PARAGUAY

 

Intervención  del Excelentísimo Señor Ministro

de Relaciones Exteriorer de la Repùblica del Paraguay

 

 


Embajador Juan Esteban Aguirre

 

Señor Presidente,

Señor Secretario General,

Señores y Señoras,

 

Es para mi motivo de satisfacción verlo presidir los trabajos de esta Asamblea, conociendo sus grandes dotes personales y profesionales que son una garantía del éxito de nuestros trabajos. A su predecesor, Canciller Theo‑Ben Gurirab, nuestro reconocimiento por la eficiente tarea desempeñada. Asimismo, agradezco al Secretario General, señor Kofi Annan, por el detallado inforrne sobre la labor de la Organización que ha presentado que indica el importante trabajo desempeñado por las Naciones Unidas a to largo del año fenecido y los desafios del futuro. Finahnente, quiero expresar en nombre de rni Gobierno nuestra complacencia por el ingreso de Tuvalu como nuevo miembro de la Organisación, que constituye un importante progreso en el camino de la deseada universalidad de la misma.

 

La recientemente concluida Cumbre del Milenio ha sido un útil instrumento de reflexión sobre el presente y el futuro de la Organización, que sin duda debe adaptar sus estructuras y mecanismos de acción a los nuevos desafios que presenta la humanidad. Estoy seguro que las innumerables sugerencias que se han hecho servirán para establecer claras líneas de acción que permitan a la ONU una mayor eficiencia en su trabajo.

 

En la última Cumbre del Grupo de Río, que tuvo lugar en Cartagena de Indias, Colombia, los Jefes de Estado que conforman este mecanismo de concertación política suscribieron la "Declaración de Cartagena" como singular aporte de nuestra región a la Cumbre del Milenio y al futuro de las Naciones Unidas. Es nuestra intención realizar un seguimiento adecuado de las iniciativas y aspiraciones contenidas en el citado documento con el objeto de que se plasmen en realidades para esta nueva etapa en beneficio de toda la humanidad.

 

Coincido plenamente con el Secretario General de nuestra Organización cuando sostiene que el hecho histórico de la conclusión de un siglo y el inicio de un nuevo Milenio debería ser... `una oportunidad sin igual para reflexionax acerca de nuestro destino común". Han transcurrido 55 años desde la creación de las Naciones Unidas, periodo en el que han sucedido eventos auspiciosos y preocupantes. Hagamos por tanto un alto en el camino y meditemos sobre todo to bueno que hemos hecho, to bueno que hemos dejado de hater y todo to que hicimos y no debimos hacer.

 

La conclusión de la Guerra Fría, de la cual importante teatro fue esta misma Organización, pareciera abrir a la humanidad un período de paz y prosperidad, de pleno cumplimiento del mandato bíblico de... "convertir la espada en arado", coincidentemente lema de las Naciones Unidas. Sin embargo la humanidad sigue afrontando terribles amenaaas, no solo a su seguridad, puesto que la guerra y la violencia subsisten bajo nuevas y más sofisticadas formas, sino a su propia existencia global, por la perspectiva de que nuestra tierra pueda volverse inhabitable por la acción del hombre.

 

Las Naciones Unidas por tanto cobra en este nuevo Milenio igual o mayor vigencia que en el anterior, debiendo ‑ eso si ‑ adaptarse a los nuevos tiempos. La reforma de nuestra organización no puede ser demorada aun más, las estructuras de sus órganos principales deben adaptarse a las nuevas caracteristicas de la Comunidad Internacional, grandemente incrementada en su número de naciones; al creciente rol de la Sociedad Civil; a la difusión del sistema de democracia representativa, a la globalización de los mercados mundiales; a la persistencia intolerable de graves deficiencias sociales en la mayoría de los Estados. Y en especial, Señor Presidente, que los esfuerzos de desarrollo lleguen y puedan ser apropiados por cada individuo ahí donde vive, ahí donde hace comunidad y donde quiere ver crecer a su familia.



