Intervención del

Excelentisimo Señor Doctor Jose Adan Guerra Pastora

Viceministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua


Discurso Del Dr. Jose Adan Guerra Pastora

Vice Ministro De Relaciones Exteriores


Señor Presidente
Señor Secretario General de las Naciones Unidas
Señores Delegados
Señoras y Señores


Permítame en primer lugar felicitarle por su merecida elección como Presidente de esta primera Asamblea M Milenio. Su probada capacidad y gran experiencia permiten la sabia conducción de nuestros trabajos en este período de sesiones. A la vez, deseo expresar nuestra gran simpatía y reconocimiento a Finlandia, país al que usted dignamente representa y cuya entrañable amistad con Nicaragua merece nuestro sincero afecto.

También quiero agradecer a su predecesor Sr. Theo-Ben Gurirab por la forma y dedicación en que dirigió nuestras labores durante el 54 período de sesiones.

A su vez, deseamos reconocer y agradecer de manera muy especial el aporte realizado por el Excelentísimo Señor Koffi Annan, Secretario General de esta .Organización, quien presentó un valioso informe sobre la Función de nuestra Organización en el siglo XXI, documento que definitivamente estimuló las deliberaciones que realizaron los jefes de Estado y Gobierno de nuestros países en ¡a Cumbre M Milenio. Este evento sin precedentes, ha sentado las bases de un renovado impulso a la Organización de Naciones Unidas.

El proceso de renovación pasa por el fortalecimiento de sus órganos e instituciones, a fin de hacer más eficaz su labor en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional, la lucha contra la pobreza, el fortalecimiento de programas de salud y educación, y la lucha contra la destrucción del medio ambiente, entre otros. Este fortalecimiento sin duda, depende de nosotros, los Estados miembros de las Naciones Unidas, quienes debemos garantizar a nuestra Organización los recursos y medios necesarios para que cumpla su mandato y pueda desempeñar a cabalidad su papel de centro de intercambio y coordinación de esfuerzos de los pueblos del mundo.

Sobre el particular, quisiera reiterar la necesidad de llevar a cabo una reforma al Consejo de Seguridad, órgano de vital importancia para la paz y la seguridad, la cual deberá incluir una representación equitativa y democrática de las distintas regiones, así como un mayor equilibrio de representación entre los países desarrollados y países en desarrollo, a fin de que pueda responder plena y eficazmente a las necesidades actuales y retos futuros de nuestros pueblos en este nuevo milenio.

En este mismo sentido, consideramos que el Veto es otro aspecto de este sensible tema, que debe ser abordado con seriedad, a fin de reducir su ámbito de aplicación a situaciones muy específicas, de cara a una eventual supresión M mismo. Por estas razones creemos que es de vital importancia alcanzar un consenso sobre todos estos temas ingentes a la estructura misma del nuevo orden internacional.

Por otra parte, destacamos la importancia de iniciar cuanto antes un proceso de reflexión a nivel global que nos permita alcanzar mayores niveles de consenso y lograr una mayor efectividad en la solución de las emergencias humanitarias.

En otro orden de ideas, consideramos que es imprescindible la ratificación de nuestro compromiso de mantener y fortalecer la vocación universal de nuestra Organización para que todos los pueblos M mundo sin exclusión, puedan estar justamente representados. Esta afirmacion, me conduce a reiterar ante esta Magna Asamblea la importancia que revela la consideración M anhelo de un -pueblo, con representatividad legítima, de participar como miembro pleno de -nuestra Organización, me refiero a la República de China.

Señor Presidente:

Otro importante aspecto que nuestra Organización deberá continuar enfrentando con más ah'ínco en este nuevo siglo, es el de la lucha contra la narcoactividad, el crimen organizado y el terrorismo. En efecto, el flujo de drogas aumenta rápidamente en nuestros países y en pocos años se ha convertido en uno de los más graves problemas que afectan directamente nuestra vida económica, política y social. Para poder enfrentar esta crítica situación es menester que demos prioridad al fortalecimiento de nuestras instituciones nacionales encargadas de luchar contra este flagelo, a la creación y modernización de nuestras legislaciones y al incremento de la cooperación y coordinación internacional en esta materia. En este aspecto, quisiera destacar que Nicaragua cuenta con leyes severas para sancionar el narcotráfico y ha creado un Plan Nacional de Lucha contra las Drogas en el que las instituciones trabajan conjunta y coordinadamente para el logro de los objetivos planteados, de igual forma realizamos esfuerzos continuos para lograr una mayor cooperación internacional.

Al iniciar este nuevo milenio, constatamos la urgente necesidad de profundizar y avanzar más aceleradamente en las medidas y acciones tendientes a lograr el desarme a nivel mundial, particularmente, el de aquellas armas que por su alto poder de destrucción ponen en peligro la preservación de la vida misma en nuestro planeta. Por ello, hemos recibido con agrado los resultados de la Conferencia de revisión M Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares celebrada en el corriente año, en la cual se reafirmó la convicción de que la aplicación plena y efectiva delTratado y el régimen de no proliferación en todos sus aspectos cumple una función vital en la promoción de la paz y la seguridad internacional.

