CHILE

 

DISCURSO DE LA MINISTRA

DE RELACIONES EXTERIORES DE CHILE,

SRA. MARÍA SOLEDAD ALVEAR VALENZUELA,

ANTE EL 55° PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA

GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS.

 

Nueva York, 12 de septiembre de 2000

 

 

 

 


Señor Presidente,

 

Señor Secretario General de las Naciones Unidas,

 

Señores Delegados,

 

Señoras y señores:

 

 

En primer lugar, permítame felicitarle por su elección como Presidente de esta Asamblea General, la primera del nuevo Milenio. Le deseo el mayor de los éxitos en su presidencia y comprometo toda la cooperación de Chile en el ejercicio de sus altas funciones. Expreso nuestra simpatía y adrniración hacia Finlandia, país que Ud. representa. Vayan también mis agradecimientos por la encomiable labor que realizó el Canciller Gurirab de Namibia al frente de los trabajos del período de sesiones que acaba de concluir.

 

Felicitamos asimismo al Secretario General por el liderazgo demostrado desde que asumió su cargo. Reconocemos y valoramos su compromiso con la visión de unas nuevas Naciones Unidas para el siglo XXI. Lo alentamos a que continúe sus esfuerzos de reforma de esta Organización.

 

Los desafíos de la globalización

 

El nombre de nuestra época es sin duda el de la globalización. Hoy día no time sentido preguntarnos si queremos participar en la globalización. El aislamiento no es una opción realista. Chile mira la globalización como una realidad incontestable y como una fuente de oportunidades, que nos ha traído beneficios de Bran valor. La apertura de nuestra economía nos ha permitido duplicar el tamaño de nuestro producto interno en una década, frente a los cerca de 50 años que demoramos en la duplicación anterior. Los adelantos tecnológicos nos han ayudado a acortar la distancia geográfica que nos separa de los grandes centros mundiales.

 

La globalización genera oportunidades, pero también puede acentuar las inequidades que desde siempre han existido en el sistema international. Naciones Unidas puede contribuir a evitar una globalización excluyente, a impedir que los beneficios de la modernidad se limiten a unos pocos. Hay que dar forma a una nueva cooperación international, centrada especialmente en el acceso a la economía del conocimiento.

 

La circulación de los bienes, los servicios, los capitales, la información y las tecnologías propias de la globalización tiende a escaparse de las regulaciones internas y del control de los gobiernos. Esta pérdida de regulación generalmente no es reemplazada por otras normas o autoridades. Debemos llenar ese vacío, utilizando todos los foros multilaterales.

 

Como nunca antes en la historia de la humanidad, la solución a los problemas cotidianos de la gente, en todas panes del mundo, depende de la toma de decisiones colectivas internacionales. El desafio que hoy enfrenta Naciones Unidas es proporcionar un cierto orden en la globalización. Establecer instituciones y reglas eficaces para asegurar que el proceso globalizador en curso sirva al desarrollo de nuestros pueblos. Asegurar que los frutos del conocimiento científico y tecnológico se incorporen como un factor destinado a mejorar la vida de la gente en toda la humanidad.

 


En la última Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río, que tuvo lugar en Cartagena de Indias, Colombia, los países que forman este mecanismo de concertación política regional entregamos una contribución común para la Cumbre del Milenio, reafirmando el papel central que corresponde a las Naciones Unidas en esta nueva etapa que vive la humanidad.

 

Paz y seguridad

 

El último año nor entrega un balance de luces y de sombras en el ámbito de la paz y la seguridad.

 

Chile siguió con especial interés el desarrollo de las históricas conversaciones llevadas a cabo entre el 13 y el 15 de junio pasado entre los líderes del Nome y del Sur de la Peninsula de Corea. Deseamos felicitar a los dirigentes y a los pueblos de ambos países por el éxito alcanzado en era trascendental Cumbre.

 

El conflicto del Medio Oriente ha entrado en una etapa que parece ser decisiva. Nos alegramos de los avances experimentados este año y alentamos a las panes a seguir negociando de manera de cumplir los cronogramas establecidos y las resoluciones relevantes del Consejo de Seguridad. Vemos más cercana la posibilidad de que Israel y la Autoridad Nacional Palestina encuentren una solución satisfactoria a los escollos pendientes, particularmente en to que se refiere a Jerusalén. Asimismo, nor alegramos de la retirada de Israel desde el sur del Líbano.