La persona como centro de desarrollo sigue y seguirá siendo el gran mandato y el compromiso asumido por todos y cada uno de nuestros países en las cumbres de Naciones Unidas de la década pasada. El esfuerzo que cada hombre, mujer, adolescente realiza para aprovechar las oportunidades del mercado global y sus tendencias es en primer lugar, un esfuerzo local y comunitario, y en segundo lugar, un esfuerzo nacionai para crear oportunidades de crecimiento y participación a cada hombre y cada mujer.

 

La reorganización de Ias Naciones Unidas, en especial de su sistema de desarrollo, debe tener capacidad de responder en forma creativa y con flexibilidad, a este esfuerzo comunitario y nacional, que es mejorar el día a día, de cada persona, el acceso cotidiano a la salud, a la educación, a servicios sanitarios, a la tecnología, a créditos razonables, a la participación diaria y equitativa de las mujeres en actividades productivas. Es ahí donde vamos a encontrar la respuesta a como insertar a nuestros ciudadanos y ciudadanas en el mercado global y darle posibilidades de aprovechar sus beneficios.

 

Es primordial que las actividades de cooperación de las Naciones Unidas tengan coherencia e impacto en grupos reales de población, especiahnente, en mujeres, niños y niñas, y adolescentes. Es esencial que estas actividades creen, dentro de cada país, espacios de diálogo nacional, que sirvan para armonizar criterios de desarrollo, para consensuar las vías de crecimiento, con el objeto de dar sentido a las inversiones sociales y productivas, y articular una demanda cualitativa de la sociedad civil.

 

Señor Presidente,

 

El consenso nacional es necesariamente la base del consenso global y más que nunca, hoy en día, la base del consenso entre los bloques de integración que buscan negociar entre sí. Una Naciones Unidas renovada y reorganizada, responde en última instancia al bienestar de cada uno de nuestros ciudadanos y ciudadanas. Las Naciones Unidas existe para que cada uno de ellos pueda aprovechar las tendencias del comercio, del desarrollo, de la tecnología para su crecimiento personal, el de sus familias, para mejorar su calidad de vida y para que sientan que viven en un mundo mejor donde sus hijos a hijas podrán seguir creciendo en paz.

 

Señor Presidente,

 

Nos preocupa la demora en la adopción de una decisión sobre la futura composición del Consejo de Seguridad, puesto que nos parece su ampliac:ión como impostergable a fin que su composición sea más equitativa y representativa, y que posibilite un mejor equilibrio politico. Este progresivo proceso de democratización debe, en primer lugar, iniciarse con el aumento de ambas categorías de miembros permanentes y no permanentes, a incluir tanto a países desarrollados como a países en vías de desarrollo, teniendo especiahnente: en cuenta que éstos últimos están, actualmente, subrepresentados en tan importante órgano. Asimismo, el Paraguay considera que la reforma debe incluir la gradual eliminación del derecho de veto de sus Miembros Permanentes.

 

Por otra parte, damos la bienvenida al informe Brahimi, que establece un marco válido para la reforma y fortalecimiento de las operaciones de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas, operaciones que el Paraguay siempre apoyó como mecanismo fundamental en la contribución para la paz y seguridad mundial.



            Quiero referirme a la situación del Presupuesto Ordinario de la Organización en relación con la aspiración de algunos países desarrollados de ver sus contribuciones reducidas en un porcentaje inferior al actual. Creemos que ello no debe ser motivo para que las cuotas de los países en desarrollo deban aumentar en porcentajes sin precedentes, aun cuando en términos globales las cifras correspondientes puedan parecer a los más pudientes como intrascendentes. Es paradójico que, precisamente cuando algunos países desarrollados atraviesan uno de los mejores momentos de su crecimiento económico, vean reducidas sus contribuciones mientras que otras naciones, que están en situación dificil, vean acrecentados sus aportes. Es esta una situación que debe ser seriamente estudiada de manera que la Escala de Contribuciones que adoptemos este año vea consagrada una justa y equitativa distribución del peso financiero de la Organización.