De la misma forma, prestamos singular atención al problema de las armas convencionales, y la existencia de minas antipersonal, que igualmente constituyen una amenaza para la seguridad humana. Por tal motivo, consideramos como una prioridad el cumplimiento de las obligaciones que cada uno de nuestros Estados ha adquirido en el marco de los Convenios internacionales y regionales que en esta materia se han adoptado.

En Nicaragua una de las más graves secuelas delconflicto bélico felizmente superado en la década de los noventa, ha sido sin lugar a dudas, la existencia de una gran cantidad de minas antipersonal en todo el territorio nacional, situación que aún hoy en día cobra numerosas víctimas inocentes. En consecuencia, mi país, con el apoyo de la comunidad internacional, realiza ingentes esfuerzos para lograr una solución definitiva a este problema. Es así como, a la par de las labores de desminado, hemos iniciado el proceso de destrucción de minas almacenadas, logrando destruir hasta la fecha más de 40 mil minas, en estricto cumplimiento de la Convención de Ottawa para la Prohibición del Uso, Producción, Transferencia y Almacenamiento de Minas Antipersonal y sobre su Destrucción.

Nicaragua reafirma su voluntad de de-sidcar sus mayores esfuerzos en la preparación de la 111 Conferencia de Estados Partes de la Convención de Ottawa, que tendrá lugar en nuestro país en septiembre de 2001.

Asimismo, consideramos de suma importancia la ratificación de nuestro compromiso con la tolerancia y el respeto a la diversidad. En este sentido, apoyamos desde ya los trabajos preparatorios de la Conferencia Mundial sobre Racismo, Discriminación, Xenofobia y formas Conexas de Intolerancia.

Señor Presidente:

Es imprescindible, para el futuro de nuestra Organización y para el de nuestros pueblos, que dediquemos mayores esfuerzos para cumplir continuamente con los propósitos que hace,medio siglo nos planteamos en la Carta de San Francisco, en especial, con el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional. Esto solo podrá lograrse si nos comprometemos firmemente con la no viólencia y el principio de solución pacífica de controversias por los medios que establece el Derecho Internacional, este es el elemento determinante para prevenir futuros conflictos, que traigan consigo secuelas graves y duraderas en la humanidad.

Nos causa satisfacción el que uno de los últimos vestigios de la guerra fría se encuentre en camino de resolverse de manera pacífica, nos referimos al diálogo entre las dos Coreas, que se ha iniciado al más alto nivel y que sin lugar a dudas augura un horizonte prometedor en la Península Coreana.

Por otro lado, Nicaragua comparte la preocupación de la comunidad internacional por la continuación de algunos conflictos, especialmente en el continente africano, que han causado estragos en propiedades y pérdidas de innumerables vidas humanas en países como: Angola, República Democrática M Congo, Sierra leona, Burundi y Sudán, entre otros. Por ello, es gratificante los pasos que se han emprendido en algunos de estos países en la búsqueda de la solución de sus conflictos, como por ejemplo la firma M cese de hostilidades entre Etiopía y Eritrea M 18 de junio pasado y la implementación de la iniciativa de paz de Djibouti para Sierra Leona. También saludamos la salida de Israel M Líbano en cumplimiento de Resoluciones del Consejo de Seguridad y la intensificación de los esfuerzos desde la Cumbre de Camp Davis, promovida por el Presidente Clinton, en la búsqueda de un arreglo pacífico entre Israel y Palestina.

En este mismo sentido, mi país convencido de la importancia M principio de la libre determinación de los pueblos, hace un llamado a la urgente necesidad de llevar a cabo cuanto antes el referéndum pendiente en el Sahara Occidental para lo cual, resulta indispensable superar todos los obstáculos que dificultan este proceso.

Señor Presidente:

Muchos han sido los avances de este siglo, uno de los más importantes se sitúa en el campo de la revolución tecnológica Es por ello, que tenemos hoy la enorme responsabilidad y el deber de iniciar este nuevo milenio aunando nuestros esfuerzos para lograr adecuados niveles de transferencia de tecnología a los países en vías de desarrollo, para así evitar que la globalización se convierta en un fenómeno negativo que incida en una mayor marginalización de los países más pobres.

Los beneficios y perjuicios que lleva consigo la globalización hacen necesario que los países en desarrollo se integren para aumentar sus posibilidades de enfrentar dicho fenómeno con éxito. Ejemplo de ello es la decisión de los Presidentes de Guatemala, Nicaragua y El Salvador de suscribir una acuerdo trinacional que pretende dar un nuevo impulso al proceso de integración centroamericana, brindando un marco político apropiado al objetivo de una Unión Aduanera regional, proceso iniciado por El Salvador y Guatemala y al que recientemente se han incorporado Nicaragua y Honduras.

