República Árabe Siria

Información basada en el Informe del Secretario General al Consejo de Seguridad (S/2014/181) publicado el de 13 marzo de 2014.

 

Factores como el temor a las represalias, la estigmatización social y la falta de
servicios de respuesta seguros y confidenciales para los supervivientes han limitado
en gran medida la información disponible sobre la violencia sexual en el contexto
del conflicto sirio. La información obtenida de los civiles desplazados fuera de la
República Árabe Siria y hecha pública por la comisión internacional independiente
de investigación sobre la República Árabe Siria indica que la violencia sexual ha
sido una característica persistente del conflicto y que el miedo a la violación ha sido
una motivación que ha impulsado a las familias a huir de la violencia (véase
A/HRC/23/58, párr. 91). Sin embargo, a las entidades de las Naciones Unidas les ha
resultado difícil verificar las acusaciones dentro de la República Árabe Siria, debido
en gran parte a la falta de acceso y a consideraciones relativas a la seguridad de los
supervivientes. Del mismo modo, las evaluaciones de la escala y el alcance de la
violencia sexual son limitadas. Las entidades de las Naciones Unidas en la
República Árabe Siria informan de que, en 2013, han proporcionado información y
celebrado sesiones de concienciación sobre cuestiones de protección, especialmente
en materia de violencia sexual y por motivos de género, apoyo psicosocial y
primeros auxilios destinadas a más de 38.000 mujeres en relación con la crisis.

 

La comisión de investigación ha informado de que las fuerzas del Gobierno y
las milicias progubernamentales han utilizado la violencia sexual, incluida la
violación, en centros de detención y cárceles de todo el país, a menudo como parte
de los interrogatorios de los servicios de inteligencia (véase A/HRC/23/58, párr. 92).
Personas que habían sido detenidas han relatado a los asociados de las Naciones
Unidas casos de acoso sexual y abuso de mujeres, hombres y niños ocurridos en
centros nocturnos de detención. Los hechos descritos se refieren, entre otras cosas, a
detenidos que fueron desnudados y recibieron amenazas de que ellos o sus
familiares serían violados, como instrumento para intimidar a quienes se
consideraban vinculados con la oposición. Las Naciones Unidas también han
recibido denuncias de violación, incluidas violaciones en grupo y otras formas de
violencia sexual, de las que han sido víctimas mujeres y niñas, incluso en presencia
de familiares, perpetradas por las fuerzas gubernamentales en los puestos de control,
durante incursiones y mientras se registraban viviendas de familias consideradas
partidarias de la oposición (véase también mi informe sobre los niños y el conflicto
armado en la República Árabe Siria (S/2014/31)).

 

Con respecto a las denuncias contra los grupos armados de la oposición, las
Naciones Unidas han recibido información fidedigna de casos de violencia sexual en
Homs, Damasco y Damasco Rural, perpetrados contra mujeres jóvenes y niñas en
centros de acogida y en algunas zonas de la oposición. Además, la comisión de
investigación ha dado cuenta de informaciones según las cuales las mujeres eran
segregadas durante los registros domiciliarios llevados a cabo en la ciudad de Alepo
en el marco de las operaciones conjuntas de los grupos armados, lo que implicaba
que podrían haber sido víctimas de violencia sexual (A/HRC/23/58, párr. 94).
También en lo que respecta a los grupos armados de la oposición, la Comisión llegó
a la conclusión de que, durante la incursión en Yarmuk, se cometió el crimen de
guerra de violencia sexual (A/HRC/23/58, párr. 95). Preocupan las noticias de que
en algunas zonas donde operan los grupos armados de la oposición se ha limitado la
participación de la mujer en la vida pública. También me preocupa profundamente
que todas las partes contribuyan al clima imperante de impunidad por los delitos de
violencia sexual.

 

El Gobierno rechaza las afirmaciones de la comisión de investigación y ha
expresado especial preocupación por las informaciones de los medios de
comunicación durante 2013 relativas a la “yihad sexual” o “yihad matrimonial”. El
Gobierno lamenta que hasta la fecha los agentes de las Naciones Unidas que operan
en la República Árabe Siria, el Líbano y Jordania no han podido verificar esas
informaciones. El Gobierno también ha informado de que hay mujeres que han sido
secuestradas y violadas, a veces por motivos sectarios, y de que, si bien algunas de
esas víctimas son puestas en libertad a cambio de un rescate, otras se entregan
supuestamente a otros elementos armados que las convierten de nuevo en víctimas.
El Gobierno señala que ha habido casos de intimidación, matanzas e incidentes de
violencia sexual contra mujeres, incluidas violaciones individuales y en grupo y
casos de esclavitud sexual, en Homs, Damasco, Idlib, Deraa y Ar-Raqqa, entre otros
lugares. Las Naciones Unidas no han podido verificar esta información.
Hasta la fecha, unos 6,5 millones de personas están desplazadas en el interior
de la República Árabe Siria, mientras que 2 millones de personas han sido
desplazadas a Jordania, Turquía y el Líbano, así como al Iraq, Egipto y otras partes
de África del Norte. La vulnerabilidad de los desplazados a la violencia sexual y la
explotación sexual es una de las preocupaciones más graves de quienes responden a
la crisis humanitaria. En Jordania, al 31 de diciembre de 2013 había 576.354
refugiados sirios registrados por el ACNUR, una cuarta parte de los cuales,
aproximadamente, residía en campamentos, mientras que el resto lo hacía en zonas
urbanas y rurales. Las mujeres y las niñas constituyen la mayoría de la población
refugiada inscrita. Las mujeres refugiadas dentro y fuera de los campamentos
informan de que su capacidad de circulación es limitada debido a la percepción de
riesgos de seguridad, así como por razones culturales. La mayoría de los sirios que
se encuentran en Jordania tienen ingresos limitados o carecen de ingresos, lo que los
coloca en situación de riesgo de explotación y abuso, y lleva a algunos a recurrir a
la prostitución. Aunque el matrimonio precoz es una práctica que ya existía en zonas
rurales de la República Árabe Siria, existe la preocupación de que el número de
matrimonios a edad temprana puede haber aumentado a causa de los
desplazamientos, la necesidad económica y la percepción de que es necesario
proteger a las mujeres jóvenes. Asimismo, se ha informado de que el matrimonio
forzado, en particular de las mujeres solteras y las viudas, se ha utilizado como una
forma de reparación para las mujeres, especialmente cuando han sido víctimas de
violación. El riesgo de exposición a la prostitución, incluso como medio de pagar el
alquiler o acceder a servicios, también es grave. Se ha informado de la existencia de
patrones similares de riesgo y vulnerabilidad en el Líbano, donde hay más de
800.000 refugiados sirios registrados por el ACNUR, y en otros países receptores.
La situación de los desplazados dentro de la República Árabe Siria también es
grave.

 
Recomendación
Hago un llamamiento a todas las partes del conflicto para que dicten órdenes
de mando por las que prohíban la violencia sexual en sus filas y garanticen que los
responsables rindan cuentas de sus actos, de conformidad con las medidas de
prevención contempladas en el párrafo 10 de la resolución 2106 (2013) del Consejo
de Seguridad. Insto a las partes a que velen por que cualquier cesación del fuego y
posible acuerdo de paz incorpore disposiciones explícitas en lo que respecta a la
violencia sexual relacionada con los conflictos, y reitero el llamamiento a todas las
partes para que permitan el acceso sin trabas a los agentes de las Naciones Unidas y
los asociados humanitarios a fin de que realicen tareas de supervisión y prestación
de ayuda y servicios a las poblaciones vulnerables.