 

La nueva dimensión que han asumido las relaciones internacionales por efecto de la revolución de la tecnología informática, de las telecomunicaciones y de las comunicaciones en general, que ha traído por efecto la llamada globalización del mundo, tiene como consecuencias efectos positivos y negativos. Por un lado, ha producido un cambio en la conciencia del hombre, que se siente por primera vez parte de un todo, que es la humanidad en su conjunto, pero por el otro ha ampliado la distancia que separa a los pueblos más pobres de los más adelantados, por el efecto ventajoso, para los mejor preparados, que produce la caída de las barreras nacionales.

 

En estas condiciones la solidaridad asume una nueva urgencia, al convertirse en un acto de justicia para con los pueblos que así ven avasalladas todas sus posibilidades de progreso. En este sentido, también coincidimos plenamente con recientes expresiones vertidas por el representante de la Santa Sede ante el Periodo Especial de Sesiones de nuestra Asamblea General sobre el Desarrollo Social de que los beneficios de los grandes avances científicos deben ser compartidos con todos los pueblos y no ser el patrimonio exclusivo de algunos. De to contrario no se haría más que peipetuar las diferencias y agrandar la distancia entre países pobres y ricos

 

Sabemos que décadas de ayuda al desarrollo, en las condiciones del pasado, bien poco han servido para acabar con la pobreza y el atraso cultural en vastas regiones del mundo; sin embargo ello no debe ser justificativo para reducir su volumen, especialmente en la esfera multilateral, y aumentar su condicionalidad.

 

Creemos en lá plena vigencia del multilateralismo así como en la fundamental incondicionalidad que debe inspirar a la ayuda al desarrollo. No queremos, por otro iado, justificar la falta de gobemabilidad de muchas naciones, que hizo que en algunos casos todo esfuerzo fuera desperdiciado en buena medida, alimentando solo la corrupción y la pérdida de ancestrales y nobles prácticas tradicionales.

 

Mi país en las recientes elecciones para Vicepresidente de la República ha demostrado una vez más la preferencia de nuestra Región por la democracia representativa. En elecciones, consideradas por todos los observadores como ejemplares, por la disciplina, espíritu cívico y participación de los ciudadanos, fue electo con una minima diferencia el candidato del Partido Liberal Radical, doctor Julio Cesar Franco, opositor del Partido en el Gobierno. El hecho que dos partidos, hasta entonces antagónicos, compartan el poder lejos de denotar un hecho negativo constituye una oportunidad para alcanzar una duradera estabilidad política mediante la constitución de un Gobierno de Unidad Nacional que pueda impulsar eficazmente las reformas institucionales y económicas que el país necesita para un progreso sostenido,

 

La difusión de la democracia y el creciente ejercicio de sus libertades por parte de los pueblos hace prever una mayor eficiencia de las instituciones estatales a corto plazo. Lo cual sumado al creciente rol del sector privado puede crear un terreno propicio para la inversión y la transformación de la producción en gran parte del mundo con la consecuente reducción del desempleo y de la pobreza.

 

La cooperación internacional debe establecer claramente sus prioridades, ofreciendo a cada cual to que necesita. No debe ser una mera ayuda humanitaria, aun cuando la misma esté plenamente justificada en las situaciones de emergencia, sino debe mirar a un desarrollo integral y sostenible de los pueblos. He aquí dos expresiones que son objeto de use y abuso: "integral" y "sostenible". Entendemos por integral, que la ayuda debe afrontar la totalidad de la problemática del desarrollo de cada país, y de cada persona para garantizar sus derechos humanos y no solo los políticos sino los económicos y sociales, y no ofrecer solo soluciones parciales; y por "sostenible" que no debe convertirse en una verdadera adicción para quien la recibe, sino habilitarle a proseguir su camino de progreso con sus propias fuerzas y garantizar crecimiento para futuras generaciones.