 

Apoyamos los acuerdos del Consejo de Seguridad que han establecido un vasto programa humanitario para Irak, bajo la fórmula "petróleo por alimentos" y favorecemos su evaluación permanente. Asimismo, instamos al gobierno iraquí a cooperar efectivamente con la nueva agencia de inspección, UNMOVIC, cuya función valoramos especialmente.

 

Seguimos con atención las noticias que nor llegan desde los Balcanes. Los gérmenes de la limpieza étnica y de la intolerancia siguen presenter en el área. Chile mira con terror la posibilidad de que a11í se desate un nuevo conflicto. Sólo el imperio efectivo de la democracia y el respeto de los derechos humanos llevarán la paz al área.

 

Nos preocupan los conflictos que afectan al continente africano. Observamos con esperanza el importante papel mediador que cumplen entidades regionales como la Organización para la Unidad Africans, de especial relevancia en el conflicto Etiopía‑Eritrea, y la Comunidad para el Desarrollo del África Austral (SADC). Esperamos que estos esfuerzos, unidos a aquellos desplegados por Naciones Unidas, puedan llevar la paz, permitiendo el desarrollo de su enorme potencial.

 

 


Celebramos que el Consejo de Seguridad haya abordado el flagelo del HIV/SIDA en el continente africano, asimilándolo a un problema de seguridad internacional que requiere pronta acción. Esperamos que se adopten iniciativas que encaren con seriedad este problema, que compromete, mucho más que los conflictos armados abiertos, el futuro de ese continente.

 

Miramos con preocupación las dificultades que enfrenta el referéndum pendiente en el Sahara Occidental. Chile está porque la votación se produzca to más pronto posible, de una manera libre, secreta a informada. Nos inquietan los obstáculos que ha encontrado esta posibilidad.

 

Aunque se han alejado las expectativas surgidas con el fin de la Guerra Fría de que sería posible alcanzar un mundo fibre de armas nucleases en un tiempo previsible, esta meta sigue siendo plenamente válida. Tengo el honor de anunciar que el 12 de Julio pasado Chile depositó su instrumento de ratificación del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleases, convirtiéndose en el decimosexto país que to hace. Lanzamos un llamado a todas las naciones a ratificar rápidamente el Tratado, de modo de lograr el número de 44, necesarios para su entrada en vigor.

 

En la sociedad de la información que nos toca vivir, los problemas que afectan a cualquier país del orbe son importantes para el conjunto de la comunidad mundial. Ningún Estado puede sustraerse a la responsabilidad de fomentar la convivencia pacífica dentro o entre las naciones. Desde el punto de vista ético de nuestra común humanidad, miramos con interés el desarrollo del concepto de la intervención humanitaria. Chile mantiene su adhesión a los principios de la no intervención y de la autodeterminación de los pueblos. Peso estos principios deben articularse con otros principios de igual o superior jerarquía, que han emergido con fuerza después del término de la guerra fría. No podemos permanecer impasibles ante catástrofes humanitarian que provocan los grandes conflictos, y por eso propiciamos que llegado el caso, y con apego a la Carta de la ONU, se pueda socorrer rápidamente a los que sufren mediante acciones concertadas en el ámbito multilateral. Chile también está participando con entusiasmo en la Red de Seguridad~ Humana, acogiendo una iniciativa auspiciada por Canadá y Noruega.

 

Mi país considera como un imperativo ético y politico de la mayor urgencia intensificar su participación en las fuerzas de paz de Naciones Unidas. Desde 1999 nos hemos dotado de un marco legal interno que non permite responder mejor que antes a los requerimientos internacionales de participación en estas operaciones. Estas modificaciones legates en el orden interno nos han permitido participar en UNTAET, en Timor Oriental, desde febrero del presente año.

 

Chile también está dispuesto a debatir una nueva escala de cuotas para financiar las operaciones de paz de las Naciones Unidas. Creemos que esa escala debe ajustarse a las realidades financieras actuates de los Estados Miembros.

 

No podemos dejar de mencionar aquí el proceso de reforma del Consejo de Seguridad. Si bien se han registrado algunos avances en la discusión de los métodos de trabajo y la transparencia que debe tener ese órgano, advertimos que son escasos, por no decir nulos, los avances en los aspectos que se refieren a la ampliación del número de sus miembros. Chile experimenta cierta fatiga y desazón por la falta de progresos derivada de posiciones que parecen irreconciliables. El veto es sin lugar a dudes un elemento que complica aún más este sensible terra. Mientras no se aborde con seriedad su limitación con mires a su ulterior supresión, dudamos que pueda llegarse a buen término en las discusiones del grupo abierto de la Asamblea General.