Además de los esfuerzos integradores, es de vital importancia continuar con los esfuerzos de solidaridad, a través de la cooperación para el desarrollo, no obstante, creemos importante destacar que las acciones de cooperación deben ir acompañadas de un tratamiento adecuado, que brinde condiciones favorables para que las pequeñas economías puedan acceder a los grandes mercados internacionales obteniendo precios justos para sus exportaciones de materia prima o productos manufacturados.

En este aspecto, nos complace grandemente la decisión de realizar la Reunión internacional de Alto Nivel sobre Financiamiento de Desarrollo, en el año 2001, pues tal evento es de importancia trascendental en los esfuerzos que se realizan por concretizar los objetivos planteados en la Cumbre del Milenio.

Por otra parte, consideramos de suma importancia el fortalecimiento del Sistema Multilateral M Comercio, que incluye entre otros, la pronta y urgente celebración de una ronda de negociaciones comerciales en el marco de la Organización Mundial del Comercio, donde se aborden los problemas de manera global en integral, que conlleve a una efectiva reducción de las barreras arancelarias y no arancelarias. El libre comercio y las reglas que lo regulan deberán ser implementadas en el marco de la OMC, de tal forma que las mismas beneficien a todos, particularmente a los países más pobres,.

Asimismo, resulta imprescindible que los países más pobres, altamente endeudados puedan aspirar a romper con el círculo vicioso de la pobreza. Al respecto, tal y como lo expresara el Dr. Amoldo Alemán, Presidente de Nicaragua, durante la celebración de la Cumbre M Milenio, "el insoportable peso de una inmensa deuda externa, representa una infranqueable barrera para superar la pobreza y el desempleo. En este sentido, nos complace constatar el interés demostrado recientemente por los países desarrollados e instituciones financieras multilaterales, al buscar alternativas que alivien sustancial mente la situación de los países pobres altamente endeudados. Esperamos que a corto plaza dicho interés pueda traducirse en acciones concretas y significativas, a fin de que países como Nicaragua puedan romper ese círculo vicioso de la pobreza, proyectándose hacia el futuro con mayores posibilidades y expectativas de viabilidad y progreso."

Otro importante desafío al que debemos avocar ingentes esfuerzos es el de la conservación de los recursos naturales y el medio ambiente mundial, por ser de vital trascendencia para el futuro de la humanidad, así como a la prevención y atención de desastres naturales.

Nicaragua ha sido un país cruelmente castigado por fenómenos naturales, frescas aún las huellas dejadas por el huracán Mitch, que azotó la región centroamericana en el año 1998, un fuerte movimiento telúrico sacudió la región oriental de nuestro país, ocasionando pérdidas humanas y considerables daños materiales. Tomando como premisa esa realidad Nicaragua, con la valiosa asistencia del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se constituyó en el tercer país de América Latina en adoptar una ley moderna, a fin de tomar las medidas necesarias para establecer un sistema integrado de prevención y respuesta en casos de desastres.

Por otra parte, y a pesar de sus limitados recursos, Nicaragua ha dedicado importantes energías en la búsqueda de un Modelo de Desarrollo Sostenible, y de conservación de sus Recursos Naturales. En este sentido, el gobierno de Nicaragua ha constituido el Consejo Nacional de Desarrollo Sostenible (CONADES), organismo plural, que cuenta con la participación de los principales sectores de la Sociedad Civil a fin de promove, activamente y de conformidad con el Programa 21 la implementación de este modelo de Desarrollo Sostenible.

Señor Presidente:

Nuestros líderes han tenido la oportunidad histórica de asumir compromisos decisivos para el futuro de la humanidad. Nicaragua comparte plenamente y reafirma su compromiso con los valores fundamentales contenidos en la Declaración M Milenio, a saber, la libertad y la Igualdad, para que todos vivamos dignamente, sin miseria ni violencias, sino con salud y educación, la Equidad y la Solidaridad, pues todos los pueblos del mundo tenemos el deber de compartir e intercambiar los conocimientos y la experiencia que mañana será decisiva para el desarrollo de la humanidad la Tolerancia y la No violencia, pues sólo podremos salir a delante si los hombres se respetan entre sí, y si los Estados están siempre dispuestos a entenderse y resolver sus diferencias por medios pacíficos y el respeto a la Naturaleza, para poder heredar a nuestros hijos un futuro en que se sientan orgullosos y optimistas, en el que caminen con la frente en alto, seguros de que marchan por el sendero correcto.

Hoy, es el momento de sembrar, para así mañana poder cosechar. Hoy es cuando debemos estar concientes de que tenemos una responsabilidad común, de todos pero a la vez de cada uno: fortalecer esta Organización de las Naciones Unidas para poder construir un Sistema Internacional más justo, seguro y equitativo para todos.

Muchas Gracias.