VIGESIMO QUINTO PERIODO EXTRAORDINARIO DE
SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL

PARA REALIZAR UN EXAMEN Y UNA EVALUACION
GENERALES DE LA APLICACION DE LOS RESULTADOS DE LA
CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LOS
ASENTAMIENTOS HUMANOS (HABITAT II)
 
 
 
 
 

INTERVENCION DEL

DR. RICARDO GOROSITO

VICE - MINISTRO DE VIVIENDA, MEDIO AMBIENTE Y
ORDENAMIENTO TERRITORIAL DEL URUGUAY

 

 
Sr. Presidente:
A partir de la década de los 90, Uruguay, así como otros países de América del Sur, se abrió a las exigencias propias de un mundo globalizado. En ese período se iniciaron una serie de ajustes económicos que parecían insoslayables. Simultáneamente y anticipándose a los previsibles impactos negativos de esos cambios sobre la sociedad uruguaya, se desarrollaron políticas sociales tendientes a mitigar las fracturas inevitables.

En ese marco y a partir de la Cumbre de Habitat II, Uruguay alineó sus políticas públicas de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente en torno al concepto integrador de HABITAT.

El Gobierno Nacional inauguró diversas estrategias innovadoras tendientes a superar las acciones descoordinadas en los asentamientos humanos, fortaleciendo los ámbitos regionales, promoviendo una diversificación de líneas de acceso a la vivienda poniendo particular énfasis en la transferencia del subsidio público explícito hacia los sectores más desposeídos, desarrollando grandes proyectos de protección y valorización ambiental así como fomentando los Planes Directores urbanos en coordinación con los Gobiernos Departamentales.

Con relación a las políticas regionales el país apostó fuertemente al proceso del MERCOSUR. Para ello, desde el Gobierno, en coordinación con los Gobiernos Departamentales y con la cooperación técnica de Francia y de Sudáfrica, se elaboraron planes estratégicos vinculados a la integración física del país a la región, articulando en el territorio nacional el Eje Vial y de Desarrollo del Cono Sur (Santiago de Chile - Buenos Aires - Uruguay - Sâo Paulo).

Mi delegación desea subrayar la importancia y el apoyo al plan de acción regional sobre HABITAT, al cual reconocemos como una plataforma estratégica esencial; al mismo tiempo destacamos la importancia de aplicar las recomendaciones efectuadas en la Declaración de Santiago sobre HABITAT el pasado mes de octubre, así como las consideraciones efectuadas por el Foro de Ministros y Autoridades Máximas de la Vivienda y el Urbanismo de los países de América Latina y el Caribe (MINURVI).

En una escala sub-regional, cabe destacar el Plan Estratégico para el Suroeste uruguayo en el marco del futuro puente binacional que unirá Argentina y Uruguay sobre el Río de la Plata. En el extremo Este del Eje Vial, la planificación urbana en las ciudades de la región fronteriza con Brasil completa esta voluntad integradora. La Región Centro del país, históricamente postergada, es motivo actualmente de un proyecto regional de desarrollo y ordenamiento territorial.

Desde las políticas de descentralización, el Gobierno busca rediseñar el sistema de redistribución de recursos de la órbita Nacional a la Departamental.
 
En este período se diversificaron los sistemas de acceso a la vivienda, siempre apoyados en dos principios básicos:

A) La transferencia directa del subsidio público proveniente de los recursos genuinos y sostenibles del Fondo Nacional de Vivienda y Urbanización, y
B) La participación diferenciada de los distintos actores (Estado, agentes financieros, promotores, constructores) según su rol específico.

Las acciones del sector público se han dirigido en este período particularmente a los grupos etarios de mayor edad y escasos recursos y a la atención del fenómeno de los asentamientos irregulares.

En este sentido se comenzó la ejecución de un programa de vivienda social destinada a la población pasiva de bajos ingresos. Los destinatarios de este programa acceden de por vida a viviendas de excelente calidad ubicadas preferentemente en áreas centrales a intermedias de las ciudades. Para asegurar la sostenibilidad del sistema, las viviendas son administradas y mantenidas por el Estado.

E1 Estado está intentando la prevención del fenómeno creciente de los asentamientos espontáneos y precarios a través de:

A/ La instrumentación de una línea masiva de lotes con servicios de infraestructura, canasta de materiales y asistencia técnica por medio de ONGs a los potenciales ocupantes irregulares, to cual permitirá multiplicar la oferta de suelo urbano formal.

B/ El repoblamiento de las áreas consolidadas de las ciudades en proceso de despoblamiento. Este plan permitirá, entre otras cosas, la restauración urbana un área con gran capacidad instalada y significativos valores patrimoniales como lo es la histórica ciudad vieja de Montevideo.

C/ La creación de un fondo de garantía para alquileres que facilitará el arriendo del parque habitacional subocupado, en primera instancia, para grupos etarios jóvenes.

D/ La ejecución de un programa para el mejoramiento del equipamiento de infraestructura urbana y social de asentamientos irregulares factibles de consolidación, con apoyo técnico y financiero del BID.
 
Últimamente el Estado ha convocado a un Concurso de Ideas de proyectos creativos que intenta incentivar la participación del sector privado en la generación de soluciones habitacionales para los sectores de ingresos medios y bajos. Es esperable la participación de los agentes financieros y promotores constructores proponiendo la generación de instrumentos capaces de articular el capital privado y el subsidio público en proyectos que abran líneas de acción nuevas, incluso la recuperación de viejas plantas industriales abandonadas, así como la acción cooperativa y de otras ONGs en la creación de soluciones habitacionales a medida de la demanda.

Los avances en materia de la protección de áreas naturales, biodiversidad y desarrollo sostenible, se han centrado en la evaluación de amplias regiones destacándose las zonas costeras del Río de la Plata, del Océano Atlántico y de la cuenca de la Laguna Merim (proyectos ECOPLATA y el Programa para la Biodiversidad de los Humedales del Este).

Los compromisos del plan nacional de HABITAT II han sido encarados en sus principales aspectos por el gobierno nacional y por buena parte de los gobiernos departamentales. Sin embargo, estas acciones de las políticas sociales no han podido revertir la tendencia a la degradación de muchas realidades urbanas, como efecto del desempleo, la reestructura de sectores económicos tradicionales y la marginalidad.

Por último, en nombre de los valores fundamentales de la democracia social, de los que el Uruguay ha sido ejemplo y portavoz en el contexto de las naciones, nuestro gobierno hace una firme apuesta a la revitalización en el futuro del programa HABITAT como instrumento para reencauzar el modelo civilizatorio de las primeras décadas de este siglo, hacia la restauración de la equidad y la justicia de manera que referirse a la humanidad como una familia no termine siendo más que una metáfora.
 

Muchas gracias.