 

 


Unas Naciones Unidas pare las personas

 

La globalización no se restringe sólo al ámbito económico. Ella se traduce igualmente en la universalización de valores y principios de nuestra identidad humane y en el fortalecimiento de los derechos de las personas, que se hen constituido cede vez más en sujetos del derecho internacional.

 

La falta de voz y de participación en los asuntos públicos y la negación de la democracia y el buen gobierno en los países miembros de esta organización nos concierne a todos. Las Naciones Unidas existen pare las personas, no pare los gobernantes. Bajo el imperativo de poner a las personas en el centro de todo to que hagamos, debemos favorecer y apoyar los derechos humanos y los procesos democráticos.

 

Chile actuó como uno de los países co‑convocantes de la Conferencia "Hacia una Comunidad de Democracies", que se celebró en Varsovia, Polonia, en junio pasado..Más de 100 países miembros de las Naciones Unidas participaron en este encuentro y suscribieron su declaración final. Estamos seguros que con el correr del tiempo la Comunidad de Democracies, en la medida que mantenga altos estándares de exigencia, se irá convirtiendo en una potente fuerza moral en el seno de la ONU.

 

La democracia se apoya en la justicia, nacional y universal. Chile apoya con entusiasmo el establecimiento de la Corte Penal Internacional y espera que todos los países adhieran a su estatuto. El establecimiento de un órgano de carácter permanente, destinado a ejercer jurisdicción penal sobre personas acusadas de alguno de los delitos sobre los que se le dio competencia, time la virtud de desalentar tanto los procedimientos internos irregulares que garantizan la impunidad de los autores como los conflictos de jurisdicción penal internacional entre los países.

 

En la Cumbre de Naciones Unidas pare el Desarrollo Social, que se celebró en Copenhague en 1995, por primera vez en la historia de la organización los Jefes de Estado y de Gobierno se reunieron pare decir con fuerza y claridad que la principal responsabilidad de nuestras sociedades es mejorar la calidad de vide de la gente y, particularmente de los más desposeídos y excluidos. Este año, la Asamblea, en sesión extraordinaria, revisó los progresos registrados en el cumplimiento de los compromisos de la Cumbre, y decidió nuevas iniciativas pare su cumplimiento efectivo. Esta fue una tarea importante en la búsqueda de una mayor humanización de la globalización. Debemos seguir incorporando en nuestras políticas nacionales y multilaterales los objetivos de la Cumbre Social.


En el ámbito social, nuestra organización ha reconocido la imponancia crucial de promover la igualdad de género. Hemos colaborado con los países hermanos de América Latina y el Caribe reafirmando los propósitos y principios de la Cumbre de la Mujer. Chile ha renovado su compromiso con el avance de la mujer, y con un nuevo plan de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Muestra concreta de esta última afirmación es que cerca de un tercio de los miembros del gabinete del Presidente Lagos somos mujeres.

 

Asimismo, reiteramos el decidido apoyo chileno a los preparativos del período extraordinario de esta Asamblea General en el año 2001, para el seguimiento de la Cumbre Mundial en Favor de la Infancia. Atribuimos especial importancia a su preocupación por la situación y los derechos de las poblaciones indígenas y la situación del adulto mayor.

 

Chile se apresta a ser sede de la reunión Regional Preparatoria de la Conferencia Mundial sobre Racismo, Discriminación Racial, Xenofobia y formal Conexas de Intolerancia. Queremos hater una contribución al consenso regional en este ámbito, sellando un compromiso muy fume para la tolerancia y el respeto de la diversidad.

 

La defensa del medio ambiente cruza las fronteras y se ha transformado en una preocupación global, impulsada también por una emergente sociedad civil intemacional. La concerta.ción international al alero de Naciones Unidas sigue siendo una necesidad urgente en la materia. La Conferencia de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo sentó las bases de varios acuerdos sobre el cambio climático, los bosques y la diversidad biológica. El cumplimiento de estos convenios y su perfeccionamiento progresivo, con nuevos acuerdos y protocolos que aseguren regímenes de protección, conservación y gestión de los recursos de nuestro planets, son de Bran importancia. Esta Asamblea, así como el evento de Río+10, que tendrá lugar en el año 2002, deben seguir impulsando compromisos de una nueva ética de conservación medioambiental.

