VENEZUELA,
EMBAJADOR IGNACIO ARCAYA, ANTE EL
DEBATE GENERAL
DEL 55' PERIODO DE SESIONES DE LA
ASAMBLEA GENERAL
DE LAS NACIONES UNIDAS
Señor
Presidente
Permítame renovarle en esta ocasión nuestras felicitaciones por su elección.
Señor Presidente.La Cumbre del Milenio nos ha trazado un plan de accion para el futuro inmediato. Debemos tener presente de manera constante este plan de accion como nuestra prioridad principal y orientar cada una de nuestras acciones hacia su efectiva aplicación. No podemos ver el documento final adoptado por la reunión más importante de lideres mundiales como una mera expresión de buenas intenciones y actuar como si se tratara de un asunto rutinario, como si nada hubiera ocurrido.
Debemos tomar acción en primer lugar, para asegurar que la vasta mayoría de la raza humana, que vive en los países en desarrollo, realice progresos significativos hacia el logro del desarrollo sostenible. Debemos hacer esfuerzos particulares con respecto a los millones de hombres, mujeres y niños que viven en la pobreza y a los cuales se debe proporcionar los medios de subsistencia, acusación y asistencia médica
Nuestro instrumento común mas importante, las Naciones Unidas esta en el presente mal equipado para esta enorme tarea. Debemos, por consiguiente, centrar nuestra atencion en proporcionar a nuestra Organización el poder y los medios para desempeñar un papel efectivo en este importante esfuerzo.
Creemos que las Naciones Unidas debe tener un papel central en la lucha por el desarrollo. Para este fin debemos considerar sin demoras las vías para fortalecer la Asamblea General,, nuestra institución mas democrática y abierta. Es igualmente necesario fortalecer su principal instrumento en este campo, el Consejo Económico y Social, el cual debe convertirse en un verdadero Consejo para el Desarrollo Humano, dotado de autoridad y medios de acción comparables a los de] Consejo de Seguridad. El mensaje de la Cumbre de] Milenio es bien claro: la Paz y el Desarrollo son igualmente importantes, y cada uno es condición del otro.
Las tareas mas urgentes en la lucha contra la pobreza son claras: aliviar el peso de la deuda de los países pobres muy endeudados, atacar los flagelos del SIDA y la malaria, proporcionar educación para todos. En todas estas tareas las Naciones Unidas deben desempeñar un papel de liderazgo.
A fin de cumplir con las metas planteadas para reducir a la mitad la pobreza mundial en el año 2015, es preciso asegurar que las medidas adoptadas por los gobiernos nacionales, de acuerdo con la plataforma social de las conferencias de Naciones Unidas,, a favor de sus poblaciones en la esfera de la salud, la alimentación y educación sean acompañadas de un esfuerzo de cooperación internacional fundado en la solidaridad para acometer esas tareas de una manera eficiente y con prontitud. Resulta de particular importancia que, en apoyo a los objetivos y estrategias de erradicación de la pobreza, los paises desarrollados cumplan su compromiso de alcanzar el objetivo convenido del 0,7% de su producto nacional bruto a la Asistencia Oficial para el Desarrollo.
Es igualmente urgente asegurar que las reglas que regulan el comercio y las finanzas internacionales sean justas y equitativas no solamente en teoria,, sino en la practica real, de modo que ellas puedan conducir al desarrollo para todos y no meramente a un enriquecimiento mayor de una minoria privilegiada.
A este respecto, la Reunión Intergubernamental de Alto Nivel sobre Financiamiento para el Desarrollo que se efectuara el año próximo debe resultar en una coordinación y armonización efectivas de todos los esfuerzos, por parte tanto de los Gobiernos como de todos los organismos internacionales, de modo que estos esfuerzos tengan como resultado frutos tangibles que correspondan a las necesidades de todos los paises. Las Naciones Unidas deben ser el centro coordinador tanto de las instituciones de Bretton Woods como de la organización Mundial del Comercio.
En cuanto a la deuda externa, resulta imprescindible que la comunidad internacional promueva sobre la base del diálogo Norte-Sur la adopción de medidas concertadas para dar una solución eficaz a este problema, el cual está debilitando seriamente el crecimiento económico sostenido de aquellos países en desarrollo afectados por el peso excesivo del servicio de la deuda. Creemos que para ello será necesario considerar la reprogramaci0n oportuna y en condiciones ventajosas de los compromisos financieros internacionales de los países en desarrollo, incluyendo los paises pobres muy endeudados y los países de medianos ingresos.
