalidad para el Tercer Milenio, a fin de acelerar
un desarrollo social sostenible del mundo.
Sín
embargo, constatamos que poco ha variado la situación mundial que se enfrenta
a un futuro incierto.
Los
países más ricos se hacen cada vez más ricos, mientras que
los pobres se reducen a la situación de miseria.
Aumenta
el desempleo por falta de la inversion en los países más pobres,
mientras decrece el producto nacional bruto.
El peso
de la deuda exterior ha anulado las posibilidades de inversion en los sectores
productivos, mientras que los sectores sociales apenas reciben la mínima
atención.
La gama de
problemas colaterales se multiplican, como la emigración masiva de la Población
a los Centros Urbanos y a los Países de mejor acogida, la multiplicación
de enfermedades, el incremento de la tasa de analfabetización, la morbimortandad,
las guerras de subsistencia de grupos humanos, la inseguridad social, etc.
A pesar
de
los esfuerzos emprendidos por los Países para el mantenimiento de la paz,
lamentamos y condenamos las actitudes provocativas que fomentan las guerras fratricidas
que aniquilan las Poblaciones y destruyen la poca infraestructura económica
y social de los paises en desarrollo.
La
evaluación que se puede hacer de la situación despues de 1995, es
generalmente negativa para los países que no han registrado ningún
incremento de su producción national.
Sin
embargo, Estimados Jefes de Estado y Distinguidos Delegados, la experiencia de
mí País es que para impulsar un desarrollo social sostenible se
necesita además de la paz y un orden social estable, abundantes recursos
económicos y diversas fuentes de financiación.
No se trata
de una tarea que puede emprender solo un Estado, sobre todo, si es un País
de bajos ingresos y carente de una ínfraestructura productiva.
Se necesita
la solidaridad de toda la Comunidad International y una voluntad política
de cooperar, como efectivamente se recomienda en la Declaración y el Plan
de Acción de Copenhague.
Esta
solidaridad no la ha tenido mi País, y supongo que tampoco muchos de los
países necesitados.
Pedimos
a esta Asamblea que la Comunidad International
vuelva sus ojos a los Paises que sufren deseguilibrios
de toda clase.
No se
debe condicionor la ayuda par razones políticas cuyas causas desconocemos.
La ayuda se debe dar precisamente a los países que sufren un desequilibrio
político a fín de eliminar sus causas.
Pensamos que
ningún país desea permanencer en estado de miseria y subdesorrollo
ni un Gobierno desea la inestabilidad política. Faltan medios económicos
para muchos, pero también falta el apoyo y la solidaridad international.
Desde
la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que prescribe
a los Estados la reducción de los presupuestos militares, así como
la eliminación de las armas nucleares, para destinar estos presupuestos
al apoyo de los programas de desarrollo de los países subdesarrollados,
hace más de 20 años, ningún país de esta Organización
Mundial puede justificar que haya sido beneficiario de esta voluntad solidaria
de la Comunidad International.
Despues
de la Cumbre de Copenhague, Mí Gobierno ha adoptado uno estrategia nacional
para:
a) acabar
con la pobreza,
b) impulsar
la solidaridad interna y
c) crear
empleos remunerables.
A este
respeto, una Conferencia Económica National tuvo lugar en el país
en Septiembre de 1997 que definió la estrategía a Corto y Mediano
Plazo para el logro de estos objetivos.
PARA
LA LUCHA CONTRA LA POBREZA:
El Gobierno
organiza una Conferencia Nacional sobre Desorrollo Rural y Seguridad Alimentaria,
que tuvo lugar en Malabo, en díciembre de 1999.
A
este respecto, el Gobierno suscribió acuerdos de cooperoción con
el Gobierno Cubano y la FAO para Ejecutar el Plan de Desarrollo Rural y Seguridad
Alimentaria adoptado par la Conferencia, como apoyo a la Sostenibilidad que debe
caracterizar a la estrategia.
PARA
INPULSAR LA PAZ INTERNA Y LA COHESION SOCIAL:
El Gobierno
ha tomado las siguientes medidas:
a).
Consenso Democrático con los Partidos Políticos, mediante la suscribción
del Pacto National vinculante.
b).
Revisión y actualización de los acuerdos del Pacto.
c).
Negociociones en curso para articular un Programa consensuado de Gobernabilidad
con el apoyo del PNUD.
d).
Creación de un Instituto independiente de Promoción y Defensa de
los Derechos Humanos y la Democracia, con la asistencia del Instituto para las
Estrategias democráticas de los Estados Unidos de America.
e).
Creación a nivel sub-regional de Africa Central de un Parlamento
sub-regional, con Sede en Guinea Ecuatorial, una Corte Suprema de Justicia y la
Comisión de Defensa y Seguridad de Africa
Central.
Estas
instítuciones necesíton el apoyo de la Comunidad Internacíonal.
PARA LA
CREACION DE EMPLEOS REMUNERABLES:
El
Gobierno ha tomado las siguientes acciones:
a).
Adopción de medidas de reestructuración económica.
b).
Adopción de la política económica de facilitador de las
operaciones, para dejar de ser competidor frente a los privados.
c).
Asignar al sector privado la tarea motor de crecimiento.
d).
Mayores facilidades a la inversión y cooperaciones extranjeras, para
la creación de nuevos empleos y aumento de los ingresos tributaríos.
e).
La promoción de medidas alentadoras para la creación de empleos
a través de la Ley General del Trabajo.
Para la Ejecución de este programa, mi País no ha recibido ningún
apoyo económico sustancial de la Comunidad Internocional, antes bien,
el Gobiemo está valiéndose de los pocos ingresos que obtiene de
la incipiente producción del petróleo.
Es injusto que en estas condiciones se declare a mi país como de íngresos
intermedios para impedirle beneficiarse de créditos concesionales.
Señor
Presidente,
Distinguidos Delegados,
Señoras y Señores:
Cada
País en Vía de Desarrollo tratará de informar aquí
los esfuerzos que ha emprendido pora resolver la crisis del desarrollo social.
Sin
embargo, estoy seguro de que el cuadro de la degradación de la situación
económica mundial sigue siendo cade vez más dramático que
en 1995.
Es
de recordar y reafirmar aquí que la pobreza, la marginación social
y la ausencia de empleos productivos, constituyen una humillación para
la dignidad humana.
Las
iniciativas tomadas hasta ahora por la Comunidad International a favor de los
Países Menos Adelantados, han sido muy tibias, insuficientes y de eficacia
limitada.
La
situación del Desorrollo Social de los Países Menos Adelantados
exige acciones dinámicas y prácticas de la Comunidad Internacional,
como el Plan Marshall, abordando el verdadero problema que neutraliza toda posibilidad
de desarrollo de estos Países, como la deuda externa.
En
concreto, proponemos la anulación total de la deuda externa de los Países
Menos Adelantados, con la única condición de que los recursos
liberados sean destinados fundamentalmente a Programas de Lucha contra la Pobreza,
de creación de empleos seguros y dignos y de íntegración
social.
Esto sígnífica
que la estrategía no solo debe exigir la toma de medidas internas, sino
debe ampliarse a una reforma profunda del actual sistema económico ínternacional,
el cual debe basarse más en el apoyo solidario de los Estados, en la
justicia y equidad en las relaciones económicas ínternacíonales.
Deseo
pues, pleno éxito a esta Conferencía