 

Combatir la pobreza es también construir la paz. La seguridad del mundo debe sostenerse fundamentalmente sobre la base de la eliminación de las causas subyacentes de la violencia, siendo la miseria y la ignorancia dos de las principales pero ello no nos exime de que tomemos medidas eficaces para limitar el use de los instrumentos de la violencia, desde sus formas más mortíferas como las armas de destrucción de masa hasta las convencionales, incluidas las armas pequeñas. En este último caso mi país apoya la iniciativa de establecer en un instrumento legal internacional medidas concretas para frenar el comercio ¡legal de las mismas.

 

Gran motivo de preocupación y reflexión debe ser la preservación de nuestro ambiente natural. El Paraguay, como muchos paises en desarrollo, otorga una extraordinaria prioridad en su política nacional a la preservación de la integridad y diversidad del patrimonio natural que ha heredado de sus ancestros. No solo porque de ello depende su propia riqueza actual y futura, sino porque somos plenamente conscientes de la grave responsabilidad que tenemos ante toda la humanidad al ser custodios de recursos de los cuales depende la continuidad misma de la especie humana.

 

El Paraguay reafirma su voluntad de seguir respetando y aplicando los principios establecidos en la Agenda 21. En este sentido, asigna una alta prioridad a là participación de los Estados Partes en el marco jurídico que se ha desarrollado en la etapa de implementación de la Agenda. Con sumo orgullo deseo señalar que el Paraguay es pane plena de los más importantes acuerdos internacionales en materia ambiental.

 

Finalmente en esta área, es importante mencionar la necesidad de enfrentar el grave problema de la insostenible explotación de los recursos hídricos. y de intensificar la cooperación y la investigación científica a fin de reducir los efectos de los desastres medio ambientales, tanto los naturales como aquellos causados por el hombre.

 

Señor Presidente,

 

Consideramos que un régimen comercial justo y equitativo es de suma importancia para nuestro desarrollo. En este sentido, rechazamos todo intento de perpetuar sus medidas proteccionistas por parte del mundo desarrollado, en particular los subsidios a la producción y a las exportaciones de productos agrícolas, así como el use de reglamentaciones técnicas como barreras al comercio de productos manufacturados. Reivindicamos nuestro derecho de acceder libremente a los mercados mundiales con aquellos productos en que somos competitivos.


 

En esta ocasión en que se destaca la importancia de reafirmar nuestro compromiso a esta Organización, considero oportuno señalar el esencial papel que juega el marco jurídico internacional en la realización de nuestros objetivos comunes. En este sentido; eI Gobierno del Paraguay ha prestado especial atención a la invitación cursada por el Secretario General a todos los Estados Miembros, en el sentido de aprovechar esta ocasión para fortalecer su apoyo al marco jurídico internacional, mediante la firma, ratificación o adhesión a tratados ante él depositados, que guardan particular relación con el espíritu y los objetivos de la Carta de las Naciones Unidas.

 

Al respecto, me es muy grato anunciar a esta Magna Asamblea que he suscrito, en nombre del Gobierno de la República del Paraguay, los siguientes instrumentos internacionales: los Protocolos Facultativos de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la Participación de Niños en los Conflictos Armados, y el relativo a la Venta de Niños, la Prostitución Infantil y la Utilización de los Niños en la Pornografia; la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familias; y la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial.

 

Cabe señalar además, que el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, del que el Paraguay fue uno de los primeros signatarios, se encuentra en proceso de aprobación parlamentaria.

 

Concluyo, señor Presidente, ratificando la convicción de mi país en la vigencia de las Naciones Unidas, hoy más necesaria que nunca para afrontar los grandes desafios de la paz y el desarrollo, que no obstante los importantes progresos, sigue siendo una necesidad impostergable para gran parte de la humanidad.

 

MUCHAS GRACIAS.