Bosnia y Herzegovina

Información basada en el Informe del Secretario General al Consejo de Seguridad (S/2014/181) publicado el de 13 marzo de 2014.

 

Mi Representante Especial realizó una visita a Bosnia y Herzegovina en junio de 2013 para
examinar las medidas que llevan a cabo las autoridades nacionales y la sociedad civil a todos los
niveles para hacer frente a la violencia sexual relacionada con los conflictos. Se determinó que
seguía habiendo graves problemas en lo que respecta a la prestación de servicios y el acceso a la
justicia para unos 20.000 supervivientes de delitos de violencia sexual cometidos durante el
conflicto que tuvo lugar entre 1992 y 1995. A pesar de que se reconoce el uso amplio y sistemático
de la violencia sexual durante la guerra, el estigma continúa presente y muchos supervivientes son
reacios a denunciar lo sucedido. Esto se debe en parte a que muchos de los presuntos autores se
encuentran en posiciones de influencia en instituciones del Estado, como la policía, así como en la
esfera política. Sigue habiendo obstáculos constitucionales, lo que provoca a la fragmentación de
los esfuerzos de prevención y respuesta del Gobierno. Ello se ve agravado por una evidente falta
de voluntad política por parte de las autoridades a distintos niveles. En lo que respecta a los
procesamientos a nivel nacional de crímenes de guerra, de un total estimado de 200 casos
tramitados por el Estado desde el final del conflicto, hasta la fecha solo 29 casos relativos a cargos
de violencia sexual han dado lugar a la imposición de penas.

 

Hay una falta de servicios amplios para los supervivientes, mientras que las organizaciones
no gubernamentales en esta esfera ofrecen principalmente apoyo psicosocial, con una cobertura
geográfica limitada. A fines de 2013, las iniciativas para establecer un sistema de remisión para la
prestación de servicios amplios se encontraban en una etapa temprana. Bosnia y Herzegovina está
elaborando el segundo plan de acción para la aplicación de la resolución 1325 (2000) del Consejo
de Seguridad para 2014-2017, que contiene disposiciones importantes para los supervivientes de la
violencia sexual relacionada con los conflictos. También sería ventajoso aplicar el proyecto de
programa de asistencia a las mujeres víctimas de violaciones en tiempo de guerra, violencia sexual
y tortura (2013-2016). En algunas zonas ha habido iniciativas de capacitación para las principales
instituciones y organizaciones de apoyo a las víctimas que han contribuido a mejorar la asistencia a
los supervivientes y testigos antes, durante y después de los procesos penales. Es necesario ofrecer
una capacitación similar para jueces y fiscales. A pesar de que se cree que cientos de hombres
bosnios han sido víctimas de violaciones en tiempo de guerra y abusos sexuales, solo tres
organizaciones no gubernamentales con recursos limitados prestan servicios psicológicos a estos
hombres y su situación no está debidamente regulada por la ley. Además, la escasez de datos sobre
el número de niños nacidos como consecuencia de las violaciones requiere la atención urgente de
los proveedores de servicios y los investigadores a fin de atender las necesidades de estos jóvenes.

 

Recomendación
Insto al Gobierno a priorizar el desarrollo y la aprobación de leyes y políticas armonizadas en
todas las instituciones nacionales competentes para facilitar la cooperación, el intercambio eficaz
de información y el establecimiento de mecanismos de remisión con el fin de asegurar la
prestación de servicios amplios y multisectoriales para los supervivientes de la violencia sexual.
Aliento al Gobierno a que aproveche la pericia de las Naciones Unidas y la sociedad civil en ese
sentido.