 

La necesidad de nuevas instituciones económicas

 

Somos testigos de una globalización de los merca.dos fmancieros, que influye decisivamente en los movimientos de capital, de monedas, el crédito, y por to tanto en la economía de todos los países. La experiencia reciente nos demuestra que una crisis financiers en un confin del mundo gatilla a corto andar un efecto dominó de crisis en todas panes, muchas veces en naciones alejadas que ninguna responsabilidad o control podían tener sobre las causal que la originaron. Hay una gran injusticia en el hecho que países que han sido serios y responsables en el manejo de sus economías domésticas se vean afectados por problemas en los que no han tenido participación alguna. Necesitamos con urgencia reglas que impongan orden o estándares de buen manejo en el mundo international. No se trata de evitar los flujos internacionales de capitales, sino de establecer un marco international adecuado para enfrentar los problemas que ellos pueden originar.

 

Chile ha apoyado con entusiasmo los progresos que la comunidad international ha venido realizando en la desregulación y eliminación de trabas y medidas proteccionistas para el logro de una mayor libertad de comercio. El fracaso de la Conferencia de Seattle de 1999 fue lamentable. Seamos francos. Dicho fracaso no se debió a las manifestaciones de la sociedad civil, sino a la falta de acuerdo entre las principales potencias comerciales del mundo. Chile sigue creyendo en la urgente necesidad de impulsar una nueva ronda de negociaciones comerciales multilaterales.

 

 


Naciones Unidas ha sido llamada a jugar un papel determinante en la promoción de mejoras substantivas en el manejo de los sistemas comercial, monetario y financiero, para que su funcionamiento tome en cuenta las necesidades de todos los países. El Consejo Económico y Social ha cumplido una labor encomiable en materia de coordinación de las actividades de Naciones Unidas con las instituciones de Bretton Woods. Sin embargo corresponde a lá Asamblea General un papel crítico en esta materia. La decisión de realizar una Reunión International de Alto Nivel sobre Financiamiento del Desarrollo en 2001 es de gran trascendencia, y debemos esforzarnos por llevar adelante el compromiso de la Cumbre del Milenio de hater todos los esfuerzos para que este evento sea exitoso. Lograrlo significaría una nueva etapa en las relaciones none‑sur, ya que la legitimidad política que daría un gran consenso multilateral, podría impulsar el diseño de una nueva arquitectura financiers y un régimen comercial y de cambios internacionales, donde todos los pueblos se sientan reconocidos en sus legítimos intereses.

 

Mi país considers que la Asistencia Oficial al Desarrollo sigue siendo necesaria para favorecer el desarrollo de muchas regiones y países. El mundo globalizado no puede olvidar el principio de la solidaridad, tan taro a la tradición de las Naciones Unidas. En el mismo espíritu, es importante impulsar la asistencia international para solucionar las situaciones angustiosas que viven muchos países con deudas insostenibles, para que éstos puedan enfrentar los desafios del desarrollo.

 

Señor Presidente:

 

Chile inició este año un nuevo sexenio politico, dentro de la más absoluta normalidad democrática. Nuestro país está en plena sintonía con la comunidad international. Poseemos una sociedad civil vibrante, que también ha hecho su contribución a la preparación de la Cumbre del Milenio. Respetamos los derechos humanos y el Estado de Derecho. Nuestros tribunales imparten justicia con rigor y sentido de la responsabilidad. Disponemos de una economía abierta y pujante y nos hemos propuesto seguir reduciendo las desigualdades en nuestro país. Nos proyectamos hacia el mundo desde la región a la que pertenecemos, América Latina. Estamos fortaleciendo nuestra politics multilateral, apoyándonos en un regionalismo abierto y en la cooperación con países con criterios coincidentes en el mundo.

 

Confiamos en que esta Asamblea General de Naciones Unidas dedicada al Milenio sea recordada como aquella que empezó a responder al gran desafio de ordenar las fuerzas de la globalización y favorecer la difusión de sus beneficios a un número cads vez mayor de habitantes de la humanidad. La Delegación de Chile prestará todo su concurso al logro de este desafio.

 

Muchas gracias.