La liberación de recursos destinados al pago de la deuda permitirá a estos paises atender de una manera mas eficiente las necesidades reales de sus poblaciones en materia de alimentación, salud y educación propiciando la participación e Integración plena de éstos en las sociedades respectivas. Es preciso que se reconozcan los costos económicos y sociales en que incurren los paises en desarrollo afectados por este fenómeno al asumir el pago de la deuda externa.
La responsabilidad compartida en el tratamiento tanto de los asuntos económicos y sociales como de la paz exige una participación mas intensa y eficaz de los paises en desarrollo en la economía mundial, especialmente, en las decisiones y formulación de normas internacionales y económicas
Los esfuerzos de los paises en desarrollo para la erradicación de la pobreza, el progreso económico y social, el crecimiento económico sostenido y el desarrollo sostenible, dependen de un entorno económico internacional favorable y de una cooperación internacional para el desarrollo renovada y fortalecida. La magnitud y urgencia de los retos planteados en la esfera económica y social requieren del concurso de todos los Estados Miembros para ayudar a materializar las aspiraciones de aquellos que claman por un mundo mas equitativo y justo donde la erradicación de la pobreza y la promoción del desarrollo sean una expresión genuina de la paz y estabilidad internacionales.
En cuanto a nuestra otra prioridad primordial, el mantenimiento de la paz, debemos aprender de nuestra experiencia, tanto de nuestros errores como de nuestros aciertos.
Las Naciones Unidas deben ser dotadas de los medios para prever y prevenir los conflictos, no meramente para poner fin a los mismos una vez que han estallado.
A este respecto, el desarme, incluyendo el desarme nuclear, es esencial, así como también la eliminación del tráfico ¡lícito de armas. Asimismo, el combate contra las actividades criminales transnacionales, tales como el terrorismo y el tráfico ilícito de drogas.
En tal sentido, acogemos la propuesta del Secretario General relativa a la convocatoria de una Conferencia Internacional sobre la reducción de los peligros nucleares,, la cual estimamos podría contribuir al reforzamiento del compromiso de eliminar las armas nucleares, acordado recientemente por la Sexta Conferencia del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares.
Venezuela apoya la convocatoria de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre trafico ¡licito de armas pequeñas y ligeras, a celebrarse el próximo año. Esta reunión es una oportunidad propicia para aunar esfuerzos tendientes a adoptar medidas de cooperación a fin de eliminar esta actividad ¡licita ligada al crimen transnacional organizado alentada por grupos o individuos inescrupulosos que actúan al margen de la ley.El Papel de las Naciones Unidas como la única instancia facultada para autorizar el uso de la fuerza debe ser reafimanda sin matices o excepciones distintas a la legítima defensa, la cual a su vez, debe apegarse de manera estricta a las disposiciones de la Carta.
Es urgente, para este fin, realizar progresos efectivos hacia la reforma de] Consejo de Seguridad. No meramente un ajuste cosmético sino una reforma verdadera para asegurar su credibilidad como un órgano democrático, transparente e imparcial, en el cual ningún país tenga el derecho de paralizar la acción acordada por la mayoria mediante el ejercicio de un veto.Si queremos que la Cumbre del Milenio tenga un significado real; si deseamos que sea recordada no solamente como una marca por la participación de un número sin precedentes de líderes mundiales, debemos ejecutar acciones concretas en esta sesión de la Asamblea General. Con ese propósito, Venezuela apoya plenamente la propuesta, recientemente formulada por el Ministro de Relaciones Exteriores del Uruguay, para crear un Grupo de Trabajo a fin de asegurar el cumplimiento de la Declaración de la Cumbre del Milenio. Pensamos que este debe ser un Grupo abierto a la participación de todos los Estados Miembros. Pensamos igualmente que los representantes de los paises que co-presidieron la Cumbre y de los que presidieron las cuatro mesas redondas, asi como también los presidentes de los grupos regionales, deben tener una parte activa en este proceso.
Muchas gracias, Señor Presidente.